Yemen en el centro de la confrontaciÃģn: SanÃĄ endurece su respuesta ante el bloqueo saudí

El bloqueo del Aeropuerto Internacional de SanÃĄ, los ataques contra instalaciones civiles y la crisis humanitaria volvieron a colocar a Yemen en una nueva fase de tensiÃģn con Arabia Saudita. El informe mensual sobre la situaciÃģn del país correspondiente a julio de 2026 sostiene que la disputa dejÃģ de estar concentrada exclusivamente en el escenario regional para adquirir una dimensiÃģn de confrontaciÃģn directa entre SanÃĄ y Riad.

El mes de julio marcÃģ, segÚn el informe, un nuevo punto de inflexiÃģn en la guerra de Yemen. DespuÃĐs de mÃĄs de una dÃĐcada de conflicto y de los compromisos alcanzados desde 2022 para avanzar hacia un alto el fuego, el levantamiento del bloqueo y el pago de los salarios pÚblicos, SanÃĄ sostiene que buena parte de esos acuerdos permanecen incumplidos. El Aeropuerto Internacional de SanÃĄ se convirtiÃģ así en el principal símbolo de una disputa que combina cuestiones humanitarias, econÃģmicas y de soberanía. El documento atribuye a Arabia Saudita y a sus aliados la continuidad de las restricciones y sostiene que la reapertura del aeropuerto constituye un derecho soberano y humanitario del país.

La tensiÃģn aumentÃģ el 3 de julio, cuando un aviÃģn de la compaÃąÃ­a iraní Mahan Air llegÃģ a SanÃĄ con ciudadanos yemeníes que permanecían varados en el extranjero. El informe presenta ese vuelo como una ruptura del bloqueo aÃĐreo que se mantenía desde 2016. Diez días despuÃĐs, otro aviÃģn iraní intentÃģ llegar a la capital yemení con una delegaciÃģn que participaría en unas exequias en TeherÃĄn, pero, segÚn el documento, cuatro incursiones aÃĐreas saudíes contra la pista impidieron su aterrizaje. Las autoridades de SanÃĄ denunciaron entonces ante Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad una violaciÃģn de la soberanía yemení y reclamaron el levantamiento de las restricciones.

La respuesta política llegÃģ el 16 de julio, cuando el líder del movimiento Ansar Allah, Abdulmalik al-Houthi, formulÃģ una nueva ecuaciÃģn de disuasiÃģn: ÂŦAeropuerto de SanÃĄ por aeropuerto de Riad; aeropuertos por aeropuertos, puertos por puertos y bloqueo por bloqueoÂŧ. El mensaje supuso un endurecimiento respecto de las anteriores advertencias y fue acompaÃąado por una movilizaciÃģn popular en SanÃĄ y otras gobernaciones. Cuatro días despuÃĐs, las Fuerzas Armadas yemeníes anunciaron la prohibiciÃģn de la navegaciÃģn marítima hacia Arabia Saudita, extendiendo la confrontaciÃģn desde el espacio aÃĐreo al ÃĄmbito marítimo y econÃģmico.

La escalada no significÃģ, segÚn el informe, el abandono de la agenda regional. La causa palestina continuÃģ ocupando un lugar central en el discurso político de SanÃĄ, junto con el respaldo a IrÃĄn, el Líbano y las fuerzas de resistencia. Las autoridades yemeníes tambiÃĐn volvieron a advertir sobre una eventual presencia israelí en el Cuerno de África, que consideran una amenaza para el estrecho de Bab el-Mandeb y el mar Rojo. De este modo, la política de Yemen continÚa vinculando su seguridad nacional con el escenario regional y, particularmente, con el control de las rutas marítimas estratÃĐgicas.

En paralelo, el Gobierno de Cambio y ConstrucciÃģn afirma haber mantenido el funcionamiento de las instituciones y los servicios pÚblicos, pese al deterioro econÃģmico. Uno de los principales problemas continÚa siendo el pago de los salarios estatales. El informe sostiene que los ingresos provenientes del petrÃģleo y el gas fueron trasladados hacia estructuras financieras bajo control de las autoridades asentadas en AdÃĐn, mientras miles de empleados pÚblicos permanecen sin cobrar regularmente. La consecuencia, segÚn el documento, es una pÃĐrdida acelerada del poder adquisitivo, mayor pobreza y un debilitamiento de las redes de protecciÃģn social.

