RecesiÃģn y derrumbe del consumo: las ventas por el Día de la Madre cayeron por quinto aÃąo consecutivo

Ni siquiera una de las fechas comerciales mÃĄs importantes del aÃąo logrÃģ escapar al ajuste: las ventas minoristas pyme retrocedieron un 1,4% interanual y cuatro de los seis rubros relevados terminaron en terreno negativo. La pÃĐrdida del poder adquisitivo y la caída del consumo volvieron a golpear a los comercios.

La recesiÃģn sigue pasando factura y volviÃģ a quedar en evidencia durante el Día de la Madre. SegÚn el relevamiento de la ConfederaciÃģn Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas pyme cayeron un 1,4% interanual a precios constantes, encadenando cinco aÃąos consecutivos de retroceso en una fecha que tradicionalmente impulsaba la actividad comercial.

El dato refleja las dificultades que atraviesan las familias para sostener sus gastos y la pÃĐrdida de dinamismo de un mercado interno cada vez mÃĄs debilitado. En un contexto de ingresos deteriorados, los consumidores restringen sus compras, priorizan los productos mÃĄs econÃģmicos y postergan gastos que antes podían afrontar. La consecuencia es directa: menos ventas para los comercios y mayores dificultades para las pequeÃąas y medianas empresas.

El ticket promedio se ubicÃģ en $63.197, mientras que cuatro de los seis rubros relevados registraron caídas. Indumentaria, calzado y accesorios estuvieron entre los sectores mÃĄs perjudicados, afectados por la decisiÃģn de los consumidores de recortar gastos. Ni siquiera las promociones, los descuentos y las cuotas sin interÃĐs alcanzaron para revertir la tendencia.

Desde CAME seÃąalaron que la pÃĐrdida del poder adquisitivo y la cautela de los hogares condicionaron el consumo. En los comercios de barrio, el panorama tambiÃĐn estuvo marcado por una mayor bÚsqueda de ofertas y la preferencia por artículos de menor precio.

El resultado vuelve a exponer el impacto de una economía que no consigue recuperar el consumo masivo. Mientras el Gobierno de Javier Milei sostiene su apuesta por el ajuste, la contracciÃģn del gasto de los hogares repercute sobre la actividad comercial, que depende de que los salarios alcancen para mucho mÃĄs que cubrir las necesidades bÃĄsicas.

La caída de las ventas por el Día de la Madre no es un dato aislado: se suma a una tendencia que se arrastra desde 2022 y que vuelve a encender seÃąales de alerta sobre la capacidad de recuperaciÃģn del mercado interno. Para las pymes, que necesitan volumen de ventas para sostener sus negocios, el escenario resulta cada vez mÃĄs complicado.

Con el cierre del aÃąo a la vista, las perspectivas siguen siendo inciertas. Sin una recuperaciÃģn sostenida de los ingresos y del poder de compra, otras fechas comerciales importantes, como Navidad y Reyes, podrían repetir el mismo escenario.

Cinco aÃąos consecutivos de caída dejan una seÃąal contundente: ni las fechas tradicionalmente fuertes del calendario comercial consiguen compensar el deterioro del consumo. La recesiÃģn no solo se refleja en los indicadores econÃģmicos; tambiÃĐn se siente en los bolsillos de las familias y en las persianas de los comercios.

Read More

Desde que Milei sacÃģ la reforma laboral se acelerÃģ la pÃĐrdida de puestos de trabajo

La reforma laboral de Javier Milei no logrÃģ frenar la destrucciÃģn del empleo formal, a pesar de que esa fue su promesa cuando propuso ese proyecto. Para Milei y toda la derecha argentina que lo apoyÃģ, en Argentina no se generaba empleo porque supuestamente era muy caro contratar en blanco. ÂŋQuÃĐ pasÃģ desde que se aprobÃģ la reforma laboral? AumentÃģ el desempleo…

Los datos oficiales muestran que la caída del empleo registrado se profundizÃģ desde la sanciÃģn de la ley y hasta el pase al monotributo empieza a mostrar signos preocupantes.

De acuerdo a los Últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde noviembre de 2023 hasta julio del 2026 se perdieron 265.765 puestos de trabajo formal en el sector privado, que mayormente pasaron al monotributo o a la informalidad. Si se comparan los datos de julio contra junio, la caída de los asalariados del sector privado alcanzÃģ los 12.716, que representa una baja del 0,2%. Julio fue el peor mes desde noviembre de 2025 y ya son 14 los meses consecutivos de caída.

