La automotriz Stellantis anunció que frenará la producción hasta marzo
En un contexto de caída sostenida y señales cada vez más preocupantes para el sector, Stellantis anunció que frenará nuevamente las operaciones de su planta de El Palomar hasta marzo, profundizando el cuadro de crisis que atraviesa la industria automotriz argentina.
La automotriz —la única que mantiene dos fábricas en el país— justificó la medida en “tareas de mantenimiento y readecuación operativa”. Sin embargo, el parate vuelve a exponer el delicado momento productivo. En la planta bonaerense se fabrican los modelos Peugeot 208, Peugeot 2008, Peugeot Partner y Citroën Berlingo.
Las operaciones estarán suspendidas entre el 18 y el 27 de febrero, con regreso previsto para el lunes 2 de marzo. Durante ese lapso, la empresa realizará tareas de mantenimiento y buscará “agilizar las gestiones necesarias para asegurar la llegada de insumos”, en un escenario atravesado por dificultades logísticas y tensiones en la cadena de abastecimiento.
El impacto sobre los trabajadores vuelve a ser significativo. Según informó la compañía, durante los días sin actividad “el personal bajo convenio recibirá el equivalente al 70% de sus haberes habituales”, en el marco del acuerdo colectivo vigente firmado el 3 de febrero con la Unión Obrera Metalúrgica. La reducción salarial parcial se suma a un esquema de suspensiones que ya se había aplicado en diciembre, cuando la planta adelantó vacaciones para todo el personal y permaneció paralizada hasta el 5 de enero.
Stellantis también opera otra fábrica en Córdoba, donde produce el Fiat Cronos y las pick-ups Fiat Titano y RAM Dakota. Allí el receso fue de 15 días en diciembre, confirmando que el freno productivo no es aislado sino parte de un ajuste más amplio.
Siete meses de caída y el peor inicio desde 2020
El parate se produce en medio de un deterioro persistente. Según el último informe de la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), en enero de 2026 se fabricaron 20.998 vehículos, un 20,7% menos que en diciembre y 30,1% por debajo de enero de 2025, cuando se habían producido 30.058 unidades.
La industria acumula siete meses consecutivos de caída y registró el peor comienzo de año desde 2020. Si bien desde la entidad atribuyeron parte del retroceso a factores logísticos, menor cantidad de días hábiles y concentración de vacaciones en enero, los números reflejan una contracción más profunda.
El 2025 cerró con 490.876 vehículos producidos, un 3,1% menos que el año anterior. Las exportaciones, con 280.589 unidades, cayeron 10,8%, afectando uno de los principales motores del sector. En contraste, la venta de autos importados se disparó 47,8% interanual, según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina, evidenciando la creciente presión competitiva sobre la producción local.
En este escenario, las nuevas suspensiones en El Palomar no aparecen como un hecho aislado ni meramente “estacional”, sino como un síntoma más del agravamiento de la crisis automotriz, que combina caída de producción, retroceso exportador, mayor penetración de importados y un impacto directo sobre el empleo y los salarios del sector.





