Presionado por Estados Unidos el gobierno congela el tratamiento de la Ley Malvinas en el Congreso

El Gobierno de Javier Milei decidió frenar el avance de la denominada Ley Malvinas, en medio de las presiones de Estados Unidos para evitar sanciones contra empresas que operan en las islas. La decisión expone las contradicciones de una administración que dice defender la soberanía nacional, pero que parece dispuesta a retroceder cuando sus alineamientos internacionales entran en conflicto con los intereses argentinos.

La iniciativa, presentada como un instrumento para fortalecer la defensa de los recursos estratégicos y los derechos soberanos del país, quedó paralizada por la falta de consensos parlamentarios, las disputas internas del oficialismo y, fundamentalmente, las advertencias de Washington sobre las consecuencias que podría tener para las inversiones estadounidenses.

Mientras la Casa Rosada relega el proyecto y concentra sus esfuerzos en el Presupuesto y la Reforma Electoral, el peronismo reclama que el canciller Pablo Quirno comparezca ante el Congreso para explicar la política exterior del Gobierno y las medidas previstas para impedir que empresas extranjeras exploten recursos naturales en territorio argentino ocupado por el Reino Unido.

La controversia también alcanza a la posición diplomática argentina frente a Malvinas. A las presiones estadounidenses se suma la abstención del país en la votación sobre la eliminación del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, un organismo central para sostener el reclamo argentino de soberanía. En paralelo, la oposición exige gestiones ante Chile para impedir que un buque con destino a las islas utilice puertos y aeropuertos de países vecinos para su abastecimiento y apoyo logístico.

Un proyecto atravesado por las internas y las contradicciones del Gobierno

La iniciativa tampoco logró superar las diferencias dentro del propio oficialismo. El proyecto impulsado por el Poder Ejecutivo combina sanciones vinculadas con la explotación de recursos naturales, modificaciones en materia de defensa y seguridad y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional que concentra amplias atribuciones. La oposición cuestiona que, bajo la bandera de Malvinas, se incorporen disposiciones que exceden la cuestión de la soberanía y podrían ampliar las facultades del Ejecutivo.

El oficialismo no consiguió reunir los respaldos necesarios en las comisiones parlamentarias y tampoco logró resolver las objeciones de sus aliados. La ausencia del canciller Quirno y del ministro de Defensa, Carlos Presti, en la defensa pública de la propuesta alimentó las críticas sobre la falta de compromiso político con una iniciativa presentada como estratégica.

Desde Unión por la Patria sostienen que el proyecto debería dividirse para permitir el tratamiento específico de las sanciones contra quienes explotan recursos argentinos sin autorización, sin mezclar esa cuestión con cambios controvertidos en materia de seguridad e inteligencia.

La soberanía, subordinada a los intereses de Washington

El freno a la Ley Malvinas deja al descubierto una contradicción central de la política exterior de Milei: mientras el Presidente reivindica su alineamiento con Estados Unidos como una prioridad estratégica, ese mismo vínculo parece convertirse en un condicionante cuando se trata de defender los intereses argentinos frente a empresas extranjeras.

Las advertencias de Washington sobre posibles consecuencias para las inversiones, sumadas a la falta de avances legislativos y al retroceso diplomático, plantean interrogantes sobre el verdadero alcance del compromiso del Gobierno con la soberanía nacional.

En este escenario, el reclamo opositor para que Quirno dé explicaciones en el Congreso apunta a esclarecer si la Argentina mantendrá una política firme de protección de sus recursos y de defensa de sus derechos sobre las islas o si terminará subordinando esas prioridades a las exigencias de sus aliados internacionales.

Malvinas vuelve así al centro de una discusión que excede una iniciativa legislativa: ¿puede un Gobierno afirmar que defiende la soberanía nacional mientras congela una herramienta destinada a protegerla ante las presiones de una potencia extranjera?

Read More

Recesión: Las ventas en supermercados volvieron a desplomarse y acumulan ocho meses en baja

La crisis económica se profundiza y los indicadores vuelven a encender las alarmas: las ventas en supermercados cayeron 3,7% interanual en agosto, los mayoristas retrocedieron 3,6% y ambos sectores acumulan fuertes bajas. Los argentinos compran cada vez menos productos mientras el Gobierno de Javier Milei sigue sin lograr una recuperación sostenida del consumo.

