En declaraciones a Radio Splendid, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto criticÃģ al gobierno de Javier Milei y afirmÃģ que la situaciÃģn que vive la Argentina âes casi una tiranÃa, un Gobierno que no es normal ni legalâ.
La referente de Derechos Humanos sostuvo que âquien estÃĄ gobernando tendrÃa que estar en la cÃĄrcel por los delitos que ha cometidoâ. AdemÃĄs, seÃąalÃģ: âson descarados, la poblaciÃģn estÃĄ pasando hambre y es apaleada por reclamar algoâ.
“Estamos viviendo un momento muy terrible y es realmente imposible de entender que hayamos llegado a esta situaciÃģnâ, lamentÃģ De Carlotto.
No obstante, aclarÃģ: “No aconsejamos hacer nada violento, pero si impulsar la unidad del pueblo para que las cosas cambienâ.
En ese sentido, remarcÃģ: âTenemos el derecho y la obligaciÃģn de condenar estas situaciones y hay que hacerlo de la manera que podamos y desde el lugar en que estemosâ.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo pidiÃģ que âno agachemos la cabeza, todos somos argentinos, con la obligaciÃģn de trabajar y (el derecho) de que nos den trabajoâ.
âLo que mÃĄs deseo es que los jÃģvenes no aprendan lo malo, porque entrarÃamos en una decadencia muy difÃcilâ, concluyÃģ.
El gobierno de Javier Milei anunciÃģ que âvolveremos a los mercados financieros internacionales en 2026â. Lo hizo despuÃĐs de incrementar la deuda con el FMI y con otros organismos internacionales por mÃĄs de 20 mil millones de dÃģlares.
“Vamos a salir a los mercados, porque el riesgo paÃs ya estÃĄ debajo de 700â (puntos), aseguraron. Es decir, la receta de siempre de la derecha argentina: deuda, deuda y mÃĄs deuda.
En campaÃąa, Milei habÃa dicho que “tomar deuda es inmoral” porque compromete a “futuras generaciones, incluso las que todavÃa no nacieron”. En menos de dos aÃąos ya cambiÃģ de opiniÃģn y dejaron de importarles las futuras generaciones. Su ambiciÃģn es llegar a las elecciones con algo de aire.
A pesar de que el Ministerio de Seguridad encabezado por Patricia Bullrich buscÃģ capitalizar mediÃĄticamente el operativo, lo cierto es que la droga fue descubierta por el propio capitÃĄn del barco, quien dio aviso a sus superiores y permitiÃģ que se activara la intervenciÃģn de las fuerzas federales.
El hallazgo de 469 kilos de cocaÃna en un buque cerealero en el puerto de San Lorenzo, operado por la polÃĐmica firma Vicentin, volviÃģ a poner bajo la lupa los controles portuarios y las crecientes denuncias por su flexibilizaciÃģn. A pesar de que el Ministerio de Seguridad nacional buscÃģ capitalizar mediÃĄticamente el operativo, lo cierto es que la droga fue descubierta por el propio capitÃĄn del barco, quien dio aviso a sus superiores y permitiÃģ que se activara la intervenciÃģn de las fuerzas federales.
La embarcaciÃģn implicada, el âMV Ceciâ, de bandera de las Islas Marshall, habÃa arribado desde Emiratos Ãrabes Unidos y tenÃa previsto zarpar con destino a Montevideo, para luego completar su trayecto en Ãmsterdam, PaÃses Bajos. Llevaba 46 mil toneladas de pallets de girasol y se encontraba cargando en una de las terminales de Vicentin, una empresa que arrastra escÃĄndalos financieros y judiciales desde hace aÃąos.
Parte de los bultos con droga hallados en el buque anclado en el puerto que el grupo Vicentin dispone en San Lorenzo.
Fue el propio capitÃĄn quien descubriÃģ bultos sospechosos âen total, casi media tonelada de cocaÃnaâ en una de las cÃĄmaras frigorÃficas del buque y dentro de los vestidores. Tras contactar al armador, se notificÃģ a un estudio jurÃdico local, que finalmente canalizÃģ la denuncia hacia la Unidad de InformaciÃģn Financiera (UIF), que activÃģ el protocolo judicial.
Durante el operativo, llevado a cabo por Prefectura de Bajo ParanÃĄ y San Lorenzo a instancias del fiscal Claudio Kishimoto, tambiÃĐn se incautaron boyas, flotadores y rastreadores satelitales, lo que refuerza la hipÃģtesis de que la droga podrÃa haber sido arrojada al agua para su posterior recuperaciÃģn. Las autoridades investigan si el cargamento fue introducido en el puerto de San Lorenzo o en otro punto del trayecto.
El hallazgo refuerza las denuncias sobre cÃģmo la desregulaciÃģn y la falta de controles sistemÃĄticos en los puertos argentinos facilitan la actividad logÃstica del crimen organizado.
Toda la tripulaciÃģn del buque, integrada por 21 personas de nacionalidad filipina, fue inicialmente detenida, excepto el capitÃĄn, quien no solo no estÃĄ imputado sino que es considerado testigo clave del caso.
Este nuevo escÃĄndalo se produce en un contexto en el que se han relajado varios controles sobre las embarcaciones exportadoras. La reciente ResoluciÃģn 1278/2024 del Senasa simplificÃģ el sistema de verificaciÃģn de aptitud de bodegas de buques y barcazas para exportaciÃģn de granos, excluyendo a aquellas que no requieren certificaciÃģn sanitaria. Entre otras modificaciones, se redujeron los porcentajes de supervisiÃģn y se eliminaron controles sobre los tanques de los buques, tambiÃĐn, se define quÃĐ es zona hidrovÃa y zona marÃtima y se amplÃa la antelaciÃģn para las empresas sobre el conocimiento de los datos de inspecciÃģn de 24 a 48 horas, lo que, segÚn expertos, deja ventanas abiertas a la operatoria del narcotrÃĄfico.
El puerto de Vicentin, seÃąalado en otras oportunidades por su opacidad, vuelve a quedar en el centro de una trama internacional de trÃĄfico de drogas. El hallazgo refuerza las denuncias sobre cÃģmo la desregulaciÃģn y la falta de controles sistemÃĄticos en los puertos argentinos facilitan la actividad del crimen organizado. Llama la atenciÃģn que no hubo ningÚn tipo de inteligencia criminal previa para poder anticipar que el cargamento estaba ahÃ. De no haber sido por la denuncia del capitÃĄn del buque muy probablemente jamÃĄs se hubiera sabido del caso, ante lo cual surge la pregunta sobre quien y como se controlan los puertos y vÃas navegables, y aun tambiÃĐn cuantos cargamentos de este tipo pasaron por los puertos del ParanÃĄ sin ser detectados.