Bomba: Milei reconoció que los resultados económicos no son los esperados
El presidente Javier Milei reconoció que los indicadores económicos de la Argentina no evolucionan al ritmo que esperaba su Gobierno y admitió que la actividad crece menos de lo previsto y que la inflación desacelera más lentamente. “Los indicadores de Argentina no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”, sostuvo el mandatario durante una entrevista con Radio Rivadavia, en la que buscó justificar las dificultades de su programa económico a partir del contexto internacional.
Milei atribuyó parte de los problemas a la suba de las tasas de interés internacionales, las tensiones bélicas y el encarecimiento de la energía. Según su explicación, ese escenario genera mayores presiones inflacionarias y una menor actividad económica a nivel global, con consecuencias sobre la economía argentina.
“Lo que se esperaba que la economía creciera, está creciendo menos”, afirmó, y agregó que esa desaceleración repercute sobre el ritmo de la baja de los precios. De esta manera, el Presidente reconoció que dos de los principales objetivos de su gestión —la recuperación de la actividad y la desaceleración inflacionaria— avanzan más lentamente de lo previsto.
Las declaraciones se produjeron en medio de una nueva escalada del riesgo país, que superó los 700 puntos, y de las dificultades que atraviesan los hogares para sostener sus ingresos frente al costo de vida. Sin embargo, el mandatario volvió a defender el rumbo de su administración y responsabilizó tanto a la situación internacional como a la oposición por parte de los problemas. También insistió en que el ajuste fiscal y las reformas aplicadas evitaron una crisis de mayor magnitud, aunque no presentó esas explicaciones como un cambio en los objetivos de su programa económico.
Pese a admitir las dificultades, Milei mantuvo su defensa de la gestión y relativizó las críticas sobre el deterioro de las condiciones de vida. “La foto nos parece horrible, pero la película sigue siendo la mejor de la historia”, afirmó al referirse a los indicadores sociales. El reconocimiento de que la economía crece menos de lo esperado y que la inflación baja a un ritmo más lento expone, sin embargo, la distancia entre las expectativas oficiales y la evolución efectiva de las principales variables económicas. En lugar de revisar los fundamentos de su política, el Presidente volvió a apostar a que las reformas aplicadas terminarán produciendo resultados favorables en el largo plazo.









