El caso de Fernando Báez Sosa, el joven brutalmente golpeado a la salida de un boliche en Villa Gesell logró conmocionar a todo el país y ahora sucedió un hecho similar a la salida de un boliche en Laferrere, que dejó a un joven llamado Lautaro Alvaredo con muerte cerebral. Al enterarse de esto la mamá de Baéz Sosa, Graciela, le envió un mensaje a la familia.
“Oramos. Pedimos cadena de oración por la recuperación de Lauti. Todos en una sola voz”, reza la imagen que compartió Graciela, la cual está acompañada de una foto donde se lo puede ver a Lautaro.
Lautaro fue atacado por una patota a la salida del boliche y fue internado en un hospital de la zona donde fue declarado con muerte cerebral y su familia espera por una milagrosa recuperación. En este contexto y luego de haber pasado por una situación similar Graciela usó sus redes sociales para enviar un sentido mensaje a la familia Alvaredo.
Cómo sigue la salud de Lautaro Alvaredo
El médico auditor de la Clínica Mariano Moreno, donde el joven de 19 años se encuentra internado, habló con los medios de comunicación y reveló cómo sigue el estado de salud.
“Recién acabo de hablar con los padres y tienen todo explicado. Se les explicó toda la evolución del paciente, y ellos esperan un milagro para que el chico salga adelante”, sostuvo tras aseverar que los padres del chico aún no autorizaron al INCUCAI para realizar la donación de órganos pero la familia decidió seguir esperando por un milagro.
“Como todo, la medicina tiene un límite, en medicina dos más dos es cinco, se les dijo que, de un cien por ciento, hay una posibilidad de que salga adelante, pero eso solo Dios lo sabe, y ellos esperan que Dios los ayude y el chico salga adelante”, explicó sobre la postura que tomó la familia.
El abogado de los padres de Fernando Báez Sosa recalcó que el joven “fue fusilado a golpes” y que “lo que hubo fue un asesinato, no un incidente” en el comienzo de su alegato.
Fernando Burlando, abogado de los padres de Fernando Báez Sosa, adhirió este miércoles por la tarde al pedido de la fiscalía de condenar a prisión perpetua a los ocho acusados del crimen, sostuvo que “todos” los imputados tuvieron la “voluntad de matar” y planearon una “cacería humana”, mientras que la víctima fue “fusilada a golpes y patadas”.
“La imagen de Fernando de rodillas pidiendo clemencia. Esa es la imagen que para esta representación justifica ni más ni menos el pedido de prisión perpetua para los acusados”, afirmó el letrado del particular damnificado en su exposición ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores.
Fernando Burlando adhirió “en un todo” al alegato de la fiscalía y señaló que Fernando “fue objeto” de “una cacería humana”.
“Todos, absolutamente todos participaron, todos asesinaron a Fernando. Nuestro reclamo de Justicia ante lo que no dudamos en llamar el suplicio de Fernando, la responsabilidad de quienes fueron sus ocho asesinos, se resume fundamentalmente en dos momentos de salvajismo y de horror”, describió. “Fernando de rodillas, sus manos en el piso y sin siquiera mirar, porque tal vez entendió que esa mirada podía significar una falta de respeto, levanta su mano y pide clemencia. La respuesta fue una patada a la cabeza, una más y otra más”, indicó Burlando, quien describió a la víctima en ese momento de la agresión como “una bolsa de papas”.
Para Fernando Burlando, los acusados “tomaron la decisión y mataron” y remarcó: “Hubo voluntad de matar y por eso mataron. Tendieron esa madrugada sobre Fernando un verdadero cerco humano poder actuar sobre seguro.”
“Los ´azotadores´ estaban ahí cerca, pegados y decidían el momento oportuno para castigar a Fernando a mansalva. Previamente lo marcaron, lo cercaron, esperaron el momento justo en que se retiran los funcionarios policiales así no tenían ningún tipo de valla, nada que los frene”, señaló. Y continuó: “Una vez rodeado, lo atacaron por diferentes flancos. Aunque el ataque clave fue el que impusieron por detrás y todos, absolutamente todos juntos.”
Para Fernando Burlando, los acusados “eran los cazadores y querían su trofeo”. Según el letrado, “los golpes que fueron como disparos, cada golpe era un disparo, cada patada era un tiro”, por lo que Fernando “fue fusilado a golpes y a patadas”.
“Luego se abrazaron y comieron. Se llevaron el trofeo y lo celebraron. Lamiéndose las pruebas, la sangre de sus víctimas, advirtiendo al resto de los verdugos ´de esto no se habla`”, añadió.
