Fuerte cruce: Villarruel tratÃģ de terrorista a Bullrich y la mando a estudiar la constituciÃģn
Lo que comenzÃģ como una derrota legislativa del oficialismo en el Senado terminÃģ convirtiÃĐndose en un escÃĄndalo polÃtico sin precedentes dentro del gobierno de Javier Milei.
Lo que comenzÃģ como una derrota legislativa en el Senado terminÃģ convirtiÃĐndose en un escÃĄndalo polÃtico sin precedentes dentro del gobierno de Javier Milei. La vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra de Seguridad Patricia Bullrich protagonizaron un violento intercambio de agravios en redes sociales, dejando al desnudo las profundas fisuras internas que atraviesan al oficialismo.
Todo se desatÃģ tras la sesiÃģn parlamentaria en la que el oficialismo sufriÃģ un nuevo revÃĐs. Bullrich, visiblemente molesta, cargÃģ contra Villarruel por haber habilitado el debate de proyectos impulsados por la oposiciÃģn. Desde su cuenta en X, acusÃģ a la vicepresidenta de ser âcÃģmplice del kirchnerismo destructorâ y la instÃģ a no âdenigrar la instituciÃģnâ que preside.
LevÃĄntese, Sra. Vicepresidente. No denigre la instituciÃģn que preside. No sea cÃģmplice del kirchnerismo destructor. Al menos siga del lado del pueblo que la votÃģ para cambiar este paÃs. No convalide a la corporaciÃģn polÃtica mÃĄs abyecta de la historia.
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) July 10, 2025
La respuesta de Villarruel no solo fue fulminante, sino tambiÃĐn cargada de insinuaciones personales y polÃticas. En su descargo, reivindicÃģ su rol institucional y acusÃģ a Bullrich de ignorar la ConstituciÃģn. âAntes de hacerse la picante, repase la ConstituciÃģn Nacionalâ, escribiÃģ, remarcando que su decisiÃģn de abrir la sesiÃģn fue âestrictamente reglamentaria, de legalidad e institucionalidad democrÃĄticaâ.
Pero la discusiÃģn no quedÃģ en lo institucional. Villarruel fue mÃĄs allÃĄ y desempolvÃģ el pasado polÃtico de Bullrich: âMientras usted pululaba de partido en partido, yo combatÃa al kirchnerismoâ, lanzÃģ, en una clara alusiÃģn al pasado montonero de la ministra en los aÃąos setenta.
Como si fuera poco, la vicepresidenta dejÃģ entrever su malestar con la Casa Rosada: âNo me votaron para levantarme cuando las papas queman o cuando el Ejecutivo recuerda que soy Vicepresidenteâ. Una frase que sonÃģ a reproche directo hacia el presidente Milei, alimentando los rumores sobre su creciente aislamiento dentro del gobierno.
Aprovecho para aclarar que el H. Senado como Cuerpo es soberano conforme la ConstituciÃģn Nacional y el sistema republicano de gobierno. El ejercicio de mi funciÃģn no implica la convalidaciÃģn de ningÚn acto ya que son los senadores, en representaciÃģn de los intereses de susâĶ
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) July 10, 2025
Lejos de calmar las aguas, Bullrich volviÃģ a la carga con tono sarcÃĄstico y acusatorio: âÂŋQuÃĐ pretende usted, Victoria? ÂŋQue la llamen para darle palmaditas en la espalda?â. Incluso llegÃģ a insinuar que la decisiÃģn de Villarruel de habilitar la sesiÃģn respondÃa mÃĄs a una herida personal que a un criterio institucional: âLe importa mÃĄs su ego que el paÃsâ.
El bochornoso cruce entre dos de las principales figuras del oficialismo no solo desatÃģ una crisis polÃtica interna, sino que expuso con crudeza el nivel de descomposiciÃģn y descoordinaciÃģn en la cÚpula del gobierno libertario. En lugar de cerrar filas tras un revÃĐs legislativo, el oficialismo quedÃģ sumido en una pelea de alto voltaje, con reproches pÚblicos, ataques personales y una grieta que ya no se puede disimular.
Mientras la oposiciÃģn y el mundo observan con asombro el espectÃĄculo, crece la preocupaciÃģn dentro del propio oficialismo: la disputa no fue solo un malentendido ocasional, sino un sÃntoma evidente de un gobierno partido en dos y cada dia mas violento en su retorica.












