La Argentina de Milei: el salario mínimo de los trabajadores es de 370 mil pesos (245 dólares)

En un contexto de profunda pérdida del poder adquisitivo, el Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo Vital y Móvil se reunirá este viernes para discutir una nueva actualización del haber básico. La negociación será virtual y reunirá al Gobierno, las organizaciones sindicales y las cámaras empresariales, con una segunda convocatoria prevista para las 14 en caso de no alcanzarse los dos tercios necesarios para aprobar un acuerdo.

El salario mínimo se encuentra actualmente en $376.600 para los trabajadores mensualizados y en $1.883 por hora para los jornalizados, un monto equivalente a unos u$s245,34 al tipo de cambio oficial. Es uno de los valores más bajos de la historia reciente del país. Para no ser indigente, una familia necesita ganar 700 mil pesos. Es decir, con dos salarios mínimos, una familia argentina llega por poco a cubrir una canasta elemental de productos para sobrevivir. Para Milei, Argentina está mejor que nunca. ¿Sí?

Mientras, diputados y senadores peronistas proponen alinear el salario mínimo con la canasta básica total, es decir, que una familia no sea pobre. De esa forma, un trabajador debería ganar más de un millón de pesos por mes. Empezará a debatirse en el Congreso.

Read More

Mientras Milei se pelea con la realidad, Caputo reconoce que los salarios están por el piso

Mientras el presidente Javier Milei recorre escenarios repitiendo consignas y hablando de una Argentina que solo su imaginación ve, el ministro de Economía, Luis Caputo, toma distancia del mandatario y reconoce que la situación es muy delicada.

Ayer, Economía anunció un plan de créditos hipotecarios pagado con fondos de la ANSES, algo que era repudiado hasta hace unas semanas como política “populista”. En la conferencia, Caputo habló de “justicia social”, palabra que repudia Milei. ¿Se habrá enterado el presidente de lo que anda diciendo su ministro de Economía?

Pero la distancia entre Milei y Caputo no termina ahí. Ahora trascendió que Economía estudia subir por decreto los salarios más bajos porque reconoce que están muy por debajo de la línea de la pobreza. ¿No era que Milei había sacado a millones de la pobreza? ¿No era que el salario estaba en niveles récord? Caputo cree que no y piensa en subir sueldos que hoy están por debajo de los 700 mil pesos mensuales.

Read More

Techint enciende las alarmas: “La etapa del orden macro está agotada frente al avance de China y la recesión industrial”

El grupo de Paolo Rocca cuestionó el rumbo económico y advirtió que el “orden macro” ya no alcanza. Frente al avance de China y la crisis de sectores industriales, reclamó una estrategia que vaya más allá de los recursos naturales y permita recuperar tecnología, conocimiento y valor agregado.

Una fuerte advertencia sobre el rumbo económico surgió desde el propio corazón del empresariado industrial. Techint alertó que la Argentina corre el riesgo de profundizar la reprimarización de su economía si el Gobierno de Javier Milei mantiene como principal horizonte el desarrollo de los sectores que generan dólares rápidamente, sin una política destinada a fortalecer la industria, la tecnología y las cadenas de valor nacionales.

Durante el tradicional Boletín Informativo Techint, Javier Martínez Álvarez, vicepresidente del Grupo Techint, sostuvo que “Argentina requiere una profunda reflexión para aprovechar una oportunidad histórica”, frente al avance de China, la guerra comercial y el nuevo escenario de la economía mundial.

El mensaje fue claro: el orden macroeconómico era necesario, pero ya no alcanza como programa de desarrollo. Para el holding de Paolo Rocca, la Argentina necesita comenzar a definir qué sectores productivos quiere preservar, cuáles pretende desarrollar y cómo incorporará conocimiento y tecnología para evitar quedar reducida a una economía exportadora de recursos naturales.