Fernando Burlando señaló al acusado Máximo Thomsen como “líder de la manada” y quien fue acompañado por “sus obsecuentes”.
“Anunció el desenlace con un gesto por demás elocuente, el dedo pasándoselo por la garganta”, recordó Fernando Burlando sobre la seña de Máximo Thomsen. “Sabían que habían matado a un joven, y entre alegría y emoción, en algún momento tuvieron la idea de volver a buscar a los amigos de Fernando. Tras semejante acto salvaje, no solamente huyeron de la escena del crimen, sino que además trataron de disfrazar lo ocurrido con una serie de actitudes”, explicó. Y en ese sentido destacó que acusaron “a una persona inocente que estaba a cientos kilómetros del lugar”, en referencia al remero Pablo Ventura, quien se hallaba en Zárate.
“Fernando tenía una vida por delante, sueños por cumplir, que los acusados le arrebataron por la simple decisión de matar. Mataron por matar, por ganar, por un empujón, por llevarse un trofeo en la vida. No les importó a quién, evidentemente desde el primer cruce que tuvieron con Fernando su plan fue matar”, añadió.
Respecto del móvil del crimen, Fernando Burlando sostuvo que la prueba acredita que se debió a un incidente previo dentro de “Le Brique” que se produjo por “la excesiva cantidad asistentes” en el boliche. Precisó que una serie de golpes cruzados entre ambos grupos, “motivó que Fernando intercediera para separarlos y se enfrentara” a Thomsen, quien realizó “una amenaza concreta de muerte” mientras era expulsado, al “apuntar y pasarse la mano por el cuello de izquierda a derecha”.
Da acuerdo al letrado, aproximadamente a las 4.37, los acusados llevaron adelante el ataque contra Fernando, que era su “objetivo desde que tuvo el incidente con Thomsen.
“Una vez reunidos llevaron adelante el plan, acordando consciente y libremente entre todos matar a Fernando con perversidad reflexiva, contando con el factor sorpresa, producto de la desatención de la víctima”, manifestó.
A horas de cumplirse el tercer aniversario del asesinato de Fernando Báez Sosa, Silvino y Graciela cruzaron a los padres de los acusados que en sus declaraciones ante el Tribunal se victimizaron.
Silvino Báez y Graciela Sosa, los padres de Fernando Báez Sosa, salieron al cruce de las indignantes declaraciones de algunos de los padres de los acusados de asesinar a su hijo ante el Tribunal Oral en los Criminal 1 (TOC 1) en las que se victimizaron.
Ante los medios de prensa reunidos a las puertas del TOC 1 Silvino y Graciela recordaron que “acá la única víctima es Fernando a quien mataron de la manera más cruel”.
Este miércoles se cumplirán 3 años del asesinato de Fernando a golpes perpetrado por ocho rugbiers de Zárate en la puerta del boliche Le Brique, en Villa Gesell.
Graciela Sosa dijo hoy que, aunque los acusados pidan perdón, no le van a devolver a su hijo, y contó que en el momento en el que declaró el acusado Ciro Pertossi debió retirarse de la sala porque se descompuso.
“En ningún momento los imputados nos dijeron nada. Preferimos estar bien lejos de ellos. Que nos pidan perdón no nos devuelve a nuestro hijo”, dijo la mujer al finalizar la decimosegunda audiencia del juicio que se lleva adelante en los Tribunales de Dolores, al tiempo que su esposo, Silvino Báez, insistió: “Le digo a la sociedad que Fernando es la única víctima, le rompieron la cabeza”.
Sobre las declaraciones de los imputados Máximo Thomsen y Ciro Pertossi, los padres de Fernando indicaron que no tenían palabras al respecto.
“Sin palabras. Para la Justicia no sé qué será, pero a mí no me causó nada”, opinó Silvino.
Por su parte, Graciela aseguró que, al momento de la declaración de Pertossi, tuvo que retirarse de la sala porque se descompuso.
“Solamente se me presenta el momento de todas las cosas vividas desde el día que recibí la peor noticia. Quiero decirle al país que la única víctima se llama Fernando José Báez Sosa. Que decidió ir de viaje a pasar sus vacaciones y me lo devolvieron en un cajón bien cerrado. Le rompieron todos sus órganos de tanta patada que le dieron”, expresó la mujer con la voz entrecortada.
En ese sentido, Silvino continuó: “Él se anotó para donar sus órganos antes de terminar la secundaria. Por los golpes y las patadas que le dieron no pudo ni donar sus órganos”.
