La reforma laboral eliminarÃa el concepto de horas extras: cÃģmo es el “banco de horas”
El Gobierno impulsa una reforma laboral que flexibilizarÃa los tiempos de efectivizaciÃģn y la modalidad de pago, entre otros factores clave.
El Gobierno volverÃĄ a la carga esta semana con su agenda parlamentaria con la confianza de tener un Congreso “violeta” dado que este miÃĐrcoles votarÃĄn decenas de diputados y senadores oficialistas. Entre las primeras batallas estÃĄ la reforma laboral, que incluirÃa la introducciÃģn de modificaciones clave el los contratos de trabajo, como la creaciÃģn de un “banco de horas” que reemplazarÃa al concepto de horas extras.
Pero, ÂŋquÃĐ es y cÃģmo funciona el “banco de horas”? Como quien ahorra en el Ãtem mÃĄs preciado, que es el tiempo, los trabajadores podrÃan acordar en un contrato escrito cuÃĄntas serÃĄn horas trabajarÃan por semana, mÃĄs allÃĄ de la “jornada convencional” estipulada en sus convenios colectivos.
A favor de las industrias, este tipo de arreglos formales servirÃan para cubrir las necesidades cuando haya picos de trabajo y para descomprimirlas cuando haya baja productividad, que es el panorama desde que asumiÃģ el gobierno Javier Milei, con una baja significativa en la manufactura.
El sistema permitirÃa registrar cuÃĄnto trabajarÃa una persona por dÃa y a partir de ese dato se pactarÃa la compensaciÃģn y la distribuciÃģn de las mismas en una semana, siempre teniendo en cuenta los perÃodos mÃnimos de descanso pautados por ley, tanto diarios como semanales.
Siguiendo ejemplos como el aplicado en Grecia, donde se acaba de aprobar la jornada laboral de 13 horas, la idea forma parte del Proyecto de Ley de ModernizaciÃģn Laboral que el Gobierno enviarÃĄ al Congreso tras dialogar con empresarios y representantes de los gremios.

Detalles clave para la aplicaciÃģn del “banco de horas”
La voluntariedad es indispensable para aplicar el nuevo rÃĐgimen ya que el empleado tiene que estar de acuerdo en trabajar jornadas extendidas que luego verÃĄ compensadas, ya sea con dÃas de descanso o jornadas mÃĄs cortas (gracias a la “deuda de horas” que el empleador mantendrÃa con el empleado).
Los trabajadores a tiempo parcial (media jornada o part-time) tambiÃĐn se verÃan alcanzados por esta ley: no podrÃan acumular por jornada el mismo monto de horas que hay en una jornada mÃnima a tiempo completo, pero sà podrÃan pactar con sus empleadores. Los convenios colectivos de trabajo podrÃan retener el poder para fijar la cantidad de personal en esa modalidad en cada empresa.
El rÃĐgimen no puede ser impuesto por el empleador, de lo contrario no serÃa un acuerdo entre partes.
AÚn mÃĄs a favor de las empresas es que el trabajador no recibirÃĄ una compensaciÃģn monetaria equivalente al 50% o 100% del valor de su hora “estÃĄndar”, sino un monto inferior.
En Grecia, donde este aÃąo se aprobÃģ una modificaciÃģn similar a la ley laboral, la jornada estÃĄndar del sector privado sigue siendo de 8 horas, pero puede extenderse a 13 si existe un acuerdo formal entre el empleador y su personal, y hay un tope anual para aplicar ese caso.
En Argentina, los acuerdos firmados entre empleado y empleador en el sector privado podrÃan quedar por encima de los tÃĐrminos acordados por los convenios colectivos de trabajo -lo que implicarÃa que el empresariado podrÃa cambiar las reglas del mercado laboral “por usanza”, sin negociar con los sindicatos.










