Contundente acto a 50 aÃąos del golpe militar: “Que digan dÃģnde estÃĄn”

En un documento conjunto, organismos de Derechos Humanos reclamaron memoria, verdad y justicia, y denunciaron retrocesos en las políticas de derechos humanos.

A 50 aÃąos del golpe de Estado de 1976, los organismos de derechos humanos difundieron un documento conjunto en el que renovaron el reclamo histÃģrico por los detenidos desaparecidos y exigieron: “Que digan dÃģnde estÃĄn”. En el texto, remarcaron la vigencia de la lucha por memoria, verdad y justicia, en un contexto que describieron como preocupante.

MÃĄs adelante, seÃąalaron que el aniversario no solo convoca a recordar el horror de la dictadura, sino tambiÃĐn a reafirmar los consensos democrÃĄticos construidos en estas dÃĐcadas. “La impunidad no puede volver a instalarse en la Argentina”, advirtieron, al tiempo que alertaron sobre discursos negacionistas que buscan relativizar los crímenes del terrorismo de Estado.

Marcha 24 de marzo 2026 (SandraCartasso)

En el mismo tono, los organismos cuestionaron decisiones del actual gobierno que, segÚn denunciaron, implican un retroceso en materia de derechos humanos. Entre otros puntos, seÃąalaron el vaciamiento de políticas pÚblicas, el desfinanciamiento de espacios de memoria y la reivindicaciÃģn de figuras vinculadas al terrorismo de Estado.

Finalmente, el documento cerrÃģ con una convocatoria a sostener la memoria activa y la movilizaciÃģn popular. “Son 30.000. Fue genocidio”, reafirmaron, insistiendo en la necesidad de mantener viva la lucha de las Madres y de todos los organismos que, durante dÃĐcadas, enfrentaron el silencio y la impunidad para construir verdad y justicia.

El documento completo:

A 50 aÃąos del golpe genocida, estamos juntos nuevamente en esta histÃģrica Plaza, y en todas las plazas del país, con profunda convicciÃģn, para reafirmar que la memoria se defiende luchando y porque sabemos que es necesario unir las luchas para fortalecerlas en tiempos difíciles.

ÂĄSon 30.000! Fue y es genocidio. ÂĄNo olvidamos, no perdonamos y no nos reconciliamos!

Hoy estÃĄn presentes en esta plaza y queremos que las nuevas generaciones y toda la sociedad conozcan quiÃĐnes eran, cÃģmo pensaban, cÃģmo vivían, quÃĐ sueÃąos tenían y por quÃĐ luchaban las y los 30.000. Por eso hoy estamos marchando con sus fotos. Porque estamos aquí para recordar a esas generaciones que a mediados del siglo pasado comenzaron a organizarse, para luchar contra quienes, como hoy, querían convertir la Argentina en colonia del imperialismo yanki y europeo.

En un país con un fuerte desarrollo industrial, las y los obreros, junto con las y los trabajadores del campo, luchaban por condiciones de trabajo justas, salarios dignos y acceso a la tierra. Al mismo tiempo, amplios sectores del movimiento obrero retomaban las tradiciones histÃģricas de lucha y avanzaban en su conciencia de clase, elaboraban programas políticos y de gobierno, que iban mÃĄs allÃĄ de las demandas meramente reivindicativas. Son ejemplo de ello el sindicalismo por la liberaciÃģn nacional impulsado por la CGT de los Argentinos, así como las experiencias clasistas de los sindicatos y las coordinadoras en los cordones industriales de las grandes ciudades. El movimiento estudiantil impulsaba la unidad con la clase trabajadora, una universidad al servicio del pueblo. Defendía el legado de la Reforma Universitaria y no sÃģlo su autonomía y su lugar en el cogobierno, sino tambiÃĐn la gratuidad de la educaciÃģn superior, lo que permitiÃģ que los hijos e hijas de obreros y campesinos llenaran las casas de estudios.

La unidad obrero estudiantil junto a las Ligas Agrarias, los sacerdotes para el Tercer Mundo, el movimiento villero, se unieron en las heroicas jornadas del Cordobazo, Mendozazo, Tucumanazo y tantos otros levantamientos populares que desafiaron a las dictaduras de turno.

