Martín Ascúa cruzó con todo a Milei: “Te vamos a meter la motosierra en el culo”

El intendente de Paso de los Libres y candidato a gobernador por el PJ en Corrientes, Martín Ascúa lanzó una advertencia al presidente Javier Milei y expresó su respaldo a la ex presidenta Cristina Kirchner durante el acto que compartieron en esa ciudad.

En un encendido discurso, el candidato a gobernador por el Partido Justicialista (PJ) en la provincia de Corrientes lanzó duras críticas contra el presidente Javier Milei por lo que calificó como una “brutal política de ajuste” que está asfixiando a las provincias y golpeando a los sectores más vulnerables.

Con tono desafiante y visiblemente indignado, el referente justicialista no se guardó nada:
“Si seguís atacando al pueblo correntino, te vamos a meter la motosierra en el culo”, lanzó ante una multitud que lo aplaudía. La frase, cargada de indignación, hace alusión directa al símbolo más representativo del discurso libertario de Milei, pero con un giro provocador y confrontativo.

El candidato también acusó al gobierno nacional de “abandonar a Corrientes a su suerte” y denunció la paralización de obras públicas, el recorte de subsidios y la falta de respuestas ante la crisis sanitaria y económica que atraviesa la provincia.

“Corrientes no es tierra de cobardes ni de sumisos. Vamos a defender a nuestra gente con uñas y dientes, y no vamos a permitir que desde Buenos Aires nos sigan ajustando sin medir consecuencias”, aseguró.

Las declaraciones generaron revuelo en el ámbito político y fueron rápidamente replicadas en redes sociales, donde se multiplicaron las reacciones tanto de apoyo como de repudio.

Con un clima electoral cada vez más tenso, este cruce directo con la Casa Rosada marca un nuevo capítulo en la disputa entre el gobierno nacional y los gobernadores del interior, especialmente aquellos que denuncian haber sido relegados por el ajuste libertario.

Read More

CFK: “Dicen que estoy acabada, entonces, ¿por qué no me dejan competir y me derrotan políticamente?”

Desde Paso de los Libres, Corrientes, Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio político y lanzó un mensaje contundente que resuena con fuerza en el escenario nacional: denunció un “evidente clima de persecución y proscripción” tras su reciente candidatura a diputada bonaerense.

Desde Paso de los Libres, Corrientes, Cristina Fernández de Kirchner rompió el silencio político y lanzó un mensaje contundente que resuena con fuerza en el escenario nacional: denunció un “evidente clima de persecución y proscripción” tras su reciente candidatura a diputada bonaerense.

“Dicen que estoy acabada, entonces: ¿por qué no me dejan competir y me derrotan?”, desafió la ex presidenta durante un acto en apoyo a Martín Ascúa, candidato a gobernador de Corrientes. Kirchner vinculó directamente su candidatura con el recrudecimiento de las presiones judiciales y mediáticas: “Anuncié mi candidatura y se desataron los demonios. Salieron de todos lados a pedir que me metan presa”.

La expresidenta no evitó referirse a los rumores sobre una inminente decisión de la Corte Suprema que podría confirmar su condena y habilitar su detención. “Piden que me metan presa. Me gatillaron en la cara, pero no van a poder evitar que vuelva el pueblo”, advirtió, en alusión al intento de magnicidio que sufrió en 2022 y a la historia de violencia política que ha atravesado el peronismo.

Proscripciones de ayer y de hoy

En tono desafiante y visiblemente combativa, Cristina comparó su situación con la proscripción sufrida por Juan Domingo Perón: “En los sesenta Perón fue candidato a vicegobernador de Framini y no lo dejaron competir. Pero sirvió para darle visibilidad”. Así, envió un claro mensaje al establishment político y judicial: no piensa callarse ni hacerse a un lado.

Kirchner también hizo una crítica interna al peronismo al afirmar que “a diferencia de algunos dirigentes de nuestra fuerza, el poder económico no tropieza dos veces con la misma piedra”. Según su lectura, los sectores de poder buscan evitar que sea candidata para no repetir el impacto que tuvo su regreso en 2019 sobre el gobierno de Mauricio Macri.

