Malvinas: Milei apoyÃģ el argumento britÃĄnico de “autodeterminaciÃģn” y trascendiÃģ una foto de Thatcher que tiene en su escritorio
En un gesto que contradice dÃĐcadas de una postura diplomÃĄtica coherente y firme de Argentina, Milei pareciÃģ avalar el derecho de los actuales habitantes de las islas a decidir su futuro, un punto central en la narrativa britÃĄnica sobre el archipiÃĐlago.
El presidente argentino Javier Milei desatÃģ una fuerte polÃĐmica al incorporar en su discurso el argumento britÃĄnico de la “autodeterminaciÃģn” de los pueblos para justificar la ocupaciÃģn y usurpaciÃģn permanente de las Islas Malvinas por parte del Reino Unido. En un gesto que contradice dÃĐcadas de una postura diplomÃĄtica coherente y firme de Argentina, Milei pareciÃģ avalar el derecho de los actuales habitantes de las islas a decidir su futuro, un punto central en la narrativa britÃĄnica sobre el archipiÃĐlago.
“Anhelamos que los malvinenses decidan algÚn dÃa votarnos con los pies a nosotros”, expresÃģ Milei en su discurso, una frase que fue interpretada como un aval implÃcito a la teorÃa britÃĄnica de la autodeterminaciÃģn de los pueblos, que Londres esgrime para sostener la posesiÃģn del archipiÃĐlago. Este argumento implica una defecciÃģn del reclamo de soberanÃa argentino, al menos hasta el indeterminado momento en que el paÃs se convierta en una “potencia”. Con esta declaraciÃģn, Milei arrasa con la construcciÃģn del derecho internacional que busca evitar que la ley sea impuesta por la fuerza, como ocurriÃģ exactamente en el caso de Malvinas.
Milei estuvo menos de 15 minutos en el cenotafio de la Plaza San MartÃn para homenajear a los veteranos y caÃdos en la guerra de Malvinas e inmediatamente se retirÃģ del lugar para preparar un nuevo viaje a los Estados Unidos.
El estricto operativo de seguridad impidiÃģ el acceso a un grupo importante de excombatientes, lo que generÃģ aÚn mÃĄs malestar. En un discurso leÃdo que durÃģ menos de seis minutos, el Presidente antepuso la prosperidad econÃģmica al reclamo por soberanÃa, declarando que la demanda argentina habÃa sido “damnificada” por decisiones econÃģmicas, diplomÃĄticas y militares de la “casta polÃtica”.
Repudio generalizado
Las repercusiones no tardaron en llegar. Especialistas en derecho internacional, exdiplomÃĄticos y analistas polÃticos calificaron las declaraciones de Milei como un error estratÃĐgico que socava los principios en los que Argentina ha basado su reclamo durante dÃĐcadas. La reacciÃģn en sectores nacionalistas y en amplios sectores polÃticos fue de indignaciÃģn, ya que consideran que el mandatario dilapidÃģ un activo central de la diplomacia argentina, alineÃĄndose tÃĄcitamente con la posiciÃģn britÃĄnica.
La polÃtica de Milei respecto a Malvinas se ha interpretado como una desmalvinizaciÃģn de la relaciÃģn con el Reino Unido. Su decisiÃģn de nombrar una embajadora en Londres, denunciada por excombatientes como alineada con los intereses britÃĄnicos, refuerza esta percepciÃģn, sin mencionar el acuerdo suscrito por su ex canciller Mondino y su par britÃĄnico David Lammy. El convenio firmado en Nueva York entre ambos cancilleres se postulÃģ por parte del gobierno de Milei como un esfuerzo por acercar posiciones respecto a las Malvinas, pero que ha sido seÃąalado como una peligrosa polÃtica de claudicaciÃģn por parte del gobierno libertario quien entrega mucho sin recibir nada a cambio por parte del ocupante ilegal britÃĄnico. El acuerdo le valiÃģ a Milei una fuerte interna con la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien fue tajante en su rechazo, calificÃĄndolo como âun lÃmiteâ que atenta contra los intereses soberanos del paÃs.
Otro elemento que refuerza la controversial posiciÃģn del presidente es la presencia de una fotografÃa de Margaret Thatcher en el despacho presidencial de la Casa Rosada. La ex primera ministra britÃĄnica, responsable del hundimiento del ARA General Belgrano en un crimen de guerra que costÃģ la vida de 323 argentinos, es vista por Milei como una figura admirable. En su oficina tambiÃĐn hay un recuerdo de Ronald Reagan, otro de sus referentes polÃticos. En una entrevista con la BBC, Milei justificÃģ su admiraciÃģn por Thatcher, afirmando: “Hubo una guerra y a nosotros nos tocÃģ perder. Eso no quiere decir que uno no pueda considerar que quienes estaban enfrente eran personas que hacen bien su trabajo”.