“En los primeros 18 meses del gobierno de Milei se perdieron 105.646 empleos privados. En los Últimos 15 meses, la destrucciÃģn se acelerÃģ: otros 160.119 puestos de trabajo”, explicÃģ el economista Martín Barrionuevo. “Pero tambiÃĐn cambiÃģ la dinÃĄmica territorial: provincias que inicialmente resistieron, como Corrientes y Mendoza, pasaron a registrar fuertes caídas. En total, se destruyeron 265.765 empleos privados y 22 de las 24 jurisdicciones terminaron con pÃĐrdidas”, aÃąadiÃģ el dirigente peronista correntino. Las Únicas excepciones fueron NeuquÃĐn y Río Negro por Vaca Muerta.

Read More

Crisis de endeudamiento: el 67% de los argentinos pide intervenciÃģn estatal

Un informe revelÃģ que el 56,2% de los argentinos tomÃģ deuda en los Últimos seis meses y que el 76,4% de quienes recurrieron al crÃĐdito lo hizo para cubrir gastos bÃĄsicos o pagar servicios. AdemÃĄs, el 67% reclama la intervenciÃģn del Estado ante el avance de la morosidad.

La crisis econÃģmica golpea cada vez con mÃĄs fuerza los bolsillos y empuja a millones de familias a endeudarse para llegar a fin de mes. SegÚn el Monitor de OpiniÃģn PÚblica de Zentrix Consultora, el 65,3% de los argentinos se queda sin dinero a mÃĄs tardar el día 20, mientras apenas el 9,8% logra ahorrar. El endeudamiento dejÃģ de ser una herramienta para financiar compras y se convirtiÃģ en un recurso para afrontar necesidades esenciales.

Los nÚmeros son contundentes: entre quienes tomaron crÃĐditos, el 55,1% necesitÃģ cubrir gastos de alimentaciÃģn y salud, y otro 21,3% recurriÃģ al financiamiento para pagar tarifas y servicios. El panorama es todavía mÃĄs grave entre los sectores de menores ingresos: el 68,1% se endeudÃģ durante el Último semestre y el 83,3% se queda sin dinero antes del día 20.

La situaciÃģn enciende una seÃąal de alarma por el riesgo de una espiral de endeudamiento y morosidad. Cuando los salarios no alcanzan para cubrir los gastos cotidianos, las familias recurren al crÃĐdito para sobrevivir, pero las cuotas reducen todavía mÃĄs los ingresos del mes siguiente y multiplican las dificultades para cumplir con los pagos.

Frente a este escenario, el 67% considera necesaria alguna forma de intervenciÃģn estatal. Entre quienes apoyan una respuesta pÚblica, el 61,3% propone regular las condiciones de otorgamiento de los crÃĐditos y el 23,6% plantea refinanciar las deudas a travÃĐs del Banco Central. Apenas el 7,5% respalda una condonaciÃģn por ley.

El dato mÃĄs preocupante es que la deuda crece mientras se deteriora la capacidad de compra. El 81,8% considera que sus ingresos pierden frente a la inflaciÃģn y los jÃģvenes aparecen entre los mÃĄs afectados: el 60,9% se endeudÃģ en los Últimos seis meses y el 72% agota sus ingresos antes del día 20. La crisis ya no se expresa solamente en la caída del consumo, sino tambiÃĐn en la creciente dificultad de los hogares para sostener sus compromisos financieros.

Los nÚmeros exponen una realidad que contradice cualquier celebraciÃģn anticipada de la estabilizaciÃģn econÃģmica: cada vez mÃĄs argentinos necesitan endeudarse para comer, pagar la luz o afrontar gastos de salud. Y cuando el crÃĐdito se convierte en una condiciÃģn para sobrevivir, la morosidad deja de ser un problema aislado y se transforma en una alarma social.

Read More

Estados Unidos presiona a Milei para proteger los intereses de sus empresas y limitar la Ley de Malvinas

El alineamiento de Javier Milei con Donald Trump enfrenta una contradicciÃģn cada vez mÃĄs evidente: mientras el Gobierno proclama la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, Estados Unidos presiona para que el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional no perjudique a sus empresas vinculadas con la explotaciÃģn de recursos en el AtlÃĄntico Sur.

Washington busca frenar la iniciativa o modificarla para evitar que las sanciones alcancen a compaÃąÃ­as estadounidenses, sus filiales, accionistas, proveedores e intermediarios financieros. La preocupaciÃģn norteamericana no pasa por fortalecer el reclamo argentino frente al Reino Unido, sino por proteger sus intereses comerciales y garantizar condiciones favorables para sus inversiones.

La presiÃģn expone los límites del alineamiento incondicional que Milei sostiene con la Casa Blanca. El Presidente apuesta a obtener inversiones, respaldo financiero y apoyo político de Trump, pero esa cercanía no garantiza un acompaÃąamiento estadounidense a la reivindicaciÃģn argentina sobre Malvinas. Por el contrario, Washington mantiene su posiciÃģn de neutralidad en la disputa y deja en claro que sus intereses econÃģmicos tienen un peso determinante en la relaciÃģn bilateral.

