La diputada de La Libertad Avanza Lorena Villaverde comunicó al presidente Javier Milei que no asumirá la banca en el Senado y justificó la decisión al denunciar que fue “víctima de operaciones mediáticas obscenas, maliciosas y profundas”. “No me van a usar como pieza para detener el rumbo que millones de argentinos eligieron”, sentenció en una carta dirigida al Presidente de la Nación.
La decisión la tomó apenas un día después de retirar la renuncia a su banca en Diputados, donde seguirá ocupando su escaño frente al escenario de rechazo que enfrentaba en la Cámara alta. La oposición había devuelto su pliego a la Comisión de Asuntos Constitucionales y advertido vínculos con el narcotráfico, lo que evidenció que no contaba con los votos para jurar.
El retroceso dejó expuesto el aislamiento interno: incluso Patricia Bullrich, jefa del bloque libertario en el Senado, avaló que su designación regresara a comisión. En paralelo, voces del oficialismo deslizaron que la diputada “tiene mucho que explicar ante la opinión pública”, en línea con cuestionamientos que ya habían tensado su desembarco.
Finalmente, la narcocandidata decidió bajar su candidatura con una carta en la que dijo que no “le importaban los cargos”. Mintió: decidió mantener su lugar como diputada. Cobrará cerca de 10 millones de pesos mensuales.