Kicillof cruzó a Milei: “No están castigando a un gobernador, están dejando sin hospitales, sin escuelas y sin patrulleros a los vecinos”
El titular del ejecutivo bonaerense denunció que el recorte de fondos de Milei a las provincias no es un castigo a los gobernadores, sino un ataque directo al bolsillo de los ciudadanos y a la infraestructura básica.
En un nuevo capítulo de la tensión entre la Provincia de Buenos Aires y el Gobierno Nacional, Axel Kicillof apuntó directamente contra Javier Milei por las consecuencias sociales del programa económico libertario. Durante un acto oficial, el mandatario provincial fue categórico al señalar que la administración central debe dejar de buscar culpables en el pasado y empezar a responder por los efectos del presente. “Milei tiene que hacerse cargo de la crisis que está generando con sus políticas”, disparó el gobernador, remarcando que la caída del consumo y la parálisis de la obra pública ya se sienten con fuerza en el territorio bonaerense.
Para Kicillof, el recorte de transferencias discrecionales y la quita de subsidios al transporte y la energía no representan un “triunfo fiscal”, sino una deserción del Estado nacional en sus funciones básicas. El gobernador insistió en que el asfixia financiera a las provincias termina impactando en la calidad de vida de la gente: “No están castigando a un gobernador, están dejando sin hospitales, sin escuelas y sin patrulleros a los vecinos”. Según su visión, el Gobierno Nacional utiliza la macroeconomía como una excusa para desentenderse de la realidad cotidiana de millones de argentinos.
La crítica también se centró en la gestión de la inflación y la pérdida del poder adquisitivo. Kicillof denunció que el modelo de Milei busca el equilibrio de las cuentas públicas mediante una recesión inducida que destruye el tejido productivo. “Gobernar no es solo mirar una planilla de Excel en Olivos”, ironizó el mandatario bonaerense, quien viene reclamando judicialmente por los fondos que Nación le adeuda a la provincia, incluyendo el Fondo de Fortalecimiento Fiscal y las partidas para el incentivo docente.
Finalmente, el gobernador reafirmó que Buenos Aires seguirá funcionando como un “escudo” frente a las políticas de ajuste, aunque reconoció que la falta de recursos nacionales impone un límite crítico. Mientras el Ejecutivo Nacional mantiene su discurso de “déficit cero” a cualquier costo, Kicillof redobla la apuesta política y se posiciona como el principal referente de la oposición, exigiendo que la Casa Rosada asuma la responsabilidad política por el deterioro de los indicadores sociales que su propio plan económico está profundizando.




