La provincia de Buenos Aires expresó un fuerte rechazo al proyecto del Gobierno nacional que busca modificar la Ley de Glaciares y pidió a los diputados que voten en contra. Desde el Ejecutivo bonaerense advirtieron que la iniciativa pone en riesgo reservas estratégicas de agua y, por lo tanto, el desarrollo productivo del país.
La ministra de Ambiente, Daniela Vilar, sostuvo que la normativa vigente “no debe modificarse” y alertó que la reforma afectaría incluso a provincias sin glaciares, como Buenos Aires, debido a su impacto en el acceso al agua y en las cuencas interjurisdiccionales. En ese sentido, remarcó que “sin agua no hay condiciones para la producción”.
El gobierno provincial cuestionó que el proyecto flexibiliza la protección ambiental para habilitar actividades extractivas en zonas sensibles, lo que podría generar pérdida de reservas hídricas, contaminación y mayor variabilidad climática. Además, advirtió sobre una posible competencia entre provincias para atraer inversiones mediante menores controles ambientales.
También se señalaron objeciones legales, al considerar que la reforma vulnera principios constitucionales y acuerdos internacionales, y se criticó el limitado alcance de las audiencias públicas en el Congreso.
En síntesis, Buenos Aires se posiciona firmemente en contra de la modificación de la ley, defendiendo el esquema actual y planteando que el camino no es cambiar la norma, sino mejorar su implementación y control.