Milei ordenó preparar al país para defenderse de Irán y reforzó su propia seguridad

El gobierno sigue empecinado en involucrar al país en la tragedia de Medio Oriente, ahora ordeno activar un “plan integral de defensa” ante “posibles ataques” y gastará una fortuna en la seguridad de Javier Milei.

En una nueva muestra de su alineamiento irrestricto con potencias extranjeras, el gobierno de Javier Milei activó un “plan integral de defensa” supuestamente ante posibles amenazas derivadas de las tensiones en Medio Oriente. Sin que exista evidencia concreta de riesgos para el país, la medida vuelve a poner a la Argentina en el centro de una narrativa belicista que poco tiene que ver con los intereses y urgencias nacionales.

El operativo, presentado como una acción “anticipatoria” frente a un eventual conflicto más amplio entre Irán, Israel y Estados Unidos, activa una serie de dispositivos entre los ministerios de Defensa, Seguridad, Cancillería e Inteligencia. Desde refuerzo en zonas sensibles como la Triple Frontera hasta simulacros en ciudades como Rosario o Córdoba, el plan se despliega con una intensidad desproporcionada e innecesaria, mientras millones de argentinos enfrentan una crisis económica sin precedentes.

Detrás de esta estrategia supuestamente preventiva, lo que asoma es una preocupación central: blindar al presidente Milei. Según confirmó el propio Ejecutivo, el mandatario pasará a tener un nivel de custodia superior en todos sus viajes al exterior. La razón: su abierta adhesión al gobierno israelí y a Estados Unidos, y sus recientes declaraciones en las que calificó a Irán como “enemigo”.

El operativo de seguridad incluirá más agentes, protocolos especiales en hoteles, vuelos y coordinación con agencias internacionales. Además, las embajadas argentinas reforzarán su custodia ante el nuevo “riesgo medio” que, según fuentes oficiales, pesa sobre Milei. Todo este despliegue representa un gasto millonario que se suma a los privilegios presidenciales en medio del ajuste feroz que se impone a la mayoría de la población.

Como si fuera poco, este lunes se recibió una amenaza de bomba en la Quinta de Olivos. Aunque se trató de una falsa alarma, el gobierno la usó para justificar el estado de alerta y profundizar el discurso del peligro inminente.

Lejos de resguardar la soberanía o la paz, el gobierno parece decidido a importar conflictos y sumergir al país en lógicas de confrontación global que no le pertenecen. Mientras tanto, Milei refuerza su burbuja de seguridad a costa del bolsillo de los argentinos.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp