Pensador nacional, investigador incansable y divulgador de la historia argentina, dedicó más de seis décadas a cuestionar las interpretaciones tradicionales y a recuperar las voces y figuras que, según su mirada, habían sido relegadas por los relatos oficiales.
Nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936, Galasso estudió en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, donde se graduó como contador en 1961. Sin embargo, fue la historia, la política y la cultura nacional las que marcaron profundamente su trayectoria intelectual. A lo largo de su vida escribió más de cincuenta ensayos, antologías, investigaciones y estudios históricos y políticos, construyendo una obra de enorme amplitud.
Su recorrido estuvo estrechamente vinculado con el pensamiento nacional. Trabajó junto a Arturo Jauretche en la Editorial Universitaria de Buenos Aires y mantuvo una permanente preocupación por recuperar las tradiciones políticas y culturales vinculadas con el nacionalismo popular. Durante la última dictadura militar, varios de sus libros fueron censurados, en un período en el que sus posiciones y las de otros intelectuales del campo nacional fueron perseguidas.
Despedimos con mucha tristeza a Norberto Galasso. Gran compañero. Historiador imprescindible de la Argentina. pic.twitter.com/nCZ9EeXEZG
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) September 7, 2026
Como historiador, Galasso hizo del revisionismo histórico una herramienta para discutir las versiones consideradas hegemónicas de la historia argentina. Su propósito fue contrarrestar lo que entendía como una mirada liberal, lineal y unívoca del pasado nacional, reivindicando a dirigentes sociales, políticos e intelectuales que habían quedado fuera de los relatos tradicionales.
En ese recorrido siguió las huellas de José María Rosa, Fermín Chávez y Manuel Gálvez, pero también mantuvo vigentes en el imaginario del campo nacional las figuras de Raúl Scalabrini Ortiz, Manuel Ugarte, Felipe Varela, Manuel Ortiz Pereyra, el padre Hernán Benítez, John William Cooke, Juan Domingo Perón, Enrique Santos Discépolo, José de San Martín y Arturo Jauretche, entre muchos otros.
Su vínculo con Jauretche tuvo además una dimensión personal. En 1973, Galasso se incorporó como síndico a la Editorial Universitaria de Buenos Aires, dirigida entonces por el autor de El medio pelo en la sociedad argentina, a quien había conocido y con quien compartiría buena parte de sus preocupaciones sobre la historia, la cultura y la política argentina.
En 2014 fue declarado Embajador de la Cultura Popular Argentina por la Presidencia de la Nación, en reconocimiento a una trayectoria dedicada a la investigación y difusión de la historia desde una perspectiva nacional y latinoamericana.
Galasso entendía que la historia no era un relato neutral ni una simple reconstrucción del pasado: también era un campo de disputa sobre la identidad, la soberanía y el proyecto de país. Desde esa convicción desarrolló una extensa obra y participó durante décadas de los debates políticos e intelectuales argentinos.
Con su muerte se va, a los 90 años, un maestro del revisionismo histórico y una de las voces más persistentes del pensamiento nacional argentino. Su obra, atravesada por la recuperación de personajes y procesos que consideraba fundamentales para comprender el país, queda como legado para las nuevas generaciones que continúen interrogando la historia argentina desde una perspectiva crítica.
La despedida al compañero y maestro Norberto Galasso será este martes 8 de septiembre, entre las 10 y las 14 horas, en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, Diagonal Sur (Avenida Julio A. Roca) 575.