En ese clima de movilizaciÃģn se inscribe la histÃģrica huelga de los obreros de Villa ConstituciÃģn en 1975, una lucha emblemÃĄtica que puso en jaque a una dirigencia empresarial y política que se aferraba a la defensa de sus privilegios.

Las y los 30 mil detenidos-desaparecidos, los mÃĄs de 10.000 presos políticos y miles de exiliados son parte de ese movimiento popular que se organizaba y luchaba a pesar de las persecuciones, proscripciones y los sucesivos golpes de Estado. Reivindicamos todas sus luchas que formaron parte de la militancia como herramienta de transformaciÃģn de la realidad en organizaciones del Peronismo Revolucionario, como Montoneros, la FAP, o el movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo; la tradiciÃģn guevarista del PRT-ERP; la trotskista como la del Partido Socialista de los Trabajadores (PST) o las tradiciones anarquistas, socialistas y comunistas: Partido Comunista, Vanguardia Comunista y Partido Comunista Revolucionario, por nombrar sÃģlo a algunas de las mÃĄs de cientos de organizaciones y espacios de participaciÃģn política, sindical, estudiantil y social, luchando por una sociedad sin opresiÃģn ni explotaciÃģn. Venimos de esas tradiciones y nos sirven como experiencias para fortalecer y recrear la lucha popular contra el gobierno fascista de Milei y Villarruel.

Aquellos a los que les arrebataron la vida eran hijos e hijas de este pueblo como lo son ustedes, llenos de alegría, sueÃąos y esperanzas, que se impusieron la tarea de cambiar el mundo y el país. Esa tarea estÃĄ inconclusa y es nuestra responsabilidad tomar sus banderas en estos momentos donde gobiernos de ultraderecha integrados por sectores fascistas junto al imperialismo han vuelto a atacar a los pueblos de nuestro continente y del mundo.

La dictadura genocida tuvo como antesala el gobierno de Isabel PerÃģn, con LÃģpez Rega y la Triple A, la CNU y demÃĄs bandas fascistas; el ensayo de genocidio del Operativo Independencia, mientras avanzaba el Plan CÃģndor en los países de la regiÃģn.

El golpe de Estado de 1976 instaurÃģ en la Argentina un nuevo modelo econÃģmico basado en la valorizaciÃģn financiera del capital, la desindustrializaciÃģn y la primarizaciÃģn de la economía, acompaÃąado por una apertura indiscriminada de las importaciones. La dictadura desatÃģ un genocidio recurriendo al terrorismo de Estado, cuyo objetivo fue desarticular el alto nivel de organizaciÃģn, participaciÃģn política y conciencia social que amplios sectores del pueblo argentino habían alcanzado en las dÃĐcadas previas.

El 24 de marzo de 1976 se nacionalizÃģ el plan sistemÃĄtico para desaparecer y asesinar a miles de militantes y luchadores. Se pusieron en funcionamiento mÃĄs de 800 centros clandestinos de detenciÃģn, por donde pasaron miles de compaÃąeras y compaÃąeros. Fueron robados cientos de bebÃĐs que nacieron durante el cautiverio de sus madres y que crecieron con su identidad arrebatada.

La gran mayoría de las y los detenidos-desaparecidos fueron fusilados o murieron como consecuencia de las torturas a las que fueron sometidos, muchos fueron asesinados en los “vuelos de la muerte”. Nunca nos entregaron sus cuerpos: por eso exigimos ÂĄque digan dÃģnde estÃĄn!

A partir de aquel 24 de marzo de 1976, con el quiebre institucional, se cerrÃģ el Congreso, se suspendieron los partidos políticos y se intervinieron los sindicatos. Se prohibieron los centros de estudiantes y todo tipo de organizaciÃģn social. Se censurÃģ a la prensa, la ciencia y el arte. Construyeron el enemigo interno, los llamaron “subversivos y terroristas” para justificar el accionar criminal contra las organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, sindicales, culturales, religiosas y toda forma de lucha y resistencia de nuestro pueblo.

Cuando decimos que SON 30.000 hablamos de sus vidas, de sus luchas, de sus militancias y de sus compromisos con los pueblos oprimidos.

Ese golpe genocida fue cívico-militar, con la participaciÃģn de grupos econÃģmicos, sectores de la Iglesia y la embajada de Estados Unidos.

