Relatos de la Flotilla Granma 2.0: todo lo que no es imperio debe ser humanidad
Por Gerardo Torres Zelaya
Era el mediodÃa del 20 de marzo de 2026 y desde el Puerto Progreso en MÃĐrida YucatÃĄn, MÃĐxico partiÃģ el barco atunero âMaguroâ, bautizado respetuosamente como el âGranma 2.0â por su tripulaciÃģn de 27 personas de 11 paÃses de todo el mundo. El objetivo: llevar a La Habana, Cuba, mÃĄs de 30 toneladas de alimentos, insumos mÃĐdicos, artÃculos de primera necesidad para niÃąos y niÃąas y 97 paneles solares. El reto: cruzar el muro polÃtico y econÃģmico del bloqueo a Cuba impuesto por los Estados Unidos desde 1962.
Lo cierto es que el bloqueo a Cuba era tambiÃĐn un muro cognitivo y cultural, tanto asà que la aventura era inÃĐdita. Nunca, desde aquel 25 de noviembre de 1956, habÃa salido un barco militante desde costas mexicanas rumbo a Cuba con fines tan claramente polÃticos.

Hace 70 aÃąos era Fidel Castro con 81 hombres armados listos para desencadenar la revoluciÃģn mÃĄs importante del siglo pasado. Ejemplo de dignidad para toda la humanidad. En esta ocasiÃģn no llevamos armas, pero sà mucha solidaridad en coordinaciÃģn con otras miles de personas que han llegado a Cuba en el marco de la operaciÃģn denominada âConvoy Nuestra AmÃĐricaâ impulsada por la Internacional Progresista que busca por aire y mar ir al llamado de Cuba, responder un poco a toda la solidaridad que los cubanos y cubanas han esparcido por todo el planeta.
Hoy Cuba vive momentos muy difÃciles, son ya tres meses en que el bloqueo ha arreciado por Ãģrdenes del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, que impide la llegada de petrÃģleo generando una profunda crisis energÃĐtica que ha impactado en hospitales y en la vida diaria de todo el pueblo. Sin ningÚn remordimiento, la cabeza del imperio, asegura que quiere a Cuba para ÃĐl, ha amenazado al Presidente Miguel DÃaz Canel y se la pasa insinuando acciones militares contra la Isla. La respuesta del mundo debe ser urgente y ya se empiezan a ver distintas acciones de solidaridad.

Lo diferente de esta pequeÃąa embarcaciÃģn es el aprendizaje y el ejemplo expresado en esta simple acciÃģn. Es romper el muro del miedo a los misiles que han matado a tantos pescadores inocentes en nuestro Caribe, el miedo a ser interceptados, el miedo a las amenazas que bajan del imperio. Es haber cruzado el mar con la certeza que el mar, asà como toda la tierra, la Patria Grande, tambiÃĐn es nuestro. Es romper el bloqueo un barco a la vez.
Este impulso nunca hubiera sido posible sin todas las decenas de embarcaciones de la Global Sumud Flotilla que en 2025 intentÃģ llevar alimentos a Gaza, Palestina. Un total de 42 personas secuestradas y torturadas, muchas que hoy tripulan el Granma 2.0, decenas de barcos atacados por drones israelÃes y la frustraciÃģn de no haber podido llegar al destino. Todo ese aprendizaje hoy permite el ÃĐxito de esta misiÃģn a Cuba.

âEs una enorme alegrÃa saber que esta vez si lo vamos a lograr, hemos recibido muchos mensajes de nuestros hermanos palestinos, felices que vamos a llegar a Cuba con esta flotilla, tambiÃĐn la gente cubana estÃĄ alegre porque este es un mensaje de esperanza. Una vez terminemos en La Habana de desembarcar volveremos intentar llegar a Gazaâ comentÃģ Thiago Ãvila, brasileÃąo, coordinador de este histÃģrico esfuerzo.
Escribo este artÃculo antes de llegar al puerto de La Habana, aÚn navegando en este Granma 2.0, con las costas de Cuba a un costado. Y lo hago porque una vez en tierra la historia se ampliarÃĄ, habrÃĄn actos de recepciÃģn y palabras de los cubanos y las cubanas. Hablaremos seguramente de las siguientes acciones que vienen.

Yo que vengo de ser Vice Canciller de Honduras vi detrÃĄs del velo de la diplomacia, solo para darme cuenta que el derecho internacional se volviÃģ una maquinaria oxidada, que suena mucho pero mueve poco. En esta ocasiÃģn soy parte de esta tripulaciÃģn como corresponsal de TeleSUR, y recordarÃĐ siempre estas 370 millas nÃĄuticas, estos cuatro dÃas en altamar, el olor de la cocina y las comidas colectivas, la incomodidad y las sonrisa e historias con tantos acentos diferentes que confluimos en este pequeÃąo barco cruzando el mar. Creo que la diplomacia nunca debe olvidar que el futuro del derecho internacional, del derecho en general y de la justicia en su mÃĄs fina naturaleza, estÃĄ en la gente, en los pueblos y su capacidad de unirse y organizarse.
Si la naturaleza del imperio es la barbarie, la de todo lo que no sea imperio debe ser siempre la humanidad.
A 20 millas nÃĄuticas del Puerto de La Habana.
Lunes 23 de Marzo de 2026




