Alerta en la Rosada: Milei enfrenta un rechazo del 55,8% y Kicillof pasa al frente de cara a 2027
Un nuevo estudio de opiniÃģn pÚblica expone el acelerado desgaste del proyecto libertario, lastrado por la recesiÃģn y el ajuste tarifario. En un hipotÃĐtico escenario de balotaje, la distancia a favor del gobernador bonaerense se estira a casi 9 puntos.
El impacto social de las medidas econÃģmicas impuestas por la Casa Rosada comenzÃģ a pasarle una factura directa a las pretensiones electorales del oficialismo. Un reciente estudio de opiniÃģn pÚblica realizado por la consultora Tendencias revelÃģ que Javier Milei acumula un nivel de rechazo del 55,8% a nivel nacional, consolidando un techo electoral cada vez mÃĄs rÃgido que condiciona de manera severa la continuidad del modelo libertario rumbo a las presidenciales de 2027.
El sondeo expone por primera vez en lo que va del aÃąo un escenario de ventaja para la oposiciÃģn en primera vuelta. Axel Kicillof encabeza las preferencias con el 33,7% de los votos frente al 32,4% del actual mandatario, reflejando un estancamiento en la base de apoyo oficialista que contrasta con el crecimiento constante del descontento ciudadano. La pÃĐrdida del liderazgo en las encuestas muestra las primeras grietas visibles en el capital polÃtico que el Gobierno exhibÃa hasta hace pocos meses.
La brecha se profundiza de forma drÃĄstica al proyectar un eventual escenario de balotaje entre ambas figuras. En la definiciÃģn mano a mano, el gobernador de la provincia de Buenos Aires alcanza un 46,1% frente al 37,4% de Milei, estirando la diferencia a casi nueve puntos porcentuales. La cifra de rechazo hacia el Presidente se convierte en su principal obstÃĄculo, impulsada por votantes desencantados y sectores medios ahogados por la pÃĐrdida de poder adquisitivo.
Los nÚmeros confirman que el consenso social en torno al ajuste fiscal salvaje y el congelamiento salarial ha comenzado a resquebrajarse. Ante la falta de resultados econÃģmicos tangibles y el encarecimiento diario de la vida, la narrativa oficialista pierde tracciÃģn frente a una sociedad que empieza a demandar una alternativa polÃtica. Con estos indicadores, la estrategia de polarizaciÃģn que alimentÃģ el Poder Ejecutivo empieza a jugar en contra de su propia supervivencia polÃtica.