Hace 49 aÃąos, Rodolfo Walsh difundiÃģ su Carta Abierta a la Junta Militar y denunciÃģ la miseria planificada, el verdadero corazÃģn del proyecto de la dictadura. Sabemos quiÃĐnes se beneficiaron con la sangre del pueblo: los Blaquier, los Noble Herrera, los PÃĐrez Companc, los Rocca, los Macri, Ford, Mercedes Benz, Martínez de Hoz, Braun, Fortabat, los Madanes Quintanilla, entre otros, que aumentaron exponencialmente el endeudamiento externo.

Incluso en la guerra de Malvinas los militares cometieron delitos de lesa humanidad contra los conscriptos que sí enfrentaron al enemigo inglÃĐs apoyado por EEUU.

La impunidad fue política de Estado durante dÃĐcadas: fue la inclaudicable lucha de las Madres, Abuelas, Familiares, sobrevivientes, organismos de derechos humanos junto a la movilizaciÃģn popular y la rebeliÃģn del 2001, y la condena social a la impunidad, lo que permitiÃģ avanzar y reabrir los juicios a mÃĄs de 1.500 genocidas, en los que fueron decisivos los testimonios de las/los ex-detenidos desaparecidos.

Los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles, y la desapariciÃģn forzada es un delito que se sigue cometiendo hasta tanto se sepa la suerte de cada desaparecido. Por ello la desapariciÃģn forzada no es tema del pasado, sino del presente, prueba de ello son los 12 compaÃąeros asesinados en La Perla e identificados recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense. QUE DIGAN DÓNDE ESTÁN Y Decimos BASTA de demoras judiciales, BASTA de privilegios y prisiones domiciliarias.

Fueron las luchas del pueblo las que derrotaron una y otra vez los sucesivos intentos de impunidad como la ley de autoamnistía militar, las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, los Indultos de Menem y el fallo de la Corte del “2 x 1” en el gobierno de Macri.

A 50 aÃąos del golpe, reclamamos la urgente apertura y entrega de todos los archivos de todas las ÃĄreas del Estado desde 1974 a 1983 para avanzar con las investigaciones de los responsables de estos crímenes.

Juicio y castigo a todos los militares genocidas, miembros de las Fuerzas de seguridad, responsables civiles y cÃģmplices que aÚn queda pendiente condenar. CÃĄrcel comÚn, perpetua y efectiva para todos los genocidas.

Milei impulsa el mismo programa que impusieron las grandes empresas en la dictadura cívico-militar para maximizar sus ganancias y profundizar la dependencia. Gobiernos como los de Menem y Macri profundizaron ese modelo mediante el ajuste, las privatizaciones, la desindustrializaciÃģn, el desmantelamiento de las políticas pÚblicas y los derechos sociales.

El gobierno de La Libertad Avanza profundiza la dependencia de Trump y el imperialismo norteamericano. Ataca los derechos populares y obedece los mandatos del FMI con una reforma laboral esclavista, votada por las fuerzas oficialistas y aliadas. Para esto contaron con el apoyo imprescindible de diputados y senadores que responden a gobernadores que aplican el ajuste. A esto se le suman otras contrarreformas como la previsional, tributaria, política y penal, mientras entrega los bienes comunes como botín del extractivismo mÃĄs feroz.

Estas reformas significan retroceder mÃĄs de un siglo en derechos logrados con luchas: la jornada de ocho horas, el derecho a una jubilaciÃģn digna, la salud y la educaciÃģn pÚblica. Avanzan pisoteando la ConstituciÃģn Nacional, los tratados internacionales y las leyes protectoras.

Estos modelos capitalistas neoliberales, no pueden imponerse sin represiÃģn, es así que profundizan los ataques a la organizaciÃģn popular, persiguen a quienes luchamos, equipan a las fuerzas represivas, arman causas, proscriben, amplían ilegalmente las atribuciones de los servicios de inteligencia, conforman comandos de fuerzas federales y provinciales para intervenir en los conflictos sindicales, avalan el gatillo fÃĄcil y militarizan funciones civiles avanzando hacia un rÃĐgimen mÃĄs autoritario, antidemocrÃĄtico y represivo.

