La agenda de Milei en el congreso: ampliaciÃģn de la jornada laboral y la vuelta de los tickets de comida
El Ejecutivo ya estÃĄ delineando una reforma mÃĄs amplia, inspirada en las ideas de Federico Sturzenegger, combinando principios del DNU 70/23 y polÃticas emblemÃĄticas de la dÃĐcada del 90.
En medio del proceso de reglamentaciÃģn de la Ley Bases, el Gobierno estÃĄ planeando una reforma laboral mÃĄs extensa que la implementada por esa norma. Esta reforma contemplarÃĄ varios puntos clave, como la posibilidad de ampliar la jornada laboral mediante convenios colectivos, reintroducir los tickets de comida por fuera del salario y permitir la firma de contratos que puedan implicar la pÃĐrdida de derechos adquiridos.
SegÚn El Destape, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, serÃĄ el encargado de abrir el diÃĄlogo con sindicatos y cÃĄmaras empresariales para discutir la ampliaciÃģn de la jornada laboral, la reintroducciÃģn de tickets de comida como Ãtems no remunerativos y la posibilidad de firmar contratos que impliquen la pÃĐrdida de derechos adquiridos. Esta ronda de negociaciones se desarrollarÃĄ en las prÃģximas semanas, con el objetivo de preparar nuevos proyectos de ley para ser presentados al Congreso.
En paralelo, Cordero ha estado trabajando en la reglamentaciÃģn de la Ley Bases, buscando un equilibrio que permita congraciarse con los sindicatos mientras se avanza en las reformas estructurales. Entre los cambios propuestos se encuentra la flexibilizaciÃģn de la norma que penaliza los bloqueos a empresas y la figura del “trabajador colaborador”, que busca formalizar las relaciones laborales de monotributistas bajo un esquema de asociaciÃģn libre.
Lo que viene
Los funcionarios del Gobierno tienen la expectativa de introducir una nueva normativa que vuelva a categorizar como no remunerativos ciertos Ãtems como los tickets de almuerzo, viÃĄticos, refrigerios, transporte y otros como la cobertura de medicina privada o incluso acceso a gimnasios por parte de la empresa. Aunque histÃģricamente la Justicia ha considerado estos Ãtems como no remunerativos, el Gobierno prefiere una regulaciÃģn mÃĄs precisa y estricta para evitar disputas legales.
Otro punto que estaba contemplado en el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y que el Ejecutivo planea insistir es la modificaciÃģn de la jornada laboral. Actualmente, la ley establece un mÃĄximo de 48 horas semanales y 8 horas diarias, en lÃnea con estÃĄndares internacionales. Sin embargo, se estÃĄ considerando la posibilidad de establecer jornadas de hasta 12 horas mediante convenios colectivos de trabajo. El Único lÃmite propuesto serÃa garantizar un descanso mÃnimo de 12 horas entre jornadas laborales, una condiciÃģn que no se espera modificar en este momento.
AdemÃĄs, en el plan ejecutivo, influenciado por las ideas de Federico Sturzenegger, se contempla otro punto que podrÃa generar considerable fricciÃģn con los sindicatos: la flexibilizaciÃģn del principio de “irrenunciabilidad” establecido en la normativa laboral argentina. Este principio asegura que ningÚn trabajador puede aceptar condiciones laborales inferiores a las establecidas en su contrato, y ningÚn sindicato puede validar dichas condiciones. Los funcionarios gubernamentales argumentan que este principio ha rigidizado las relaciones laborales, haciendo difÃcil implementar cambios unilaterales en los contratos sin recurrir a despidos, indemnizaciones y recontrataciones bajo nuevos tÃĐrminos.
Estos puntos reflejan un enfoque hacia reformas que buscan promover la flexibilidad en las relaciones laborales, aunque tambiÃĐn plantean desafÃos significativos en tÃĐrminos de negociaciÃģn y aceptaciÃģn por parte de los sindicatos y otros actores involucrados en el ÃĄmbito laboral argentino.
Fuente: Data Gremial