“Lo que determina el ingreso futuro de un país no es solamente cuánto exporta, sino cuán diversa y sofisticada es la red de conocimientos y capacidades que sustentan aquello que se produce”, planteó Martínez Álvarez. Y remarcó: “Limitarse a la renta de los recursos naturales no alcanza: el desafío es construir más conocimiento, más capacidades y más valor agregado”.

El riesgo de una Argentina cada vez más primaria

La preocupación expuesta en el encuentro apunta directamente al corazón del modelo económico oficial. Vaca Muerta, la minería y el agro pueden generar una importante cantidad de divisas, pero no necesariamente garantizan por sí mismos un proceso de desarrollo industrial.

El riesgo es que la Argentina termine exportando petróleo, gas, minerales y productos agropecuarios mientras importa cada vez más bienes industriales y tecnológicos.

Marcos Buscaglia, fundador de Alberdi Partners, sintetizó esa amenaza al advertir que, si no se modifica el rumbo, “Argentina tiene una posibilidad de una economía donde el sector primario crece fuertemente”.

El problema, según Buscaglia, es que no aparece el impulso necesario al sistema científico, tecnológico e institucional. “Sí vamos a crecer, pero con un crecimiento más pobre”, alertó.

La definición resulta especialmente significativa porque cuestiona la idea de que cualquier crecimiento del PBI implique necesariamente desarrollo. Una economía puede crecer por el aumento de sus exportaciones primarias y, al mismo tiempo, perder complejidad productiva, empleo industrial y capacidades tecnológicas.

China expone las debilidades del modelo

El avance de China constituye el otro gran frente de preocupación. Mientras el gigante asiático aumenta su capacidad industrial y busca nuevos mercados para colocar su producción, la industria argentina enfrenta una competencia cada vez mayor.

En Techint plantearon que la respuesta no puede ser simplemente abrir la economía y esperar que las empresas locales sobrevivan por su propia capacidad de adaptación. La inserción internacional, sostienen, debe ser estratégica y definir qué sectores resultan fundamentales para el desarrollo nacional.

Un directivo industrial citado durante la jornada puso como ejemplo a Brasil, que mantiene vínculos comerciales con China pero también aplica barreras antidumping para proteger determinados sectores.

Leland Miller, cofundador y CEO de China Beige Book y miembro de la U.S.-China Economic & Security Review Commission, fue todavía más explícito: el desafío consiste en identificar qué industrias nacionales podrían desaparecer si no se las protege y desarrolla frente a la competencia china.

La discusión, por lo tanto, no pasa por romper relaciones con China, sino por evitar que la Argentina quede integrada al mundo en una posición subordinada: exportando materias primas e importando productos elaborados.

El “drama tecnológico” argentino

El problema industrial se combina con otro déficit estructural: la pérdida de capacidades científicas y tecnológicas.

Ricardo Hausmann, fundador y director del Laboratorio de Crecimiento de la Universidad de Harvard, cuestionó la idea de que una macroeconomía ordenada sea suficiente para garantizar el crecimiento sostenido.

Según los datos expuestos durante el encuentro, China cuenta con un 40% más de investigadores por millón de habitantes que Argentina y genera 113 veces más patentes.

“La brecha de ingresos no se cierra porque se amplió la brecha tecnológica”, advirtió Hausmann, quien además señaló que “la complejidad económica argentina no está subiendo, ha estado bajando”.

El diagnóstico deja expuesta una de las principales contradicciones del modelo: mientras Argentina apuesta a atraer inversiones hacia sus recursos naturales, sus capacidades para desarrollar tecnología, industria y productos de mayor valor agregado continúan rezagadas.

El peligro del modelo de enclaves

Andrés López, director del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA-CONICET, advirtió sobre el riesgo de consolidar un modelo de enclaves, en el que grandes proyectos extractivos generan exportaciones y divisas pero mantienen débiles vínculos con el resto de la economía.