Hoy hay un gobierno que no sÃģlo es negacionista, sino que reivindica el terrorismo de Estado y el genocidio. Por eso desmantela las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y desfinancia los espacios de memoria que funcionan en los lugares donde hubo centros clandestinos, incumplen la obligaciÃģn del Estado de dar cumplimiento a las reparaciones histÃģricas y pago de pensiones para las y los ex presos políticos, exiliados, hijos y sobrevivientes que reciben pensiones mínimas y no tienen obra social.

Denunciamos la censura y el hostigamiento a las y los trabajadores que quedaron sosteniendo estos espacios, a quienes les prohíben realizar actividades centrales para el sostenimiento de la Memoria. Exigimos su preservaciÃģn y el cuidado de las pruebas materiales.

Las consecuencias del plan sistemÃĄtico de robo de bebÃĐs del Último golpe de Estado aÚn persisten. Los cientos de bebÃĐs nacidos en centros clandestinos de detenciÃģn, los niÃąos y niÃąas desaparecidos junto a sus padres, que aÚn seguimos buscando, son los desaparecidos con vida de la dictadura.

Cada restituciÃģn de un nieto o nieta de las Abuelas de Plaza de Mayo es la evidencia de las atrocidades que cometiÃģ el terrorismo de Estado: secuestro, desapariciÃģn, asesinato, robo, sustracciÃģn de menores y falsificaciÃģn de documentos pÚblicos.

El Estado debe garantizar la restituciÃģn de los nietos apropiados, pero desde la asunciÃģn del gobierno de Milei no ha pasado otra cosa que la reducciÃģn de las políticas pÚblicas para garantizar ÃĐste y todos los derechos del pueblo. El Banco Nacional de Datos GenÃĐticos ha visto intervenida su estructura y la ComisiÃģn Nacional por el Derecho a la Identidad reducido a la mitad su planta de trabajadores.

Llevamos 140 casos resueltos. Todavía buscamos a casi 300 hombres y mujeres con su identidad cambiada, que legan en sus hijos e hijas, sin saberlo, el silencio sobre la desapariciÃģn de sus padres y madres. Necesitamos de las instituciones pÚblicas, del acompaÃąamiento de la sociedad, del ejercicio de memoria, de quiebre de los pactos de silencio para seguir encontrando a los hijos e hijas de quienes lucharon por un país mÃĄs justo. Por eso, si saben de alguien con dudas, acompÃĄÃąenlo; y si tienen informaciÃģn sobre un posible hijo de personas desaparecidas, acÃĐrquenla. Nunca es tarde.

Estamos en esta plaza, con los 30 mil como bandera, con las Madres y las Abuelas, con los sobrevivientes de los campos de concentraciÃģn, con los hijos, hijas, los nietos y las nietas, hermanos y hermanas, con los familiares de los detenidos-desaparecidos, y con el conjunto de organismos de derechos humanos acompaÃąados por el pueblo para decirle a Milei: la memoria es nuestra herramienta. Y para exigir ÂĄQue digan dÃģnde estÃĄn! A 50 aÃąos del golpe exigimos que los genocidas y sus cÃģmplices den la informaciÃģn que ocultan. A pesar de los juicios, pruebas y condenas por sus crímenes, siguen sosteniendo el pacto de silencio.

DespuÃĐs de haber consolidado la condena social y lograr la anulaciÃģn de las leyes de impunidad con la lucha del pueblo, llegaron los juicios. En ese contexto fue desaparecido nuevamente Jorge Julio LÃģpez y 20 aÃąos despuÃĐs seguimos sin saber dÃģnde estÃĄ ni quÃĐ hicieron con ÃĐl: ÂĄApariciÃģn de Jorge Julio LÃģpez, castigo a los culpables! Justicia por Silvia Suppo, testigo en juicios de lesa humanidad.

Mientras los sobrevivientes siguen contando el terror en los juicios, cada vez hay menos genocidas en la cÃĄrcel comÚn: mÃĄs del 80 por ciento de los detenidos tiene el beneficio del arresto domiciliario, otros estÃĄn en la cÃĄrcel VIP de Campo de Mayo y mÃĄs de 1.500 estÃĄn libres.