La situaciÃģn del Aeropuerto de SanÃĄ constituye ademÃĄs un problema econÃģmico de enormes dimensiones. Las autoridades aeroportuarias calculan en unos 160 millones de dÃģlares las pÃĐrdidas directas provocadas por su cierre y en mÃĄs de 3.500 millones las pÃĐrdidas indirectas. El informe sostiene que durante los Últimos dos aÃąos se mantuvieron contactos con compaÃąÃ­as aÃĐreas de países como Egipto, Jordania, Argelia, Líbano, Irak, Siria, Qatar, Kuwait, India, IrÃĄn y OmÃĄn con el objetivo de restablecer las conexiones internacionales. SanÃĄ asegura que el aeropuerto se encuentra actualmente en condiciones operativas y reclama el levantamiento de las restricciones que impiden la recuperaciÃģn plena de la aviaciÃģn civil.

El puerto de Hodeida aparece como el otro gran punto de presiÃģn econÃģmica. De acuerdo con el informe, por ese puerto ingresa alrededor del 70% de los alimentos y medicamentos destinados a Yemen. Las restricciones, sostiene, ralentizan el ingreso de mercancías y obligan a utilizar rutas alternativas mÃĄs costosas, con un impacto directo sobre el transporte, los seguros, el almacenamiento y, finalmente, los precios que pagan los consumidores. A esta situaciÃģn se suma la escasez de gas domÃĐstico y para vehículos registrada en ciudades como AdÃĐn y Taiz, donde el precio de una bombona habría alcanzado los 14.000 riales en el mercado negro.

El deterioro econÃģmico tiene su correlato mÃĄs grave en el terreno humanitario. El informe cita datos de Naciones Unidas segÚn los cuales unos 18,3 millones de yemeníes enfrentan inseguridad alimentaria aguda en niveles de crisis o superiores. En las zonas bajo control de las autoridades de SanÃĄ, alrededor de 5,5 millones de personas podrían atravesar una situaciÃģn de emergencia alimentaria, mientras unas 41.000 enfrentarían condiciones calificadas como catastrÃģficas. El documento tambiÃĐn seÃąala que mÃĄs de 2,2 millones de niÃąos menores de cinco aÃąos padecen desnutriciÃģn aguda, incluidos unos 516.000 casos de desnutriciÃģn aguda grave.

La crisis sanitaria profundiza el cuadro. Los pacientes con cÃĄncer, insuficiencia renal, enfermedades cardíacas y otras patologías crÃģnicas aparecen entre los principales afectados por la falta de medicamentos, equipamiento y tratamientos especializados. Para muchos de ellos, las restricciones al aeropuerto representan ademÃĄs la imposibilidad de viajar al extranjero para recibir atenciÃģn mÃĐdica. El informe advierte asimismo sobre las dificultades para garantizar agua potable, saneamiento e higiene, especialmente entre los desplazados internos, cuya poblaciÃģn supera los 6,7 millones de personas que dependían de la asistencia humanitaria antes de la reducciÃģn de esos programas.

En materia de seguridad, el informe registra ataques contra el Aeropuerto Internacional de SanÃĄ, el puerto de Hodeida y la isla de Kamaran, ademÃĄs de bombardeos en distintas gobernaciones. SegÚn las estadísticas incluidas en el documento, durante julio se produjeron 2.518 ataques, bombardeos o acciones militares en distintas provincias yemeníes. Al Hodeida concentrÃģ 1.056 de esos ataques, seguida por Saada, con 1.014, y Taiz, con 385. Las autoridades de SanÃĄ tambiÃĐn denuncian la persistencia de restos de bombas de racimo, que continÚan provocando víctimas, especialmente entre mujeres y niÃąos.

Las estadísticas de víctimas correspondientes a julio contabilizan 20 muertos y 84 heridos, para un total de 104 víctimas. El informe sostiene que entre los afectados hubo mujeres y niÃąos y denuncia ademÃĄs ataques contra viviendas y campamentos de migrantes en la gobernaciÃģn de Saada. Entre las historias incluidas figura la de Dasta, un migrante etíope que sobreviviÃģ a un ataque contra un refugio y quedÃģ con graves lesiones físicas y psicolÃģgicas despuÃĐs de perder a varios de sus compaÃąeros.