La comparación con Australia, Canadá y Noruega resulta clave. Esos países lograron desarrollar cadenas de proveedores, investigación, innovación y capacidades tecnológicas alrededor de sus recursos naturales.

Argentina, en cambio, todavía presenta enormes dificultades para transformar su riqueza natural en una plataforma de industrialización.

El contraste tecnológico es contundente: mientras Noruega registra un índice de patentamiento en petróleo y gas de 0,76 en relación con su participación en la producción global, Argentina apenas alcanza 0,007.

“No vamos en camino de construir los activos complementarios que nos permitan ir diversificando las exportaciones”, sostuvo López. Y resumió el problema: “No es que nos falta capacidad inventiva: lo que falta es todo lo demás”.

La advertencia que interpela al modelo de Milei

El planteo surgido del encuentro de Techint deja así una advertencia de fondo para el Gobierno: la estabilidad macroeconómica puede ser una condición necesaria, pero no constituye por sí sola un modelo de desarrollo.

Si la política económica concentra sus esfuerzos en petróleo, gas, minería y agro, mientras la industria enfrenta importaciones crecientes, cae el consumo y se debilitan las capacidades tecnológicas, la Argentina corre el riesgo de profundizar una estructura primario-exportadora que ya demostró sus límites históricos.

El desafío no es solamente producir más y exportar más. Es producir mejor, agregar valor, desarrollar tecnología, generar empleo calificado y construir cadenas industriales capaces de competir internacionalmente.

Por eso, la advertencia de Techint resulta particularmente incómoda para el rumbo oficial: hasta uno de los principales grupos industriales del país señala que no alcanza con ordenar la macroeconomía ni con apostar a los recursos naturales. Sin una estrategia industrial y tecnológica, la Argentina puede crecer en dólares y, al mismo tiempo, retroceder en desarrollo.

Read More

Trump habilitó cuota de 300.000 toneladas de carne sin aranceles y dejó afuera a Argentina

Estados Unidos amplió por 90 días el ingreso de carne vacuna magra sin aranceles para reforzar la oferta de carne molida. Brasil aparece entre los principales beneficiados, mientras la Argentina no podrá aprovechar el nuevo cupo por contar ya con una cuota específica.

El gobierno de Donald Trump abrió una nueva ventana para el ingreso de carne vacuna a Estados Unidos sin aranceles, con un volumen de hasta 300.000 toneladas durante 90 días. La medida comenzará a regir el 1° de septiembre de 2026 y permitirá el ingreso de hasta 100.000 toneladas mensuales hasta alcanzar el límite establecido.

La decisión busca incrementar la disponibilidad de carne destinada principalmente a la elaboración de carne molida, en un escenario marcado por la menor oferta interna y la reducción del stock ganadero estadounidense. Sin embargo, la apertura no representa una nueva oportunidad para todos los países exportadores.

Argentina quedó afuera del nuevo beneficio. La razón es que el país ya cuenta con un contingente arancelario específico para ingresar carne vacuna al mercado estadounidense. Por lo tanto, no podrá aprovechar el cupo adicional habilitado por la administración Trump.

La misma situación alcanza a Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, que también disponen de cuotas específicas. En cambio, Brasil aparece en una posición más favorable, ya que actualmente no cuenta con un cupo preferencial específico para sus exportaciones de carne vacuna hacia Estados Unidos y podría aprovechar la ampliación dispuesta por Washington.

Una oportunidad que Argentina no podrá aprovechar

Según la proclamación de la Casa Blanca, el nuevo esquema tendrá una vigencia de tres meses y estará destinado exclusivamente a determinados cortes magros. La carne deberá utilizarse para ser mezclada con producción estadounidense en la elaboración de carne molida.

Además, los productos deberán comercializarse con un descuento cercano al 25% respecto de los valores habituales de importación, con el objetivo de aumentar la oferta y contribuir a contener los precios para los consumidores estadounidenses.