Mas allÃĄ de Thatcher: Milei reivindica a quien propuso bombardear Argentina durante la guerra de Malvinas Â

La anglofilia de Javier Milei no se limita a Thatcher, el presidente tambiÃĐn muestra especial predilecciÃģn por una figura que en el marco del conflicto militar entre Argentina y el Reino Unido de Gran BretaÃąa, propuso y respaldo mediante carta una iniciativa que implicaba el bombardeo del territorio continental argentino. Â
Uno de los promotores y entusiastas de esta iniciativa, que de haberse ejecutado se hubiera cobrado la vida probablemente de centenares o miles de civiles argentinos, fue uno de los teÃģricos predilectos de Javier Milei, el economista austriaco Friedrich August von Hayek. Este teÃģrico en carta hoy desclasificada y disponible en el sitio web de la Thatcher Foundation, expresaba lo siguiente:
Del profesor F. A. Hayek, FBA
SeÃąor: Aunque comprendo perfectamente que el Gobierno britÃĄnico no desee mencionar esto, tal vez habrÃa que recordar a la Argentina que ninguna norma de derecho internacional prohibirÃa replicar a otro ataque militar contra lo que durante 150 aÃąos ha estado bajo la jurisdicciÃģn de Gran BretaÃąa mediante algÚn contraataque a la fuente geogrÃĄfica de tan belicosa acciÃģn.
Esa podrÃa ser una protecciÃģn mÃĄs efectiva que convertir a las Malvinas en una fortaleza. Un agresor tiene. ningÚn derecho a exigir que la acciÃģn hostil se limite a la regiÃģn que elija.
Atentamente,
F.A. HAYEK.
Urachstrasse, 27,
d-7800 Friburgo (Breisgau)
Alemania Occidental.
10 de febrero
Se puede corroborar y acceder a la fuente del documento en el siguiente sitio:

El plan
Como bien explica el investigador Alejandro Amendolara, en su articulo âOpciÃģn 13 : el plan secreto de los ingleses para bombardear Buenos Aires durante la guerra de Malvinasâ, se trato de un anÃĄlisis preliminar donde los mas altos mandos militares britÃĄnicos evaluaron la posibilidad de realizar ataques directos al territorio continental argentino por medio del bombardeo de aviones de largo alcance Avro Vulcan, con ese objetivo en mente el articulo destaca:
âCon esta finalidad se confeccionÃģ un informe con los posibles blancos de carÃĄcter econÃģmico en territorio argentino, apuntando principalmente a campos y refinerÃas petrolÃferas; yacimientos y sistemas de gasoductos, sobre nudos de las redes ferroviarias, y el sistema de carreteras, y de sus efectos para el esfuerzo militar y sobre la poblaciÃģnâ.
El articulo concluye que el mencionado plan siempre estuvo sobre la mesa de planificaciÃģn, a la espera de obtener luz verde en el Gabinete de Guerra pero la idea se fue modificando y las intenciones de los planificadores britÃĄnicos se centraron en ataques a la Isla de Tierra del Fuego y algunas bases patagÃģnicas desde las cuales partÃan los aviones argentinos que tantos dolores de cabeza y daÃąos le infligieron a la fuerza de tareas britÃĄnica.
En resumidas cuentas, este cambio de discurso del presidente argentino deja en entredicho la continuidad de la estrategia diplomÃĄtica que Argentina ha defendido en organismos internacionales, debilitando la posiciÃģn del paÃs en una cuestiÃģn que histÃģricamente ha sido un punto de consenso nacional. La controversia estÃĄ instalada y el impacto de sus palabras en la relaciÃģn bilateral con el Reino Unido y en la arena internacional aÚn estÃĄ por verse.