La contradicciÃģn es significativa: mientras la Argentina necesita fortalecer sus herramientas diplomÃĄticas, jurídicas y econÃģmicas para defender sus derechos soberanos, el Gobierno queda expuesto a las exigencias de una potencia que busca evitar que sus empresas sufran consecuencias por operar en territorios cuya soberanía reclama nuestro país.

La situaciÃģn plantea una pregunta central: ÂŋquÃĐ margen de autonomía conserva la política exterior argentina si, ante la presiÃģn de Washington, la defensa de Malvinas puede quedar subordinada a los intereses de las empresas estadounidenses?

La soberanía no se defiende Únicamente con declaraciones ni con gestos discursivos. Requiere una estrategia exterior autÃģnoma, capacidad de negociaciÃģn y decisiones sostenidas en el interÃĐs nacional. Cuando la relaciÃģn privilegiada con Estados Unidos se convierte en una prioridad que condiciona esas decisiones, el alineamiento deja de ser una garantía y puede transformarse en un límite para la defensa de los derechos argentinos sobre las Malvinas.

Read More

Negocios para los amigos: Caputo y Bausili beneficiaron al Deutsche Bank con el oro argentino

El Deutsche Bank, entidad en la que trabajaron el ministro de Economía y el titular del Banco Central, participÃģ de las operaciones financieras con las reservas de oro que terminaron en una pÃĐrdida millonaria para el país. Mientras el Estado afronta el agujero, el Gobierno se niega a entregar los contratos a la Auditoría General de la NaciÃģn.

El escÃĄndalo por el manejo de las reservas de oro argentinas suma un dato explosivo: el Deutsche Bank, antiguo empleador de Luis Caputo y Santiago Bausili, fue una de las entidades financieras que participaron de las operaciones que dejaron un resultado negativo de US$ 1.023 millones para el Banco Central durante 2025. La informaciÃģn, publicada por PÃĄgina/12 a partir de una fuente del propio organismo, profundiza las sospechas sobre posibles conflictos de intereses y pone bajo la lupa las decisiones de los funcionarios responsables de administrar los activos estratÃĐgicos del país.

La pregunta es inevitable: ÂŋcÃģmo se explica que el Gobierno haya realizado una operatoria que perjudicÃģ las cuentas pÚblicas y que, al mismo tiempo, involucrÃģ a una entidad financiera para la cual trabajaron sus principales responsables econÃģmicos?

Luis Caputo llegÃģ a presidir el Deutsche Bank en Argentina en 2008, mientras que Santiago Bausili tambiÃĐn desarrollÃģ parte de su carrera profesional en esa instituciÃģn. Hoy, ambos ocupan puestos centrales en la conducciÃģn econÃģmica del país: uno dirige el Ministerio de Economía y el otro conduce el Banco Central. El banco de sus antecedentes profesionales aparece ahora entre las contrapartes de una operaciÃģn financiera que comprometiÃģ recursos de todos los argentinos.

La coincidencia no demuestra por sí sola la existencia de corrupciÃģn, pero configura un serio interrogante ÃĐtico y exige explicaciones pÚblicas. MÃĄs aÚn cuando estÃĄn en juego las reservas nacionales y cuando las autoridades se resisten a transparentar las condiciones de los contratos que originaron las pÃĐrdidas.

Una apuesta financiera que terminÃģ en un agujero de US$ 1.023 millones

El mecanismo utilizado involucrÃģ contratos de opciones financieras sobre el oro. En tÃĐrminos sencillos, el Banco Central concediÃģ a entidades financieras el derecho a comprar el metal a un precio pactado de algo mÃĄs de US$ 3.000 por onza. Cuando la cotizaciÃģn internacional superÃģ los US$ 4.000, la operaciÃģn terminÃģ jugando en contra de la Argentina.

SegÚn la reconstrucciÃģn publicada por PÃĄgina/12, el resultado negativo incluyÃģ aproximadamente US$ 960 millones vinculados con esas operaciones y otros US$ 63 millones correspondientes a una cobertura contratada para protegerse frente a una eventual caída del precio del oro.

En otras palabras, mientras el metal precioso aumentaba su cotizaciÃģn internacional, la estrategia financiera del Gobierno reducía los beneficios que el país podría haber obtenido de sus propias reservas. El balance terminÃģ registrando una pÃĐrdida de US$ 1.023 millones, cubierta con divisas de las reservas del Banco Central.

El contraste es brutal: una administraciÃģn que justifica el ajuste sobre jubilados, trabajadores, universidades y servicios pÚblicos en nombre de la escasez de recursos terminÃģ afrontando una pÃĐrdida de semejante magnitud en operaciones financieras cuyo detalle todavía no se conoce por completo.