La recesión vuelve a mostrar su cara más cruda en uno de los indicadores más sensibles de la economía cotidiana: las compras de los hogares. Según los últimos datos publicados por el INDEC, las ventas en supermercados registraron una caída del 3,7% interanual en agosto de 2026 y acumularon ocho meses consecutivos de retrocesos. En los primeros ocho meses del año, la contracción llegó al 2,8%.

Lejos de mostrar una recuperación, el consumo masivo continúa debilitándose. La comparación mensual tampoco ofrece señales alentadoras: las ventas retrocedieron un 0,8% frente a julio, encadenando tres meses consecutivos de bajas. La mejora registrada entre abril y mayo quedó atrás y no logró consolidarse.

El deterioro tampoco se limita a las grandes cadenas. En los autoservicios mayoristas, las ventas cayeron un 3,6% interanual en agosto y acumularon una baja del 2,9% entre enero y agosto. Además, retrocedieron un 1,2% respecto del mes anterior. Los números reflejan que las dificultades para sostener el consumo atraviesan distintos canales comerciales.

Uno de los datos que mejor expone la gravedad del escenario es la diferencia entre la facturación nominal y el volumen real de ventas. En agosto, los supermercados facturaron más de $2,6 billones, un 24,2% más que un año atrás. Sin embargo, cuando se descuenta el efecto de los precios, las cantidades vendidas muestran una caída significativa.

La conclusión es contundente: los comercios recaudan más dinero, pero venden menos productos. El aumento de la facturación no significa que las familias estén consumiendo más, sino que deben desembolsar más pesos para realizar compras que, en muchos casos, son cada vez más reducidas.

El ticket promedio en los supermercados llegó a $35.569 por operación, con un incremento nominal interanual del 15,8%. Pero esa cifra no representa una mejora automática del poder adquisitivo: detrás de los montos facturados, el indicador central sigue siendo la contracción del volumen comercializado.

Los aumentos en productos esenciales también ayudan a explicar el ajuste de los hogares. En agosto, la facturación de carnes creció un 38,5% interanual y la de verdulería y frutería, un 32,6%. En los mayoristas, los incrementos alcanzaron el 35,5% en frutas y verduras y el 30,2% en lácteos. Estos porcentajes corresponden a facturación nominal y no deben interpretarse como aumentos exactos de precios, pero muestran la presión que soportan los rubros básicos.

Menos consumo, menos actividad y deterioro del empleo

El retroceso de las ventas se suma a un cuadro económico más amplio, marcado por las dificultades de la actividad productiva para consolidar una recuperación. Cuando las familias recortan sus compras, los comercios venden menos, las empresas reciben menos pedidos y se debilitan los incentivos para producir, invertir y contratar trabajadores.

El empleo también acusa el impacto: los supermercados registraron 95.355 trabajadores, un 4,5% menos que un año antes. Es otra señal del deterioro que atraviesa el sector y de cómo la contracción del consumo puede trasladarse al mercado laboral.

La situación de los mayoristas refuerza el diagnóstico. Su facturación nominal creció un 23,7% interanual, hasta los $395.434 millones, pero el volumen de ventas cayó. El mismo patrón se repite: los montos en pesos aumentan, mientras la actividad real permanece debilitada.

Los centros comerciales exhibieron una excepción parcial, con una suba interanual del 3,7% en agosto. Sin embargo, todavía acumulan una caída del 1,2% en los primeros ocho meses de 2026, por lo que ese repunte mensual no alcanza para hablar de una recuperación generalizada.

El ajuste llega a la mesa de los argentinos

Los datos del INDEC vuelven a poner en cuestión cualquier relato triunfalista sobre la marcha de la economía. Ocho meses consecutivos de caída interanual en supermercados, retrocesos en los mayoristas y una nueva baja mensual configuran un escenario de consumo debilitado que golpea tanto a las familias como al comercio.

La crisis no se mide solamente en índices financieros o variables macroeconómicas: también se refleja en la cantidad de alimentos y productos que los argentinos pueden llevarse a sus casas. Cuando las ventas retroceden durante tantos meses, el problema deja de ser coyuntural y se convierte en una señal persistente de debilidad de la demanda interna.

