Caputo trató de “tarados” a los empresarios que buscan producir en el país y desde la UIA le salieron al cruce

Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) y las cámaras pyme cuestionaron el tono del funcionario y le reclamaron al Gobierno abrir un debate sobre los elevados costos que enfrenta producir en el país.

Durante un evento de la Cámara de Agentes de Bolsa, Caputo desestimó los reclamos del sector al afirmar que entre 2011 y 2023 la industria cayó un 10% “a pesar de estar subsidiada” y remató: “Para todos los tarados que hablan de la industria”.

La respuesta fue inmediata. El presidente de la UIA, Martín Rappallini, sostuvo que “no son declaraciones felices que ayuden al diálogo que tanto se necesita para sacar este país adelante” y remarcó que defender la industria “no es incompatible con defender la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y la normalización de la economía”.

Además, advirtió que la industria enfrenta una “competencia desleal” agravada por la apertura de importaciones, la caída del consumo y la retracción de la actividad en numerosos sectores. En ese marco, reclamó avanzar sobre los problemas estructurales que afectan la competitividad, como la presión impositiva, la infraestructura y el acceso al financiamiento. “No estamos defendiendo privilegios; queremos las mismas condiciones para competir”, afirmó.

Rappallini también pidió que el Gobierno valore el rol del empresariado industrial. “Hay que empezar a reconocer al empresario que invierte, innova y exporta. Somos el motor fiscal de la Argentina”, señaló, al tiempo que manifestó su preocupación por la tensión diplomática con Brasil, principal socio comercial del país.

Las cámaras pyme también cuestionaron con dureza al ministro. Desde Industriales Pymes Argentinos (IPA), su presidente Daniel Rosato acusó a Caputo de desconocer la realidad que atraviesan las fábricas y sostuvo que el verdadero problema no es la industria, sino los costos de producir en Argentina.

“Antes de descalificar a la industria, discutamos cuánto cuesta producir en la Argentina”, reclamó Rosato, quien atribuyó la falta de competitividad a una estructura de costos e impuestos que, según afirmó, no existe en otros países. “No es que las empresas quieran ganar más; producir en Argentina implica una carga que castiga a quienes invierten y generan empleo”, concluyó.

Las críticas llegan en un contexto complejo para la actividad manufacturera. La apertura de importaciones y la caída del consumo ya impactan en numerosos sectores: la metalurgia retrocedió cerca de un 6% en el primer semestre, la industria textil perdió más de 15.000 puestos de trabajo en el último año y la producción automotriz registró en julio una baja del 16% respecto del mismo mes de 2025, un escenario que continúa profundizando los despidos y la crisis del aparato productivo.

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