Mientras la Justicia profundiza la investigación por presuntas coimas, direccionamiento de contrataciones y desvío de fondos en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), el Gobierno nacional volvió a otorgar beneficios a empresas vinculadas al expediente judicial, entre ellas la cuestionada Droguería Suizo Argentina, controlada por la familia Kovalivker.
La firma, que quedó bajo la lupa tras la difusión de los audios que comprometen al ex titular de ANDIS, Diego Spagnuolo, y por su presunta participación en un entramado de contrataciones irregulares dentro del organismo, reaparece ahora en una millonaria licitación del Ministerio de Salud para la provisión de medicamentos oncológicos.
La resolución, firmada por la cartera que conduce Mario Lugones, adjudicó compras por casi 15.000 millones de pesos a un grupo de empresas entre las que también figuran Ortopedia Alemana del Norte y la droguería DISVAL, ambas mencionadas en las actuaciones judiciales que investigan el manejo de fondos destinados a prestaciones para personas con discapacidad.
La situación resulta particularmente llamativa porque, tras el escándalo de ANDIS, la participación de Suizo Argentina en las contrataciones estatales pareció reducirse drásticamente. Sin embargo, detrás de esa aparente retirada se produjeron movimientos societarios y comerciales que hoy vuelven a colocar a la empresa en el centro de la escena.
En diciembre pasado, Emmanuel Kovalivker renunció sorpresivamente a la vicepresidencia de la compañía durante una asamblea extraordinaria. Desde entonces, la presidencia quedó en manos de Jonathan Kovalivker, acompañado por un directorio integrado por figuras estrechamente vinculadas a la estructura empresarial de la familia, entre ellos Pablo Ariel Viner y Sebastián Nuner Uner, señalado en la causa judicial como uno de los hombres de mayor influencia dentro de la droguería.
La investigación del fiscal Franco Picardi busca determinar el funcionamiento de una compleja red de sociedades vinculadas a los Kovalivker, que abarca empresas de los sectores farmacéutico, financiero, inmobiliario y de servicios. Nombres como los hermanos Viner aparecen repetidamente en directorios de compañías relacionadas con Suizo Argentina, varias de ellas bajo investigación.
En su dictamen, Picardi también puso el foco sobre Sebastián Nuner Uner, considerado el número dos de la droguería. Según testimonios incorporados a la causa, Nuner Uner mantenía vínculos directos con funcionarios y operadores involucrados en las contrataciones investigadas y habría tenido capacidad de influencia sobre la incorporación de proveedores al sistema de compras de ANDIS.
A pesar de estos antecedentes, la empresa continúa participando de procesos de contratación pública. De hecho, según registros oficiales, Suizo Argentina presentó este año una oferta por más de 142 millones de pesos para proveer insumos destinados al Hospital Posadas, trámite que aún permanece pendiente de adjudicación.
La reaparición de la droguería en licitaciones estatales vuelve a generar interrogantes sobre los mecanismos de control y transparencia aplicados por el Gobierno, especialmente cuando se trata de empresas cuyos principales directivos y operadores aparecen mencionados en investigaciones judiciales por presuntos hechos de corrupción vinculados al manejo de recursos públicos.