La exmandataria apuntó duramente contra el presidente Javier Milei por los recortes en áreas sensibles: “Tener un hijo discapacitado no puede ser una maldición de Dios, ¿cómo se puede ser tan energúmeno, tan hijo de puta?”, lanzó, en referencia a la reducción de ayudas a personas con discapacidad.

Y también criticó a los gobernadores que acompañaron al actual gobierno libertario: “A los que creyeron que votando cualquier cosa tenían asegurado algo, se los van a comer los piojos”. Cerró con una advertencia política: “El gobierno del libertario es como el yogur, tiene vencimiento. Sólo que no trae en la tapa la fecha”.

Cristina Kirchner vuelve al centro del escenario con un discurso que denuncia sin rodeos la persecución política, reivindica su rol histórico y deja en claro que no piensa retirarse en silencio.

Read More

Vialidad: advierten de llamativos movimientos del juez que acusa a Cristina Kirchner

En un hecho que genera fuertes sospechas, el juez Jorge Gorini miembro del Tribunal Oral Federal N°2 y uno de los tres magistrados que condenaron a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad, habría realizado una discreta inspección a una dependencia de la Policía Federal en Palermo Chico.

En un hecho que genera fuertes sospechas y conmoción política, el juez Jorge Gorini —miembro del Tribunal Oral Federal N°2 y uno de los tres magistrados que condenaron a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad— realizó según filtraciones periodísticas una visita discreta a una dependencia de la Policía Federal en Palermo Chico. El objetivo: enviar un mensaje de amedrentamiento con la visita a un posible lugar de detención para la expresidenta. Lo grave del hecho es que lo hizo antes de que la Corte Suprema siquiera se pronunciara sobre la sentencia.

La visita se produjo en el edificio policial ubicado en Cavia y Figueroa Alcorta, y fue revelada públicamente por el periodista Gustavo Sylvestre en C5N. Lo llamativo no es solo la acción en sí, sino el contexto político en el que se encuadra: Cristina Kirchner acaba de anunciar su candidatura como legisladora provincial por la Tercera Sección Electoral en Buenos Aires, y el fallo de la Corte aún está pendiente. Es decir, la condena todavía no está firme.

Además, sobre la causa hay múltiples recursos presentados: el Ministerio Público Fiscal reclama endurecer la pena a doce años y aplicar la figura de asociación ilícita, mientras que la defensa solicita la absolución de la exmandataria. No obstante, Gorini ya se estaría moviendo como si la prisión fuera inminente, pese a que legalmente no puede ejecutarse ninguna pena sin el fallo definitivo de la Corte Suprema.

Una Corte Suprema bajo presión

El episodio se vuelve más oscuro al considerar los tiempos políticos. La Corte no tiene plazos establecidos para decidir, pero se especula con que podría pronunciarse antes del 19 de julio, fecha límite para la presentación de listas de candidatos en la provincia de Buenos Aires. Este supuesto “apuro” judicial instigado además por una persistente presión mediática, coincidente con los tiempos electorales, despierta inquietud en sectores cercanos a la expresidenta.

Como presidente del TOF 2, Gorini es el encargado de ejecutar la eventual detención si la condena queda firme. Y su visita, justo en este momento, no parece un gesto inocente ni propio de una justicia neutral. Por el contrario, para algunos analistas y dirigentes, constituye un claro indicio de que ciertos actores judiciales ya operan en base a un escenario que, en los hechos, aún no existe jurídicamente pero si en los medios que responden a ciertos grupos económicos que obran como tribunales mediáticos y ejercen presión directa sobre las instituciones.

El movimiento de Gorini se suma a un historial ya polémico: su colega en el tribunal, Rodrigo Giménez Uriburu, fue fotografiado jugando al fútbol en la quinta de Mauricio Macri durante el juicio, hecho que motivó denuncias por parcialidad.

Este nuevo capítulo reaviva las dudas sobre la neutralidad del proceso judicial contra Cristina Kirchner. La visita a un centro de detención antes del fallo final de la Corte no solo es llamativa: es profundamente sospechosa, y refuerza la idea de que la Justicia, en este caso, podría estar actuando con una hoja de ruta preestablecida y condicionada por los tiempos políticos, en especial cuando la ex presidenta se halla sólidamente posicionada de cara a las comicios a desarrollarse en territorio bonaerense.

Read More