La historia de Dasta resume, en el relato del informe, una dimensiÃģn que las estadísticas difícilmente pueden expresar: la permanencia de las heridas despuÃĐs del bombardeo. El migrante sobreviviÃģ, pero pasÃģ veinte días sin poder hablar y quedÃģ marcado por la muerte de quienes compartían con ÃĐl el refugio. El documento utiliza su experiencia para reclamar investigaciones, reparaciÃģn y rendiciÃģn de cuentas por las víctimas civiles.

El panorama que deja julio es, por lo tanto, el de un conflicto que lejos de haber entrado definitivamente en una etapa de desescalada parece haber adquirido una nueva dimensiÃģn. SanÃĄ mantiene abierta la puerta a una salida negociada, pero condiciona cualquier avance a la apertura del aeropuerto, el levantamiento del bloqueo, el pago de los salarios y el cese de los ataques. Al mismo tiempo, la decisiÃģn de responder con restricciones marítimas y la amenaza de una política de ÂŦbloqueo por bloqueoÂŧ elevan el riesgo de una nueva escalada regional.

DespuÃĐs de mÃĄs de doce aÃąos de guerra, Yemen continÚa atrapado entre una negociaciÃģn política inconclusa, una economía devastada y una emergencia humanitaria de enormes proporciones. Julio de 2026 muestra que el aeropuerto de SanÃĄ y los puertos del mar Rojo ya no son solamente infraestructuras civiles: se han convertido en piezas centrales de una disputa de poder que conecta el futuro de Yemen con el equilibrio estratÃĐgico de todo el mar Rojo.

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La morosidad sigue aumentando: en julio alcanzÃģ al casi 20% de los prÃĐstamos

La morosidad en los crÃĐditos a las familias volviÃģ a aumentar en julio y alcanzÃģ el 18% del total de los prÃĐstamos, segÚn el Monitor Mensual de CrÃĐdito a las Familias elaborado por Eco Go y la Universidad Austral. El indicador acumula 21 meses consecutivos de subas y registrÃģ un aumento de 10,3 puntos porcentuales en la comparaciÃģn interanual. Es rÃĐcord absoluto en Argentina en el siglo XXI.

Si se analiza el impacto por cantidad de personas y no solo por los montos adeudados, la proporciÃģn de deudores en mora trepÃģ al 26,6% del total de titulares de crÃĐdito. Esto implica un incremento de 0,3 puntos porcentuales en el mes y de 8,3 puntos porcentuales frente a julio de 2025.

El gobierno de Javier Milei insiste en que es un tema de las personas que “se endeudaron para comprarse una televisiÃģn por el mundial”, aunque todos los datos desmientan ese relato. “Nadie les puso un arma en la cabeza, que se arreglen”, insistiÃģ el presidente ante el periodista libertario Luis Majul.

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La DeclaraciÃģn de Nueva Delhi de los BRICS: entre el Espíritu de Bandung y las contradicciones del presente

Bandung, Palestina, reparaciones y nueva arquitectura econÃģmica. La posiciÃģn de Argelia recuerda una contradicciÃģn central: no se puede reivindicar el anticolonialismo y guardar silencio sobre el SÃĄhara Occidental.

Por Esteban Silva Cuadra

La DeclaraciÃģn de Nueva Delhi adoptada por los BRICS el 12 de septiembre de 2026 constituye un avance político en la transformaciÃģn de la correlaciÃģn de fuerzas internacionales y en el cuestionamiento de un orden mundial marcado por profundas desigualdades entre el Norte y el Sur.

Los BRICS no constituyen un bloque homogÃĐneo ni expresan un programa acabado de transformaciÃģn internacional. Sin embargo, sus consensos sobre multipolaridad, reforma de Naciones Unidas, Palestina, colonialismo, reparaciones histÃģricas, sanciones unilaterales y nueva arquitectura econÃģmica y financiera son políticamente relevantes. La DeclaraciÃģn debe ser analizada, por tanto, desde sus avances, pero tambiÃĐn desde sus límites y contradicciones.

