Luego de que explotara la interna libertaria tras la sesión del Senado donde se votó la expulsión de Edgardo Kueider, la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, aseguró que no está en “ningún armado político” y dijo que estará “donde el presidente Milei” se lo pida. ¿Alguien le creyó?
En ese sentido, enfatizó: “Soy parte del espacio que gobierna nuestro país, desde su misma fundación y aquí me quedaré defendiendo las convicciones que nos llevaron a encontrar un camino común al presidente Milei y a mi”.
Las declaraciones de Villarruel responden al claro mensaje que le enviaron los libertarios que ya la tratan abiertamente de traidora. “Roma no paga traidores”, le dijo Milei. La vice se asustó y ahora quiere recular. ¿Podrá?