La iniciativa lleva como tÃtulo “Acuerdo para el Refinanciamiento de la Deuda entre la RepÚblica Argentina y el Fondo Monetario Internacionalâ e ingresarÃĄ al Congreso de la NaciÃģn.
El presidente Alberto FernÃĄndez y el ministro de EconomÃa, MartÃn GuzmÃĄn, cerraron el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), informaron en la tarde del jueves fuentes oficiales, tras lo cual el organismo multilateral publicÃģ la confirmaciÃģn en su pÃĄgina web.
El entendimiento, cerrado por el Presidente y el ministro de EconomÃa serÃĄ elevado al Congreso e incluirÃĄ como anexos la totalidad de los documentos que conforman el acuerdo, esto es, el MemorÃĄndum de PolÃticas EconÃģmicas y Financieras y el MemorÃĄndum de Entendimiento TÃĐcnico, precisÃģ en un comunicado el Palacio de Hacienda.
La iniciativa -que lleva como tÃtulo “Acuerdo para el Refinanciamiento de la Deuda entre la RepÚblica Argentina y el Fondo Monetario Internacionalâ, ingresarÃĄ al Congreso de la NaciÃģn en los tÃĐrminos de la ley 27.612 de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda PÚblica -impulsada por el Gobierno Nacional- que establece que, entre otras, que todo programa realizado con el organismo multilateral requerirÃĄ de una Ley del Parlamento que lo apruebe expresamente.
Este nuevo programa viene a reemplazar âel fallido programa Stand By acordado en 2018, por un nuevo programa de Facilidades Extendidasâ, agregÃģ el comunicado.
Minutos despuÃĐs del anuncio realizado por el Gobierno, el FMI tambiÃĐn saliÃģ a confirmar el entendimiento, al que calificÃģ de “pragmÃĄtico y realista” (ver aparte).
El Palacio de Hacienda sostuvo que “el nuevo programa busca seguir generando condiciones de estabilidad necesarias para abordar los desafÃos estructurales existentes y fortalecer las bases para un crecimiento sostenible e inclusivo”.
“El acuerdo alcanzado se basa en lo que se conoce como Servicio Ampliado del FMI (Acuerdo de Facilidades Extendidas; EFF, por sus siglas en inglÃĐs) que incluye 10 revisiones que se realizarÃĄn de manera trimestral durante dos aÃąos y medio. El primer desembolso se realizarÃĄ luego de la aprobaciÃģn del programa por parte del directorio del FMI. El resto de los desembolsos se harÃĄ luego de completarse cada revisiÃģn. El perÃodo de repago de cada desembolso es de 10 aÃąos, con un perÃodo de gracia de 4 aÃąos y medio, lo que implica comenzar a pagar la deuda a partir de 2026 y hasta 2034“, detallÃģ la cartera que conduce MartÃn GuzmÃĄn.
AsegurÃģ que el acuerdo alcanzado, logrado tras mÃĄs de un aÃąo y medio de negociaciones, contempla “la importancia de alcanzar un programa acorde a las necesidades y desafÃos de la Argentina y que no implique una inhibiciÃģn en la recuperaciÃģn econÃģmica“.
“En este sentido, hay coincidencia en que la inflaciÃģn es un fenÃģmeno multicausal -siendo uno de los principales desafÃos de la polÃtica macroeconÃģmica- que debe ser abordado desde un enfoque integral. La condiciÃģn necesaria para consolidar la desinflaciÃģn es mantener un proceso de acumulaciÃģn de reservas que le otorgarÃĄ al Estado mayor autonomÃa en la ejecuciÃģn de polÃticas pÚblicas“, seÃąalaron.
A lo que agregaron que “el programa refuerza el compromiso de estabilidad cambiaria, descartando movimientos bruscos y estableciendo que la administraciÃģn cambiaria buscarÃĄ asegurar la compatibilidad a mediano plazo del tipo de cambio real con el objetivo de acumulaciÃģn de reservas”.
