Según un informe de universidades públicas, desde diciembre de 2023, cuando asumió el gobierno de Javier Milei, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un aumento del 594%, es decir, casi se multiplicó por siete, frente a un incremento del 194% del nivel general de precios en el mismo período.
En la comparación interanual, el aumento total de la canasta fue del 33%, apenas 1,5 puntos porcentuales por encima de la inflación minorista de 2025. El mayor ajuste se dio en transporte, con una suba del 52%, seguido por gas (29%), electricidad (21%) y agua (16%).
Esas subas fueron registradas solo parcialmente por el INDEC que decidió mirar para el costado para mantener el relato de la “desinflación”. Con una canasta totalmente desactualizada, no se refistraron los brutales tarifazos. Recién este año se cambiará el índice, justamente, cuando el mayor porcentaje de los tarifazos ya se llevaron adelante. Pero Milei tiene suerte de no ser peronista: ya nadie habla de “INDEC intervenido”.