La ex presidenta expuso cómo cayó la participación de los asalariados en el PBI y apuntó contra los gobiernos que empobrecen a los trabajadores mientras endeudan al país.
Este sábado de Resurrección, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a romper el cerco mediático con un mensaje contundente: compartió un gráfico elaborado por la Fundación Fundar —a través del sitio Argendata— que muestra la evolución de la participación de los asalariados en el PBI desde 1935 hasta la actualidad.
“Ese concepto económico, traducido al castellano básico y sobre todo a una cuestión empírica, prueba (de manera inapelable) con qué gobiernos la plata te alcanzaba para comprar más cosas, llegar tranquilo a fin de mes y hasta ahorrar… o cuándo, como ahora, a la inmensa mayoría de los argentinos no le alcanza la guita para nada”, escribió CFK.
En sábado de RESURRECCIÓN les quiero compartir un cuadro que vi en redes sobre la PARTICIPACIÓN DE LOS ASALARIADOS EN EL PIB de nuestro país, en el período comprendido entre los años 1935 hasta 2024.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) April 19, 2025
Ese concepto económico (participación de los asalariados en el PIB), traducido… pic.twitter.com/ePdRkADP1V
Con ironía y precisión, destacó que los períodos donde los trabajadores alcanzaron una mayor participación en la riqueza nacional fueron tres:
- Entre 1942 y 1954, con el ascenso de Juan Domingo Perón.
- En 1974, durante el último gobierno peronista previo a la dictadura.
- Y, de manera sostenida, entre 2003 y 2015, bajo los gobiernos kirchneristas.
“No es ninguna casualidad que los responsables políticos de los períodos de mayor participación de los trabajadores hayan sido, y sigan siendo, perseguidos, condenados y proscriptos”, denunció. Y agregó: “Como tampoco lo es que los responsables de las estafas financieras del 2001 y el 2018 vuelvan, una y otra vez, a manejar el Estado”.
En un país donde —según datos oficiales— el poder adquisitivo se desplomó tras la devaluación y los ajustes del gobierno de Javier Milei, la exmandataria volvió a poner el eje en lo que considera el verdadero conflicto de fondo: quién se queda con la riqueza que produce la Argentina.
“¿Te das cuenta que es todo al revés de lo que escuchás cuando te pican los sesos todos los días, no?”, lanzó.
Y cerró con una de sus frases ya clásicas: “En la Argentina, todo hace juego con todo”.