Mientras los genocidas son reivindicados por el gobierno, la política represiva y la persecuciÃģn judicial se vuelven el mÃĐtodo para acallar las luchas del pueblo. Avanza la criminalizaciÃģn de la protesta. Delegados de las cooperativas y organizaciones sociales, integrantes de las comunidades, militantes políticos y manifestantes son perseguidos, procesados y encarcelados.

A 50 aÃąos del golpe genocida valoramos haber construido este gran acto de unidad mÃĄs allÃĄ de las diferencias. Desde el conjunto de organismos de derechos humanos y organizaciones convocantes a esta Plaza de Mayo y plazas del país, reclamamos con fuerte convicciÃģn:

ÂĄLibertad a Milagro Sala, Facundo Jones Huala, Milton Tolomeo, Daniel Vera y a todas las presas y los presos políticos, exigimos el cierre de todas las causas. Reclamamos la anulaciÃģn de la condena a Alejandro Bodart y del procesamiento a Vanina Biassi, porque denunciar un genocidio no es delito.

La prisiÃģn y proscripciÃģn de Cristina FernÃĄndez de Kirchner, ex presidenta de la NaciÃģn, en un proceso denunciado por absolutas irregularidades, durante el cual se atentÃģ contra su vida, merece nuestra preocupaciÃģn y repudio. ÂĄLibertad a Cristina FernÃĄndez!

A pesar de todo lo que hemos construido en estas mÃĄs de cuatro dÃĐcadas desde el fin de la dictadura, la represiÃģn del Estado se ha cobrado las vidas de cientos de argentinos como los asesinados el 19 y 20 de diciembre.

A mÃĄs de 20 aÃąos de la Masacre de Avellaneda, exigimos juicio y castigo a los responsables políticos de los asesinatos de Darío SantillÃĄn y Maxi Kosteki.

CompaÃąeros Mariano Ferreyra y Carlos Fuentealba, presentes. Justicia por Luciano Arruga, Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, Facundo Castro, Elías Garay, Luis Espinosa, Facundo Molares, Florencia Morales, Juan Gabriel GonzÃĄlez, las víctimas de gatillo fÃĄcil y demÃĄs víctimas de la represiÃģn estatal.

El gobierno de Milei y Villarruel hace de la represiÃģn a la protesta y el ataque al derecho de huelga una política de Estado para impedir la movilizaciÃģn.

ÂĄDerogaciÃģn del inconstitucional protocolo anti protestas de Bullrich! ÂĄBasta de represiÃģn estatal!

ÂĄBasta de gatillo fÃĄcil, razias, detenciones arbitrarias y persecuciones!

ÂĄExigimos el cese del hostigamiento, las torturas y las muertes en lugares de detenciÃģn y encierro!

DerogaciÃģn de la ley de baja de la edad de punibilidad y la criminalizaciÃģn a las adolescencias. Nuestras pibas y pibes no son delincuentes. Por la efectiva aplicaciÃģn de las políticas pÚblicas que garanticen y amplíen derechos y fortalezcan el sistema de protecciÃģn integral de niÃąez y adolescencia, por infancias y adolescencias libres de toda violencia.

Denunciamos el vaciamiento de las políticas pÚblicas solidarias. UniversalizaciÃģn de la asistencia social, no al cese de los programas sociales, aumento de sus montos, reapertura de las inscripciones y entrega de alimentos a los comedores comunitarios. Por trabajo genuino.

Repudiamos el brutal ataque a las y los jubilados y la represiÃģn a todas las movilizaciones populares. ÂĄExigimos el aumento de las jubilaciones ya! ÂĄJusticia para Pablo Grillo y castigo a los responsables!

Le decimos no a la destrucciÃģn de la salud pÚblica. Y a la política de cierre, vaciamiento, despidos y privatizaciÃģn de hospitales y programas de salud. ÂĄEn defensa del hospital Garrahan como causa nacional! Rechazamos los sumarios, sanciones e intentos de despidos que el gobierno quiere consumar a pesar del fallo judicial favorable! AplicaciÃģn efectiva de la ley de Emergencia PediÃĄtrica y de la ley nacional en Discapacidad.

ÂĄDefensa incondicional de la educaciÃģn pÚblica, gratuita y laica en todos los niveles! No a la degradaciÃģn del ministerio de EducaciÃģn. AplicaciÃģn efectiva de la ley de Financiamiento Universitario y rechazo al nuevo intento de modificaciÃģn del gobierno de Milei para no cumplirla.