“Al mismo tiempo, se avanzarÃĄ en una consolidaciÃģn fiscal progresiva que reduzca el dÃĐficit fiscal, en el marco de la recuperaciÃģn de la actividad econÃģmica y una reducciÃģn gradual del financiamiento monetario del mismo, asà como tambiÃĐn de un marco de implementaciÃģn de la polÃtica monetaria que redunde en tasas de interÃĐs reales positivas para fortalecer la demanda de activos en pesos. TambiÃĐn este proceso serÃĄ acompaÃąado por polÃticas de precios e ingresos que contribuirÃĄn a anclar expectativas en pos de una desinflaciÃģn gradual junto a una continuidad de la recuperaciÃģn de los ingresos reales”, recalcaron desde el Palacio de Hacienda.
TambiÃĐn remarcaron que “el acuerdo con el FMI no prevÃĐ ninguna reforma previsional”.
“Por el contrario, se prevÃĐ continuar con la mejora de los haberes mediante la aplicaciÃģn de la fÃģrmula de movilidad jubilatoria establecida en la Ley 27.609“, aÃąadieron y ratificaron la decisiÃģn de “lograr niveles de tarifas razonables y susceptibles de ser aplicadas con criterios de justicia y equidad distributiva para los servicios pÚblicos de gas y electricidad, conforme a los parÃĄmetros objetivos que correspondan en cada caso”, revisiones que “abarcarÃĄn tanto a usuarios residenciales como no residenciales”.
AdemÃĄs, el Gobierno nacional desarrollarÃĄ un “plan energÃĐtico de mediano plazo” que incluirÃĄ un conjunto de medidas vinculadas a incentivar la inversiÃģn pÚblica y privada en infraestructura, incrementar la oferta de distintas fuentes de generaciÃģn, mejorar la eficiencia del consumo e iniciar un sendero para que las tarifas reflejen de manera predecible los costos mayoristas de gas y electricidad, tal como estÃĄ contemplado en el acuerdo anunciado por el Gobierno con el FMI y que tambiÃĐn prevÃĐ un esquema tarifario de los servicios de gas y electricidad para el bienio 2022/2023, que incluirÃĄ la polÃtica de segmentaciÃģn y no superarÃĄ el nivel de los salarios.
Como parte de las nuevas definiciones, el Ministerio de EconomÃa anunciÃģ que “se desarrollarÃĄ un plan energÃĐtico de mediano plazo” que incluirÃĄ en primera instancia acciones tendientes a incentivar la inversiÃģn privada y pÚblica para aumentar la generaciÃģn y transmisiÃģn de energÃa, incluyendo la construcciÃģn de gasoductos y la expansiÃģn de la capacidad de producciÃģn de GNL y energÃa renovable.
La idea es incrementar la oferta en distintos segmentos de generaciÃģn con la consecuente capacidad de transporte, con un criterio de diversificaciÃģn de la matriz, aprovechamiento de los recursos naturales que dispone el paÃs y en consecuencia una reducciÃģn de las necesidades de importaciÃģn ya sea de gas natural licuado, combustibles lÃquidos o electricidad.
El nuevo plan avanzarÃĄ tambiÃĐn en reducir las pÃĐrdidas en el segmento de distribuciÃģn mediante mejoras en los medidores, la facturaciÃģn, y la cobranza; como asà tambiÃĐn apuntalarÃĄ la necesidad de mejorar la eficiencia del consumo energÃĐtico y la conservaciÃģn del recurso.
TambiÃĐn se asegurÃģ que se buscarÃĄ fortalecer la focalizaciÃģn y la progresividad de los subsidios energÃĐticos, para asegurar que “con el tiempo, las tarifas energÃĐticas de los consumidores finales residenciales y no residenciales reflejen mejor, y de manera mÃĄs predecible, los costos mayoristas del gas y la electricidad”.
Fuente: TÃĐlam