Por otro lado, la madre de Fernando evitó hacer comentarios sobre el testimonio de ayer de Thomsen y negó haber recibido una carta de Juan Ignacio Guarino, uno de los rugbiers sobreseídos en la causa.
Finalmente, Graciela hizo referencia al encuentro interreligioso previsto para mañana por el tercer aniversario de la muerte de su hijo.
“Esperemos que mañana sea tranquilo, con fuerzas. Va a ser un día muy doloroso para nosotros. Mañana es un día de mucho dolor para nosotros. Queremos convertir ese dolor en ayuda”, concluyó.
Tanto el fundador del Náutico Arsenal Zárate Rugby, Bernardo Ditges, como el abogado y apoderado del club, Marcelo Urra, salieron a repudiar la “condena social” contra los ocho jóvenes acusados del asesinato.
El fundador del club de rugby donde jugaban los acusados de asesinar a Fernando Báez Sosa, Bernardo Ditges, manifestó que el ataque “fue un accidente”. Mientras se desarrolla la segunda semana del juicio que busca determinar si los ocho jóvenes asesinaron a Báez Sosa el 18 de enero del 2020, el creador del Club Náutico Arsenal de Zárate ofreció su visión sobre el juicio y le quitó gravedad al hecho.
“¿Si comparto el horror ante lo que hicieron? Lamentablemente peleas hubo, hay y va a seguir habiendo. Fue totalmente un accidente. Esa es una de las barbaridades que dicen, que es un grupo que salió a matar, que fue organizado. Eso es una payasada total. No comparto y por el respeto que tengo que tener ante la víctima que es Fernando…”, dijo Ditges.
Luego manifestó estar de acuerdo con una condena pero puso la lupa en la cobertura mediática, insinuando que desfavorece a los acusados. “Estoy de acuerdo con que tengan que condenar a los culpables, pero como en cualquier juicio tienen que ser condenados por el juez, los abogados y los testigos, y no por la parte mediática, que influye muchísimo en esto”, expresó en diálogo con “Y ahora quien podrá ayudarnos” por Radio Con Vos.
“Lo que sé es que no son asesinos. Mataron a una persona, tienen que pagar por lo que hicieron, no fueron los ocho y los tiene que juzgar el juez, los abogados y los testigos, y no ensuciar más a todo el entorno”, manifestó luego de expresar que había jugado al rugby con algunos de los acusados.
También negó que Ciro Pertossi, Matías Beniceli, Blas Cinalli, Lucas Pertossi, Ayrton Viollaz, Máximo Thomsen, Enzo Comelli y Luciani Pertossi sean “hijos del poder” y sostuvo que provienen de “familias humildes”.
Silvino Báez y Graciela Sosa estuvieron en la puerta del boliche Le Brique, lugar en el que asesinaron a Fernando Baéz Sosa el 18 de febrero de 2020.
Hoy se cumplen dos años del asesinato de Fernando Báez Sosa, el joven de 18 años asesinado a golpes a la salida del boliche Le Brique en la ciudad bonaerense de Villa Gesell y sus padres fueron al lugar del hecho y pidieron una “pena ejemplar para los culpables”.
En este sentido, Silvino Báez y Graciela Sosa viajaron desde Buenos Aires a la ciudad balnearia por primera vez y visitaron el lugar en el que el pasado 18 de febrero de 2020 su hijo fue atacado por un grupo de rugbiers.
“Buscamos un poco de paz, un poco de consuelo, y pedimos a los jueces que siempre están viendo la causa que sea una justicia ejemplar y que paguen los culpables”, señaló el padre de Fernando Báez Sosa.
Además, Báez sostuvo que “hace dos años que estamos tratando de pedir justicia y sacando fuerzas de donde no hay. Venir los dos acá es levantar un poco de fuerzas, estar más fortalecidos para que cuando llegue el juicio estemos ahí de pie. No es nada fácil, cada día que pasa es peor, lo extrañamos demasiado a Fernando, él era todo para nosotros”.
Los padres de Fernando Báez Sosa llegaron el lunes por la noche a Villa Gesell en un ómnibus de larga distancia y se hospedaron en la casa de los padres de un amigo del colegio primario de su hijo.
Este martes, pasadas las 13.15 horas Báez y Sosa se dirigieron al boliche y tras encaminarse lentamente a dejar dos macetas con flores al pie del árbol donde el joven murió hace dos años, rezaron una oración frente a un grupo de unas 50 personas que los rodeó.