El Banco Central no quiere informar qué hizo con el oro que estaba en las reservas
A más de un año del misterioso traslado del oro argentino, el Gobierno y el Banco Central mantienen un hermetismo absoluto sobre el destino de ese activo clave. El 2 de septiembre de 2024, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) había comunicado que había completado “exitosamente transferencias de parte de sus reservas en oro entre sus diferentes cuentas”, una operación que buscó poner fin a los rumores sobre una eventual venta o cesión del metal.
En aquel parte, el organismo aseguró que la Auditoría General de la Nación (AGN) tendría acceso a toda la información necesaria para realizar los informes de control correspondientes. Sin embargo, esa promesa nunca se cumplió. Según confirmaron fuentes de la propia AGN a Ámbito Financiero, el Banco Central no solo omitió responder los requerimientos sobre la ubicación, rendimiento y costos del traslado del oro, sino que además habría entorpecido el acceso a la documentación respaldatoria.
“Están escondiendo algo y nadie sabe por qué”, advirtieron desde la AGN, que desde fines de 2024 viene reclamando información precisa sobre las operaciones vinculadas al oro, valuadas en miles de millones de dólares. La falta de transparencia alimenta las sospechas sobre si parte de esas reservas fue utilizada para obtener liquidez en el exterior o respaldar operaciones financieras que el Gobierno prefiere mantener fuera del radar público.
Mientras tanto, el silencio oficial persiste. Ni el presidente del Banco Central ni el Ministerio de Economía ofrecieron explicaciones sobre el paradero del oro ni sobre las condiciones en que se realizó el traslado. En medio de una crisis económica y de reservas menguantes, la opacidad sobre uno de los activos más sensibles del país se convierte en un nuevo foco de preocupación institucional y política.