El Deutsche Bank ganÃģ, pero el Gobierno oculta los contratos

Uno de los aspectos mÃĄs graves del caso es la falta de transparencia. SegÚn la investigaciÃģn periodística, el Banco Central mantiene bajo reserva la identidad completa de las contrapartes, las condiciones de las operaciones y los contratos correspondientes. La AGN reclama esa documentaciÃģn para evaluar quÃĐ se hizo con el oro argentino, quiÃĐnes autorizaron las operaciones y cuÃĄles fueron sus resultados.

La participaciÃģn del Deutsche Bank fue identificada por una fuente del BCRA citada por PÃĄgina/12. Sin embargo, todavía no se conoce pÚblicamente cuÃĄnto obtuvo esa entidad, quÃĐ proporciÃģn del negocio representÃģ su participaciÃģn ni si intervinieron otros bancos. Sin los contratos, resulta imposible reconstruir de manera independiente el reparto de los beneficios y establecer todas las responsabilidades.

La negativa a facilitar esa documentaciÃģn agrava las sospechas. Si la operatoria fue conveniente, legal y correctamente ejecutada, Âŋpor quÃĐ no exhibir los contratos ante el organismo encargado de auditar la gestiÃģn? ÂŋQuÃĐ informaciÃģn se pretende mantener fuera del alcance de los controles pÚblicos?

La opacidad no reemplaza una prueba judicial de corrupciÃģn, pero sí constituye un problema institucional de primer orden cuando se trata de activos soberanos y pÃĐrdidas millonarias.

Caputo y Bausili, bajo la lupa por sus vínculos con la banca privada

Los antecedentes profesionales de ambos funcionarios vuelven especialmente sensible el episodio. Caputo y Bausili trabajaron en el Deutsche Bank y, durante la gestiÃģn de Mauricio Macri, la entidad tambiÃĐn intervino en operaciones de colocaciÃģn de deuda soberana argentina en los mercados internacionales.

La relaciÃģn entre los funcionarios y el sistema financiero privado no es, por sí misma, una irregularidad. El problema es determinar si existieron incompatibilidades, conflictos de intereses o decisiones que favorecieron indebidamente a entidades con las que mantenían vínculos profesionales previos.

Por eso, la cuestiÃģn no puede resolverse con declaraciones políticas ni con explicaciones generales sobre la evoluciÃģn del precio del oro. Hace falta conocer quiÃĐn negociÃģ, quiÃĐn autorizÃģ, quÃĐ condiciones se pactaron, quÃĐ entidades cobraron y por quÃĐ se eligiÃģ una estrategia que terminÃģ generando semejante perjuicio.

La responsabilidad política de Caputo y Bausili es ineludible: ambos deben explicar cÃģmo se diseÃąÃģ y aprobÃģ la operaciÃģn, quÃĐ controles se aplicaron y quÃĐ medidas se tomaron para proteger el patrimonio pÚblico.

La AGN exige respuestas mientras crece el escÃĄndalo

La Auditoría General de la NaciÃģn reclama los contratos, las fechas de las operaciones, las firmas de los responsables y la identificaciÃģn de todas las entidades participantes. La documentaciÃģn es indispensable para determinar si las decisiones se ajustaron a las normas, si existieron fallas de gestiÃģn y si corresponde establecer responsabilidades administrativas, patrimoniales o penales.

El caso tambiÃĐn vuelve a poner en discusiÃģn el traslado de oro argentino al exterior y la falta de informaciÃģn pÚblica suficiente sobre su trazabilidad y destino. El Gobierno debe aclarar tanto el propÃģsito de esos movimientos como su relaciÃģn con las operaciones financieras realizadas sobre las reservas.

La defensa oficial basada en la suba internacional del oro no resuelve el problema. Que las reservas hayan aumentado de valor por la cotizaciÃģn del metal no elimina la pÃĐrdida provocada por las operaciones financieras: son resultados distintos y deben analizarse por separado.

La Argentina no puede aceptar que se invoque la austeridad para justificar recortes sociales mientras se comprometen reservas estratÃĐgicas en operaciones cuyos contratos se mantienen fuera del escrutinio pÚblico. Si Caputo y Bausili sostienen que no hubo irregularidades, tienen la obligaciÃģn política e institucional de demostrarlo con documentaciÃģn verificable.

El oro pertenece al país, no a los funcionarios ni a las entidades financieras. Y cada dÃģlar perdido exige una explicaciÃģn. La transparencia debe ser inmediata, las responsabilidades deben investigarse hasta el final y cualquier eventual delito deberÃĄ determinarse con pruebas y garantías judiciales.

Read More