No a la entrega de los bienes comunes. La ley de Glaciares no se toca. Defendemos la tierra y el agua contra el extractivismo. El RIGI profundiza la política que incendia e inunda los territorios y persigue a nuestras comunidades.

Basta de militarizaciÃģn de los territorios. Exigimos el respeto de los derechos de los pueblos originarios a los territorios ancestrales, autodeterminaciÃģn y cultura, y acompaÃąamos los reclamos de restituciÃģn. Abajo toda la legislaciÃģn represiva: leyes antiterroristas, derogaciÃģn de la reforma inconstitucional del cÃģdigo penal, las leyes de reiterancia, reincidencia, anti-mafia y decreto habilitante de las Fuerzas Armadas en inteligencia y seguridad interior.

Exigimos a los tres poderes del Estado la anulaciÃģn y derogaciÃģn de la Ley Bases, los DNU 70/23 y 941/25 que empodera mÃĄs a la ex SIDE.

Rechazamos la política pro fascista, colonial, racista y xenÃģfoba de este gobierno. Basta de atacar y perseguir a migrantes. ÂĄMigrar no es delito!

Denunciamos el desmantelamiento de las políticas de gÃĐnero y diversidad, el ataque a los derechos logrados por mujeres y personas LGBTINB+ y la promociÃģn de discursos de odio desde las mÃĄs altas esferas del Estado, como tambiÃĐn el aumento de la violencia machista. Basta de Femicidios. ApariciÃģn con vida de Tehuel. Justicia por Diana SacayÃĄn. Cuidados y reparaciÃģn para la poblaciÃģn travesti trans.

La deuda es una estafa, las estafas no se pagan. La Única deuda es con el pueblo, que esa plata se destine a las jubilaciones, medicamentos, protecciÃģn social, trabajo, vivienda, salud y educaciÃģn y no al Fondo. Fuera el FMI.

Abajo la reforma laboral esclavista de Milei, del FMI y de las patronales. Basta de despidos de trabajadores del sector pÚblico y privado. No al cierre de empresas y fuentes de trabajo. Las políticas de ajuste y destrucciÃģn de derechos han sido y son devastadoras y no fueron respondidas con un plan de lucha contundente para frenarlas. Los cientos de miles que hoy llenamos las calles damos cuenta de la voluntad de salir a luchar. Necesitamos que las centrales de trabajadores y trabajadoras se pongan al frente de un plan de lucha contra estas políticas. Paro general y plan de lucha ya.

Desde esta plaza nos solidarizamos y hacemos nuestras las luchas del mundo.

Justicia por las niÃąas Villalba, asesinadas por el EjÃĐrcito de Paraguay. ApariciÃģn con vida de Lichita. Fuera el imperialismo norteamericano de Venezuela, basta de bloqueo y agresiones a Cuba, fuera yanquis de AmÃĐrica Latina.

Milei estÃĄ alineado con el sionismo genocida. Nos pronunciamos por una Palestina libre repudiamos el genocidio en Gaza y la agresiÃģn de EEUU e Israel contra el pueblo de IrÃĄn. Decimos NO al Genocidio, NO a la Guerra.

Por la autodeterminaciÃģn de los pueblos.

Pasaron 50 aÃąos y seguimos luchando por Memoria, Verdad y Justicia. Por pan, salud y trabajo. EducaciÃģn y vivienda.

Levantemos ahora mismo muy alto las fotos de los desaparecidos y desaparecidas. En este momento miran hacia la casa de gobierno, a ese Poder del Estado que no los busca, mientras los niega.

Con 30.000 luchas como bandera, no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Porque somos el país del Nunca MÃĄs y el paÃąuelo blanco. Porque seguiremos, como sostuvo Paco Urondo, hasta que todo sea como lo soÃąamos y tambiÃĐn como lo luchamos.

A 50 aÃąos del golpe genocida estamos en esta Plaza para decir todos juntos, con la unidad que necesita nuestro pueblo:

ÂĄ30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!

ÂĄ30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!

ÂĄ30.000 detenidos-desaparecidos, presentes!

ÂĄAhora y siempre!

ÂĄAhora y siempre!

ÂĄAhora y siempre!

Read More