La medida tampoco modifica los compromisos comerciales de Estados Unidos con los países que poseen tratados de libre comercio ni altera las condiciones de las naciones que ya cuentan con contingentes específicos.

Así, mientras Brasil puede encontrar una nueva puerta de entrada al estratégico mercado estadounidense, la Argentina deberá continuar operando bajo su cuota habitual.

La decisión vuelve a poner en evidencia las limitaciones que enfrenta la industria cárnica argentina para ampliar su participación en uno de los mercados más importantes del mundo. El alineamiento político entre Javier Milei y Donald Trump no se traduce, en este caso, en un beneficio comercial adicional para las exportaciones argentinas, mientras competidores regionales pueden aprovechar la nueva oportunidad abierta por Washington.

Read More

Revés para Milei: la Justicia declaró inconstitucional uno delos artículos de la reforma laboral

El Gobierno de Javier Milei sufrió un nuevo revés judicial luego de que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo declarara inconstitucional un artículo de la reforma laboral que establecía un mecanismo perjudicial para los trabajadores al momento de actualizar sus indemnizaciones.

La decisión representa un importante límite al avance de una reforma cuestionada por afectar derechos laborales y reducir el valor real de los resarcimientos.

El fallo de la Sala I, firmado por los jueces Enrique Catani y Gabriela Vázquez, cuestionó el artículo 55 de la Ley 27.802 y sostuvo que la disposición viola los artículos 14, 16 y 17 de la Constitución Nacional, además del artículo 14 bis, que establece garantías específicas para los trabajadores.

La sentencia se originó a partir del despido de un trabajador de un lavadero y concluyó que el artículo cuestionado “no supera el examen de constitucionalidad”. Según explicó el juez Catani, incluso aplicando el piso mínimo establecido por la propia norma —el 67% del importe resultante de actualizar el capital según la variación del IPC más una tasa del 3% anual— el mecanismo terminaba provocando “la pérdida de una parte sustancial del valor del crédito”.

Uno de los principales cuestionamientos de la Justicia fue que la norma colocaba en una situación todavía más desfavorable a quienes debían recurrir a los tribunales para reclamar una indemnización. Para Catani, esa diferencia resulta irrazonable porque no se basa en la naturaleza del crédito ni en la fecha en que se generó, sino exclusivamente en el hecho de que el trabajador haya tenido que judicializar su reclamo.

El magistrado remarcó además que el artículo 55 sometía a un régimen menos favorable precisamente a quienes habían acudido al Poder Judicial para obtener tutela de sus derechos, algo que contradice el principio constitucional que impide imponer cargas o perjuicios por ejercer legítimamente el derecho de reclamar ante la Justicia.

En la misma línea, el fallo rechazó la posibilidad de aplicar la denominada “doctrina del esfuerzo compartido”, al considerar que la Constitución no habilita a distribuir entre trabajador y empleador la pérdida del valor de un crédito que corresponde al primero.

De esta manera, la Justicia estableció un límite concreto a una de las disposiciones más cuestionadas de la reforma laboral impulsada por el Gobierno. Si bien la declaración de inconstitucionalidad no implica automáticamente el regreso al régimen anterior a la Ley 27.802, el tribunal determinó que deberán aplicarse los parámetros previstos en su artículo 54.

Ese artículo establece que los créditos derivados de las relaciones laborales deben actualizarse según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC, más una tasa de interés del 3% anual sobre el capital actualizado hasta el momento del efectivo pago.

El fallo constituye así un importante freno judicial al intento del Gobierno de reducir el alcance económico de las indemnizaciones laborales y reafirma que cualquier modificación de las reglas de trabajo debe respetar las garantías establecidas por la Constitución. Para los trabajadores, la decisión representa un respaldo frente a una reforma que buscaba reducir el costo de las indemnizaciones y una señal de que los derechos laborales no pueden ser avasallados sin límites.

Read More