Renuncia de Eduardo Serenellini: otro indicio de inestabilidad en el gobierno de Javier Milei
Eduardo Serenellini renunció como Secretario de Comunicación y Prensa del gobierno de Javier Milei, sumándose a una serie de salidas en el Ejecutivo, que refleja la creciente inestabilidad en la Casa Rosada.
Este martes, Eduardo Serenellini presentó su renuncia como Secretario de Comunicación y Prensa del gobierno de Javier Milei. A través de su cuenta de X, el ahora exfuncionario expresó: “Por razones personales, he presentado mi renuncia al cargo de Secretario de Prensa de la Nación al Presidente”. Agradeció la confianza brindada y destacó que conserva “una gran amistad” con el mandatario, sugiriendo una salida pacífica en contraste con otras salidas más turbulentas de la gestión libertaria durante estos casi 14 meses en el poder.
Esta renuncia se suma a una serie de despidos y salidas voluntarias dentro del gobierno de Milei, reflejando una preocupante inestabilidad en la Casa Rosada.

Serenellini nunca contó con el apoyo de Manuel Adorni ni de Karina Milei. De hecho, había sido objeto de fuertes críticas por decisiones que tomó durante su gestión, y solo Javier Milei le brindó respaldo en todo momento.
Con su salida, Serenellini se convierte en el tercer funcionario en dejar el gobierno en lo que va de 2025. Por el momento, no hay nombres concretos para su reemplazo, y no se descarta que el área sea asumida por el vocero presidencial.
Despido de Rodolfo Barra: una nueva muestra de ajuste en el gobierno
Otro cambio relevante ocurrió hace apenas cuatro días con el despido de Rodolfo Barra de la Procuración del Tesoro. A pesar de que el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intentó enmascarar esta salida como una “renuncia”, Manuel Adorni, vocero presidencial, aclaró en redes sociales que “el Gobierno le pidió la renuncia al Procurador del Tesoro de la Nación, Rodolfo Barra”. Esto dejó en claro que no se trató de una salida voluntaria por parte de Barra.

La decisión de desplazarlo está vinculada a un dictamen favorable a la demanda de una empleada que recibía un incentivo salarial a través de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Esta postura fue respaldada por Barra y consideraba la solicitud judicial en contra de la administración pública.

Aunque en un principio el gobierno libertario había optado por esperar que Barra presentara su renuncia debido al creciente malestar, finalmente optaron por despedirlo, mostrando la creciente tensión dentro de la gestión de Javier Milei.






