El reparto del botín Renovador beneficia al FpV
Con la salida del Frente Renovador del intendente de Merlo, Raúl Othacehé, ya son seis los intendentes que abandonaron a Massa en pocas semanas. Sus destinos funcionan como un termómetro de la correlación de fuerzas políticas: cuatro fueron al FpV y dos al PRO.
El Frente Renovador nació con base territorial en los intendentes. Sin embargo, en el último año, y de manera muy pronunciada en las últimas semanas, el espacio de Sergio Massa sufrió una crisis de la que difícilmente se reponga.
La sangría de los intendentes da una pauta de la correlación de las fuerzas políticas a pocos meses de las PASO. Por ahora, un 67% de los mandatarios optaron por acercarse con distinto énfasis al oficialismo, en especial al sector de Daniel Scioli; contra un 33% que merodea el PRO.
Raúl Othacehé, intendente de Merlo, ya acordó su regreso al Frente para la Victoria y mañana formalizaría su salida del massismo en una nueva aparición junto a Daniel Scioli.
Othacehé sigue los pasos de los intendentes de Pilar y Escobar, Humberto Zúccaro, y Sandro Guzmán. Darío Giustozzi, hombre fuerte de Almirante Brown, también merodea el kirchnerismo junto al actual intendente Daniel Bolettieri.
Por otro lado, Gustavo Posse (San Isidro) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas) están volviendo al PRO de Mauricio Macri y buscarían la reelección en sus municipios.
Otros nombres en danza son los del intendente Luis Acuña de Hurlingham, tironeado por el Frente para la Victoria y el PRO. También Gabriel Katopodis de San Martín y José Eseverri de Olavarría son codiciados, aunque todavía se mantienen el FR.
Así, si bien Macri optó por mostrarse como adversario claro del massismo, esa estrategia lo está perjudicando indirectamente. Porque si bien consiguió que el Frente Renovador se debilitara en su base territorial, los fugados tienden a acercarse al FpV antes que al PRO.
Así, la caída de Massa termina siendo perjudicial para Macri, quien aspiraba a llegar a una segunda vuelta contra Daniel Scioli, y en esa instancia capitalizar los votos de Massa.
Por ahora, de los seis intendentes que abandonaron a Massa, cuatro fueron para el FpV y sólo dos para Macri. Además, el armado de Macri en provincia, con María Eugenia Vidal como precandidata, no termina de remontar en las encuestas.
Dentro del conurbano, zona que representa alrededor del 70% del padrón bonaerense , hay veinte municipios gobernados por el FpV, seis por el FR y tres por el PRO. Aunque de los seis que le quedan al massismo, hay versiones, operaciones y rumores de nuevas fugas.