Sin colectivos en gran parte del conurbano por conflicto salarial
La interrupciÃģn del servicio alcanza a 26 lÃneas del AMBA y podrÃa ampliarse si no se acreditan los haberes adeudados. La medida es por tiempo indeterminado y no fue alcanzada por ninguna conciliaciÃģn obligatoria.
Un cese de actividades dispuesto por choferes de al menos 26 lÃneas de colectivos dejÃģ este jueves sin servicio a miles de usuarios del Ãrea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en el marco de un reclamo por salarios impagos.
La medida comenzÃģ a la medianoche y fue adoptada por trabajadores que denunciaron la falta de acreditaciÃģn de los sueldos correspondientes al mes vencido. SegÚn delegados gremiales, el servicio no se restablecerÃĄ hasta que los haberes estÃĐn depositados en las cuentas, independientemente de anuncios oficiales o compromisos empresariales.
El conflicto se produce en paralelo a tensiones en el sistema de transporte pÚblico. Mientras el Gobierno nacional dictÃģ la conciliaciÃģn obligatoria en el ÃĄmbito ferroviario âlo que dejÃģ sin efecto un paro de trenes previsto para esta semanaâ, la disposiciÃģn no alcanza al sector de colectivos involucrado en esta protesta.
Entre las empresas afectadas se encuentran MOQSA (lÃneas 159, 219, 300, 382, 584, 603 y 619), San Juan Bautista (383, 500, 503, 506, 507, 508, 509, 511, 512 y 513), MOGSM (333, 407, 437 y 707) y la lÃnea 22. TambiÃĐn se encuentran paralizadas las lÃneas 236, 504 y 634.
En el caso de la lÃnea 216, el servicio funciona de manera parcial: el ramal 166 (GaonaâAeroparque) opera con normalidad, mientras que los trayectos hacia Palermo permanecen suspendidos.
Desde el sector advirtieron que, de persistir la falta de pago, la protesta podrÃa extenderse a otras lÃneas en las prÃģximas horas, lo que profundizarÃa el impacto sobre millones de pasajeros que dependen del transporte pÚblico para trasladarse hacia sus lugares de trabajo y estudio.
El conflicto vuelve a exponer la fragilidad del esquema de subsidios y financiamiento del sistema de transporte urbano, en un contexto de ajuste presupuestario y demoras en la transferencia de fondos a las empresas prestatarias.







