El derrumbe econÃģmico no da tregua: ya se perdieron casi 330 mil empleos registrados con Milei
En los Últimos doce meses se perdieron 141.700 puestos de trabajo registrados en relaciÃģn de dependencia, mientras que desde el inicio de la gestiÃģn libertaria la cifra asciende a 329.600 empleos menos, entre el sector pÚblico y el privado.
Los datos surgen de un informe del Instituto Argentina Grande, elaborado sobre la base del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), y muestran que la recuperaciÃģn del mercado laboral sigue siendo esquiva. Aunque aumenta la cantidad de personas que trabajan, el crecimiento se explica principalmente por ocupaciones precarias e informales, mientras el empleo registrado continÚa en retroceso.
El monotributo, que incorporÃģ 49.500 nuevos inscriptos en el Último aÃąo y 150.100 desde diciembre de 2023, no logra compensar la pÃĐrdida de puestos asalariados. La tendencia refleja un proceso de sustituciÃģn de empleo formal por modalidades laborales mÃĄs inestables y con menor protecciÃģn social.
Este deterioro tambiÃĐn golpea al sistema previsional y de seguridad social. SegÚn el informe, hay 622.300 aportantes menos mientras que los beneficiarios aumentaron en 426.261 personas, una combinaciÃģn que agrava la presiÃģn sobre el financiamiento del sistema.
Los sectores mÃĄs castigados son, precisamente, los que histÃģricamente generan mÃĄs empleo. De acuerdo con un relevamiento del Centro de Estudios de la UniÃģn Industrial Argentina (CEU-UIA), la industria manufacturera perdiÃģ alrededor de 83.000 puestos de trabajo, la construcciÃģn otros 60.000 y el comercio 33.200, confirmando el impacto de la recesiÃģn sobre la economÃa real.

El informe tambiÃĐn advierte un cambio en la estructura productiva. Mientras la industria pierde peso como motor del crecimiento, avanzan actividades como la minerÃa, los hidrocarburos y las finanzas, sectores de alta rentabilidad pero con escasa capacidad para generar empleo masivo. El resultado es una economÃa que crece en algunos nichos, pero sin traducirse en mÃĄs trabajo de calidad.
Paralelamente, el empleo informal sigue ganando terreno. SegÚn datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC), casi uno de cada dos trabajadores argentinos se desempeÃąa en actividades microinformales, como changas, pequeÃąos comercios, talleres, trabajo domÃĐstico o cuentapropismo sin calificaciÃģn, consolidando un mercado laboral cada vez mÃĄs precarizado.
Las expectativas empresarias tampoco anticipan un cambio de tendencia. La Última Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC muestra que apenas el 6,2% de los industriales considera buena la situaciÃģn del sector, mientras predominan las previsiones de menor producciÃģn y nuevas caÃdas del empleo debido a la debilidad de la demanda interna. En ese marco, el Ãndice de Confianza Empresarial volviÃģ a deteriorarse y se ubicÃģ en -17,8%, reflejando el pesimismo que atraviesa a la industria argentina.




