Escándalo $LIBRA: La Justicia de Estados Unidos volvió a la carga y pone en la mira a Javier y Karina Milei
Aunque la jueza de Nueva York rechazó vincular al Estado argentino con los fondos de $LIBRA, advirtió que los beneficiarios podrían ser el propio presidente, su hermana o el empresario Hayden Davis, abriendo un frente judicial internacional de alto voltaje.
La Justicia de Estados Unidos volvió a apuntar contra el entorno más cercano del presidente Javier Milei. La jueza federal Jennifer Rochon, del Distrito Sur de Nueva York, rechazó el intento de cuatro fondos internacionales de inversión de vincular al Estado argentino con los activos generados por la criptomoneda $LIBRA, pero lanzó una advertencia que encendió todas las alarmas: los fondos podrían pertenecer al propio Milei, a su hermana Karina o al empresario Hayden Davis, principal impulsor del proyecto digital.
Según la resolución de 33 páginas, los elementos presentados por los fondos —Palladian Partners, HBK Master Fund, Hirsh Group y Virtual Emerald International Limited— no alcanzaron para probar que los activos fueran del Estado argentino. Sin embargo, la magistrada sostuvo que las pruebas “podrían sugerir” que los beneficiarios reales son los mencionados Milei, su hermana y Davis, quien habría retenido parte de las ganancias con el supuesto propósito de “invertirlas en la economía argentina”.
La jueza definió la ofensiva de los fondos como una “excursión de pesca”, una maniobra especulativa para obtener información sin sustento concreto. No obstante, su fallo deja una puerta abierta inquietante para el Gobierno argentino: si los fondos no pertenecen al Estado, entonces podrían ser privados y estar bajo control del Presidente o su entorno directo.
La periodista Vanesa Petrillo, especializada en temas judiciales, alertó en Radio Nacional que tanto Javier Milei como Karina Milei siguen bajo la mira de la Justicia estadounidense. Según explicó, la jueza Rochon fue clara al remarcar que la Argentina no debe responder por los criptoactivos, pero que el foco se desplazó hacia las responsabilidades individuales del mandatario, su hermana y el empresario estadounidense.

“Hay querellantes que están reclamando contra los funcionarios públicos y los amigos del presidente. Se está rastreando el origen y destino del dinero, y en algún momento se sabrá en qué manos están esas billeteras”, señaló Petrillo, quien añadió que los investigadores sospechan que parte de los 251 millones de dólares generados por $LIBRA podrían haber terminado fuera de los canales oficiales.
El fallo cita también a la Oficina Anticorrupción (OA), que concluyó que la promoción de la criptomoneda por parte del Presidente debía considerarse una actividad personal, no institucional. Esa aclaración, lejos de cerrar el caso, refuerza la sospecha de un uso privado del poder, al desligar al Estado pero dejar expuestos a los funcionarios.
Mientras tanto, en Argentina, la Comisión Investigadora Parlamentaria continúa reclamando documentación y citaciones a los involucrados. La causa $LIBRA, que ya acumula denuncias cruzadas y movimientos financieros poco claros, podría convertirse en uno de los mayores escándalos financieros y políticos del gobierno de Milei, con implicancias judiciales tanto en Buenos Aires como en Nueva York.
En definitiva, el fallo de Rochon desactiva un reclamo de los fondos buitres, pero deja un frente más peligroso para el oficialismo: la posibilidad de que el dinero cripto no sea del Estado argentino, sino del propio Presidente y su círculo más cercano.








