El Gobierno de Javier Milei no ocultó su malestar tras una nueva jornada adversa en el Congreso. El miércoles por la noche, la Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría la Ley de Financiamiento Universitario y declaró la emergencia en salud pediátrica, con eje en la crítica situación del Hospital Garrahan. Ambos proyectos fueron girados al Senado, y representaron un duro traspié para el oficialismo.
El encargado de expresar el fastidio fue el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien sintetizó el mal resultado legislativo sin eufemismos: “Perdimos todas”. La frase, pronunciada este jueves en Radio Mitre, reflejó la magnitud de la derrota parlamentaria que sufrió La Libertad Avanza, aislada y sin capacidad de bloquear iniciativas impulsadas por la oposición.
Como siempre, Francos acusó al kirchnerismo de capitalizar el descontento social y forzar las votaciones con respaldo de otros bloques: “Estamos en una etapa preelectoral donde creo que el kirchnerismo se aprovechó de la situación para obtener el apoyo de otros legisladores del radicalismo, la Coalición Cívica, etcétera, y hacer un poco de demagogia”, lanzó. Un día, el gobierno asegura que el kirchnerismo no existe más, otro día, que logra triunfos políticos clave.
Las declaraciones del funcionario exponen el escenario complejo que enfrenta el Gobierno en el Congreso, donde incluso proyectos sensibles en términos sociales logran avanzar sin el respaldo libertario. La reacción oficial confirma, además, que el Ejecutivo empieza a leer la dinámica legislativa como parte del clima electoral que se empieza a configurar de cara a 2025.