Desplante total en la Rosada: Patricia Bullrich faltÃģ a la reuniÃģn de Gabinete y agrava la interna con Milei
Tras cuestionar con dureza las amenazas del Presidente contra la prensa y en medio de su lanzamiento rumbo a 2027, la senadora pegÃģ el faltazo a la mesa chica del Gobierno. Cerca suyo admiten sin vueltas que “no tenÃa ganas de ir” para evitar la foto de una gestiÃģn en caÃda libre.
La convivencia interna en el vÃĐrtice del poder libertario entrÃģ en una zona de ebulliciÃģn inocultable. En una clara seÃąal de desafÃo polÃtico hacia el interior de la administraciÃģn, Patricia Bullrich decidiÃģ ausentarse de forma deliberada de la habitual reuniÃģn de Gabinete encabezada por Javier Milei en la Casa Rosada, dinamitando los intentos oficiales de disimular el conflicto bajo la excusa de supuestos “motivos personales”.
El faltazo de la exministra llega precedido por una escalada verbal de cruces y desmarques que desnudan la profundidad del quiebre. DÃas atrÃĄs, la funcionaria se atreviÃģ a cuestionar pÚblicamente al mandatario al seÃąalar que “cruzÃģ un lÃmite” tras las agresivas declaraciones en las que exigÃa quemar periodistas en la hoguera, un nivel de rÃĐplica que en el entorno de la senadora justifican con un categÃģrico: “Quedamos en algo y no cumpliÃģ, le dijimos que frenara con los insultos”.
La ausencia en la mesa chica oficialista tambiÃĐn funciona como un movimiento tÃĄctico de supervivencia electoral de cara a 2027. Consciente del desgaste acelerado del modelo econÃģmico, el derrumbe de la imagen presidencial y el impacto regional que significÃģ el triunfo de Lula en Brasil âun escenario frente al cual la Casa Rosada optÃģ por el silencio mÃĄs absolutoâ, Bullrich acelerÃģ su estrategia de diferenciaciÃģn publicando videos de campaÃąa y explicitando sus ambiciones presidenciales sin ningÚn tipo de filtro.
Desde el entorno de la dirigente afirman que la paciencia con el experimento libertario llegÃģ a su fin y deslizan sin disimulo que “le importa tres pitos si la echan”, descartando de plano encarnar un rol testimonial similar al de Fernando “Chacho” Ãlvarez en la Alianza. La tensiÃģn permanente y los desplantes sistemÃĄticos demuestran que la alianza tÃĄctica que dio origen al esquema de poder actual se encamina a una ruptura sin retorno, dejando al descubierto las fisuras internas de un Gobierno acorralado por su propio delirio y la bronca social.