Bandung y el Sur Global

Uno de sus contenidos mÃĄs significativos aparece en el pÃĄrrafo 16, donde los BRICS recuerdan expresamente la Conferencia AfroasiÃĄtica de Bandung de 1955 y sus principios de igualdad, independencia, no intervenciÃģn y beneficio mutuo, reconociendo al Espíritu de Bandung como referencia para construir un sistema multilateral mÃĄs justo, inclusivo y representativo.

Bandung expresÃģ la irrupciÃģn política de los pueblos recientemente independizados en un sistema internacional dominado por las grandes potencias. Sus principios de soberanía, autodeterminaciÃģn, descolonizaciÃģn, no injerencia y cooperaciÃģn Sur-Sur enlazan histÃģricamente con Belgrado, el nacimiento del Movimiento de Países No Alineados y la actual emergencia del Sur Global.

El pÃĄrrafo 10 reconoce precisamente al Sur Global como motor de cambio, mientras los pÃĄrrafos 2 y 7 defienden un orden mÃĄs justo, representativo y multipolar.

La multipolaridad, sin embargo, no debería significar sustituir una hegemonía por otra, sino ampliar los mÃĄrgenes de soberanía de los pueblos e impedir que una potencia o un grupo de potencias pueda imponer unilateralmente sus decisiones al conjunto de la humanidad.

Palestina y el derecho a la autodeterminaciÃģn

Los pÃĄrrafos 30 al 34 contienen uno de los avances políticos mÃĄs importantes de la DeclaraciÃģn.

Los BRICS exigen preservar el alto el fuego y garantizar la ayuda humanitaria en Gaza; rechazan el desplazamiento forzado; reconocen el derecho del pueblo palestino a la autodeterminaciÃģn y al retorno; respaldan la membresía plena de Palestina en Naciones Unidas y un Estado palestino soberano sobre las fronteras de 1967, con JerusalÃĐn Oriental como capital.

La DeclaraciÃģn condena ademÃĄs la inaniciÃģn como mÃĐtodo de guerra, los ataques contra civiles e infraestructura sanitaria, respalda a la UNRWA y recuerda las medidas provisionales adoptadas por la Corte Internacional de Justicia en el procedimiento iniciado por SudÃĄfrica contra Israel. Asimismo, rechaza las medidas destinadas a modificar unilateralmente el estatuto de JerusalÃĐn ocupada.

Desde una perspectiva anticolonialista, estas definiciones son relevantes porque Palestina no puede reducirse simplemente a un “conflicto entre dos partes”. Existe una ocupaciÃģn, una desposesiÃģn territorial y una persistente negaciÃģn del derecho a la autodeterminaciÃģn de un pueblo.

Colonialismo, esclavitud y reparaciones histÃģricas

El pÃĄrrafo 11 reclama erradicar el colonialismo en todas sus formas y manifestaciones y destaca la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada como uno de los crímenes mÃĄs graves contra la humanidad.

Esta definiciÃģn abre necesariamente la cuestiÃģn de las reparaciones histÃģricas.

La esclavitud y el colonialismo fueron pilares del proceso de acumulaciÃģn mediante el cual las potencias coloniales construyeron una parte sustantiva de su riqueza, mientras África, el Caribe, Asia y otros territorios sufrían siglos de saqueo y subordinaciÃģn.

Las reparaciones no pueden limitarse a lo simbÃģlico. Deben comprender reconocimiento de responsabilidades, restituciÃģn patrimonial, transferencia tecnolÃģgica, cooperaciÃģn para el desarrollo, financiamiento justo, revisiÃģn de mecanismos de endeudamiento y transformaciÃģn de estructuras econÃģmicas internacionales que continÚan reproduciendo desigualdades histÃģricas.

Existe así una relaciÃģn entre el anticolonialismo del pÃĄrrafo 11, la reforma de las instituciones de Bretton Woods de los pÃĄrrafos 17 al 19, el comercio mÃĄs justo de los pÃĄrrafos 20 y 21, la soberanía sobre los recursos naturales del pÃĄrrafo 67 y la incorporaciÃģn del Sur a segmentos de mayor valor agregado de los pÃĄrrafos 84 y 86.

