La gestiÃģn pro minera de Gerardo Morales en Jujuy no agota su mirada en la explotaciÃģn del litio, ya uno de los puntales de un gobierno provincial que ha hecho de la extranjerizaciÃģn de ese tipo de recursos una polÃtica firme y sostenida.
Las modificaciones constitucionales promovidas por el mandatario, que encendieron una protesta popular y masiva a la que se respondiÃģ con una represiÃģn como no se habÃa visto en dÃĐcadas en ese territorio, tambiÃĐn apuntan a blindar un negocio disimulado pero muy posible tambiÃĐn ligado al extractivismo a gran escala:Â la futura extracciÃģn de minerales como las “tierras raras” y el coltÃĄn, dos productos tan escasos como ultra demandados por automotrices y tecnolÃģgicas del llamado Primer Mundo.
La presencia de “tierras raras” en Jujuy ha sido ya documentada por organismos como el SEGEMAR âServicio GeolÃģgico Minero Argentinoâ y reconocida por integrantes de GEMERA, la entidad que integra a las empresas que hacen exploraciÃģn minera en el paÃs.
La disponibilidad de coltÃĄn, en tanto, tambiÃĐn ha sido expuesta por geÃģlogos ligados a la CÃĄmara Minera de Jujuy, que asumen que la confirmaciÃģn de reservas de columbita-tantalica âcombinaciÃģn que da origen a ese mineralâ en distintos puntos de Salta encuentra su continuidad en el mapa jujeÃąo.
La evoluciÃģn de esas explotaciones a futuro requiere, precisamente, de las modificaciones impulsadas por Morales en tÃĐrminos de derecho a la propiedad, con la inclusiÃģn de artilugios legales para promover desalojos de comunidades indÃgenas y la criminalizaciÃģn de la protesta social.
ÂŋQuÃĐ es el coltÃĄn? El material integra distintos componentes de la industria electrÃģnica actual. Computadoras, celulares, televisores de pantalla plana, cÃĄmaras digitales y videojuegos, son algunos de los tantos ejemplos de dispositivos que contienen apenas unos gramos de este mineral color azul verdoso. Su uso se extiende a la aeronÃĄutica y hasta al desarrollo de centrales atÃģmicas. El mineral es insumo clave para la fabricaciÃģn de capacitores dado que es un efectivo conductor de electricidad âse estima que hasta 80 veces mÃĄs veloz que el cobreâ. En la actualidad, la tonelada de coltÃĄn promedia un valor que se acerca a los 400.000 dÃģlares.
La demanda acelerada del mineral gestÃģ el genocidio que iniciÃģ en la RepÚblica del Congo âterritorio que concentra el 80 por ciento de las reservas mundiales del materialâ a partir de 1998.
En las Últimas dos dÃĐcadas, la necesidad por hacerse con el mineral abriÃģ la bÚsqueda mÃĄs allÃĄ del continente africano. Las empresas comenzaron a efectuar mÚltiples monitoreos alrededor del mundo.
En Argentina, GEMERA constatÃģ la presencia del mineral en distintas zonas de las provincias de CÃģrdoba, Catamarca, La Rioja, TucumÃĄn, Santiago del Estero, San Luis y Salta. Esta combinaciÃģn de columbita-tantalica tambiÃĐn fue ubicada en la AbdÃģn Castro Tolay, departamento jujeÃąo de Cochinoca.
A mediados de agosto de 2018, geÃģlogos tucumanos con funciones en la CÃĄmara Minera de Jujuy reconocieron la existencia de esos reservorios en cercanÃas al rÃo Las Burras aunque, seÃąalaron, el costo de extracciÃģn aÚn se ubicaba muy por encima de las ganancias que podÃan obtener las mineras por la colocaciÃģn del producto en el mercado internacional.
Cinco aÃąos despuÃĐs, la demanda de coltÃĄn transita un “boom” inÃĐdito que tira abajo el desinterÃĐs de aquel tiempo.
“Tierras raras”, tambiÃĐn en el radar de las mineras en Jujuy
Las llamadas “tierras raras” comprenden una combinaciÃģn de materiales como lantano, lutecio, escandio, itrio, cerio y neodimio, entre otros, que sÃģlo se encuentran presentes en determinados macizos granÃticos.
La existencia de reservas de estos elementos fue constatada en las Últimas dÃĐcadas por tÃĐcnicos del ÃĄrea de minerÃa de Jujuy en torno a comunidades como Querusiyal, en el departamento de Tilcara, plena quebrada de Humahuaca.
Representantes del Instituto de GeologÃa de la Universidad Nacional de Jujuy tambiÃĐn seÃąalaron en reiteradas oportunidades que ubicÃģ presencia de “tierras raras” al norte de Salinas Grandes y en el extremo sur de las Sierras de Tusaquillas.
Otro punto donde se detectaron estos materiales es Mina Pirquitas, yacimiento ubicado en el noroeste de Jujuy en el que la canadiense Silver Standard Resources explota plata, zinc y estaÃąo.
Similar al coltÃĄn, estos minerales son demandados por las automotrices que promueven vehÃculos hÃbridos, las empresas de celulares y los dueÃąos del negocio de la fibra Ãģptica. El monopolio de este conjunto de elementos es potestad de China, que controla cerca del 90 por ciento de la provisiÃģn mundial. La potencia asiÃĄtica tomÃģ el control del mercado de las “tierras raras” a fines de los aÃąos 90 cuando, por polÃtica de gestiÃģn ambiental, Estados Unidos cerrÃģ su mina californiana de Mountain Pass.
Desde entonces, el bloque europeo y los paÃses de relevancia en cuanto a producciÃģn tecnolÃģgica como JapÃģn, Corea y, por supuesto, Estados Unidos, dependen de la producciÃģn china, que a nivel anual promedia las 120.000 toneladas extraÃdas.
El valor de mercado de las “tierras raras”, que se extraen mediante procesos por demÃĄs de contaminantes, oscila segÚn el material: en los Últimos aÃąos oscilÃģ entre los 60 y los 5.000 dÃģlares el kilo, con el europio como el elemento mÃĄs valuado.
Entidades con peso en los pronÃģsticos financieros como el banco de inversiÃģn suizo UBS estiman que la demanda de estos minerales treparÃĄ al menos un 300 por ciento en los prÃģximos 5 aÃąos impulsada por la mayor venta de vehÃculos elÃĐctricos âintegran al menos 1 kilo de “tierras raras” en la mecÃĄnica de sus motoresâ y la instalaciÃģn multiplicada de turbinas energÃĐticas eÃģlicas âincorporan cerca de 200 kilos de esos materialesâ.
Ante estos nÚmeros y frente a la perspectiva en tÃĐrminos de eventuales exportaciones de estos elementos, tanto Morales como los popes de la minerÃa argentina y trasnacional van por un negocio que promete millones a partir de un Primer Mundo “adicto” a las nuevas tecnologÃas.
Fuente: iprofesional