Por defender a Espert, Milei terminó admitiendo que intervino en la Justicia para condenar a Cristina Kirchner

El Presidente intentó respaldar al ahora excandidato libertario José Luis Espert, pero terminó reconociendo que “tomó la decisión” de que la expresidenta fuera condenada.

En una entrevista con Luis Majul, el presidente Javier Milei volvió a quedar en el centro de la polémica al afirmar que fue él quien “tomó la decisión de que Cristina Kirchner vaya presa”, una declaración que implica una confesión directa de injerencia sobre el Poder Judicial, algo expresamente prohibido por la Constitución Nacional.

El mandatario buscaba defender al diputado libertario José Luis Espert, envuelto en un escándalo por sus vínculos con el empresario detenido por narcotráfico Fred Machado, pero terminó revelando un supuesto accionar político detrás de la condena de la expresidenta.

“Este año lo tiene al kirchnerismo tirando con todo. Recrudecido, recrudecido porque la condenada está presa. Le puedo asegurar que esto es la venganza de que soy el primer presidente que tomó la decisión de que vaya presa”, dijo Milei en el ciclo de Majul.

Sorprendido, el periodista le recordó que un presidente no puede meterse en causas judiciales. Pero lejos de retractarse, Milei insistió:

“Yo no me meto con la Justicia. Si yo hubiera sido sucio y me hubiera metido con la Justicia, no estaría pasando por esto. Si hubiera arreglado para que no la metan presa, no me estarían atacando.”

Aunque intentó aclarar, la contradicción fue evidente: el propio jefe de Estado se atribuyó un rol decisivo en una condena judicial, lo que vulnera el artículo 109 de la Constitución Nacional, que prohíbe expresamente al Presidente “ejercer funciones judiciales” o “intervenir en causas en trámite”.

Una declaración con posibles consecuencias judiciales

El impacto político fue inmediato, pero las implicancias legales podrían ser aún más profundas. Con esa frase, Milei le dio a la defensa de Cristina Kirchner un argumento clave para solicitar la nulidad de la condena en la causa Vialidad, bajo la figura de “interferencia indebida del Poder Ejecutivo”.

Juristas consultados recordaron que una afirmación pública de esa magnitud puede ser considerada una confesión de intromisión institucional, lo que afectaría la validez del fallo. Además, abre la puerta a que la defensa eleve un planteo ante instancias internacionales, como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por persecución política y violación de garantías constitucionales.

Por qué esto favorece a Cristina Kirchner

La declaración de Milei podría reconfigurar el tablero judicial en torno a la expresidenta. En términos técnicos, sus palabras constituyen un reconocimiento de injerencia directa del Poder Ejecutivo en una decisión judicial, algo que la defensa de Cristina podría utilizar para demostrar que su condena estuvo viciada de origen.

En concreto:

  • Refuerza la tesis del lawfare, es decir, la persecución política mediante causas judiciales.
  • Permite solicitar la nulidad de la condena o la reapertura de la revisión de su sentencia ante tribunales superiores.
  • Y en un plano político, le otorga una fuerte ventaja discursiva: el propio Presidente admite haber vulnerado la independencia de la Justicia, dando crédito a lo que el kirchnerismo denuncia desde hace años.

Lejos de proteger a Espert, Milei terminó complicando su propia gestión y dinamitando la credibilidad de su discurso republicano.
Con una sola frase, puso en duda la independencia del Poder Judicial, se autoincriminó políticamente y reactivó la narrativa del kirchnerismo sobre la persecución judicial y mediática.

Una defensa mal calculada que puede transformarse en el error más costoso de su presidencia.

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