La promesa de recuperación económica todavía no se traduce en una mejora sostenida del consumo. Mientras el Gobierno de Milei prioriza su programa de ajuste, los indicadores de la economía cotidiana siguen mostrando dificultades para recuperar el terreno perdido. La caída de las ventas en supermercados vuelve a dejar una pregunta central: ¿cómo puede consolidarse una recuperación si las familias compran menos, los comercios venden menos y el empleo del sector también retrocede?

Los números son claros: el consumo masivo sigue en rojo y la recesión continúa dejando su marca en la vida diaria de los argentinos.

Read More

Caso Espert: el ex diputado libertario quedó procesado por lavado de dinero y no podrá salir del país

Nuevo golpe para el Gobierno de Milei: el procesamiento del exdiputado libertario vuelve a sacudir al oficialismo y reaviva el escándalo por sus vínculos con el empresario Fred Machado.

La situación judicial de José Luis Espert se agravó y vuelve a generar un fuerte impacto político en el universo libertario. El juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, lo procesó por presunto lavado de dinero, le prohibió salir del país y ordenó un embargo de $1.000 millones sobre sus bienes. La resolución representa un nuevo capítulo de un escándalo que ya había obligado al dirigente a renunciar a su candidatura legislativa y posteriormente a su banca como diputado nacional.

El expediente investiga una transferencia de US$ 200.000 que Espert recibió en 2020 de una firma vinculada a Federico “Fred” Machado, empresario involucrado en una trama de delitos financieros y condenado en Estados Unidos por fraude y lavado de activos. La Justicia busca determinar el origen de esos fondos y si fueron incorporados al patrimonio del exlegislador mediante operaciones destinadas a darles apariencia de legalidad.

Según la hipótesis de la fiscalía, el dinero habría sido justificado mediante un supuesto contrato de asesoramiento para la empresa minera guatemalteca Minas del Pueblo. Los investigadores sospechan que ese acuerdo habría sido simulado y que los servicios profesionales invocados para explicar el pago no se habrían prestado efectivamente.

La investigación también puso bajo la lupa distintas operaciones patrimoniales, entre ellas la compra de vehículos de alta gama. Para la acusación, esas transacciones formarían parte del mecanismo utilizado para integrar los fondos al circuito económico formal. Espert, por su parte, rechazó las sospechas y sostuvo que el dinero correspondía a un contrato legítimo de consultoría.

Un escándalo que no deja de golpear al oficialismo

El procesamiento vuelve a poner bajo presión al Gobierno de Javier Milei, que tuvo en Espert a uno de sus principales referentes económicos y políticos. El Presidente lo respaldó públicamente y lo convirtió en una figura importante de la construcción libertaria, hasta que las revelaciones sobre su relación con Machado provocaron una crisis política que terminó con su salida de la carrera electoral.

El caso había estallado cuando se conoció la transferencia y comenzaron a difundirse detalles sobre los vínculos entre ambos. Espert debió abandonar su candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, en medio de las repercusiones que el escándalo generó dentro y fuera de La Libertad Avanza.

Ahora, el procesamiento y la prohibición de abandonar el país vuelven a colocar el caso en el centro de la escena. El episodio representa un nuevo problema para un oficialismo que construyó buena parte de su discurso público alrededor de la transparencia, la lucha contra la corrupción y la impugnación de las prácticas de la política tradicional.

Embargos millonarios y más involucrados

La resolución judicial también alcanzó al contador Mariano Alejandro Cosentino, procesado como presunto partícipe necesario, con un embargo de $700 millones. Además, la sociedad familiar Varianza SA quedó alcanzada por un embargo de $500 millones.

La decisión judicial constituye un avance importante en la investigación, aunque el procesamiento no equivale a una condena definitiva. La causa continúa en trámite y la defensa de Espert puede recurrir la resolución ante instancias superiores.

El dato político, sin embargo, es contundente: uno de los dirigentes que supo ocupar un lugar destacado en el armado de Milei vuelve a quedar seriamente comprometido por una causa penal. El escándalo Espert, lejos de desaparecer de la agenda pública, suma un nuevo capítulo y amenaza con seguir generando consecuencias para el oficialismo

Read More