Las formas actuales de dependencia pueden expresarse mediante subordinaciÃģn financiera, tecnolÃģgica y comercial, sanciones extraterritoriales y apropiaciÃģn desigual de los recursos naturales. En esa misma lÃģgica, el pÃĄrrafo 22 condena las medidas coercitivas unilaterales y el pÃĄrrafo 27 exige poner fin a las medidas econÃģmicas, comerciales y financieras contra Cuba.

El silencio sobre el SÃĄhara Occidental

Precisamente porque el pÃĄrrafo 11 reivindica la erradicaciÃģn del colonialismo, resulta inexplicable que la DeclaraciÃģn guarde silencio sobre el SÃĄhara Occidental.

El SÃĄhara Occidental continÚa inscrito en Naciones Unidas como territorio no autÃģnomo pendiente de descolonizaciÃģn y la causa saharaui forma parte inseparable de la historia de las luchas africanas contra el colonialismo.

TambiÃĐn se echa de menos una referencia mÃĄs explícita a la UniÃģn Africana, a su tradiciÃģn anticolonialista y a sus principios de soberanía y autodeterminaciÃģn. La RepÚblica Árabe Saharaui DemocrÃĄtica forma parte de esa organizaciÃģn.

No basta, por tanto, con reclamar —como correctamente hace el pÃĄrrafo 13— una mayor representaciÃģn de África en las instituciones internacionales. TambiÃĐn debe escucharse la posiciÃģn africana frente a los procesos todavía pendientes de descolonizaciÃģn.

El pÃĄrrafo 67, que reconoce los derechos soberanos sobre los recursos naturales, plantea otra contradicciÃģn. Mientras no exista una soluciÃģn definitiva basada en el ejercicio efectivo del derecho a la autodeterminaciÃģn, debe protegerse la soberanía permanente del pueblo saharaui sobre sus recursos naturales.

Ninguna potencia ocupante puede disponer legítimamente de las riquezas de un territorio pendiente de descolonizaciÃģn ignorando los derechos y la voluntad de su pueblo. Del mismo modo, deben respetarse los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario y mantenerse la solidaridad con los presos políticos y defensores saharauis de los derechos humanos.

Palestina y el SÃĄhara Occidental poseen historias y situaciones jurídicas diferentes, pero comparten un principio universal: ningÚn pueblo puede ser privado indefinidamente del derecho a decidir libremente su destino.

Nuestro internacionalismo no puede establecer jerarquías entre pueblos ocupados.

Argelia: Bandung, MNOAL y las nuevas herramientas del Sur Global

En este debate adquiere especial relevancia Argelia, que representa hoy una de las expresiones mÃĄs consecuentes de la tradiciÃģn política de Bandung, del Movimiento de Países No Alineados y del anticolonialismo africano.

Argelia sostiene simultÃĄneamente el derecho del pueblo palestino y del pueblo saharaui a la autodeterminaciÃģn. En la XIX Cumbre del MNOAL, el presidente Abdelmadjid Tebboune vinculÃģ ambas causas con el derecho de los pueblos a decidir su destino y con la necesidad de terminar con las formas todavía existentes de ocupaciÃģn y colonialismo.

Esta posiciÃģn demuestra que no existe contradicciÃģn entre defender firmemente Palestina y sostener con la misma consecuencia los derechos nacionales del pueblo saharaui.

Argelia no integra los BRICS, pero desde mayo de 2025 es miembro del Nuevo Banco de Desarrollo, creado por ese agrupamiento. Su participaciÃģn permite visualizar una convergencia posible entre la tradiciÃģn histÃģrica de Bandung y el MNOAL y las nuevas herramientas financieras surgidas en torno a los BRICS, sin confundir espacios que poseen historias y funciones diferentes.

Democratizar Naciones Unidas

Los pÃĄrrafos 7, 8 y 13 reclaman mayor representaciÃģn de África, Asia, AmÃĐrica Latina y el Caribe y de los países en desarrollo en los procesos internacionales de toma de decisiones.

El pÃĄrrafo 13 plantea una reforma integral de Naciones Unidas y de su Consejo de Seguridad y reconoce las aspiraciones africanas expresadas en el Consenso de Ezulwini y la DeclaraciÃģn de Sirte.

Es un avance, pero todavía insuficiente. Democratizar Naciones Unidas no puede significar Únicamente incorporar nuevos miembros permanentes al Consejo de Seguridad. Exige tambiÃĐn discutir el privilegio del veto, fortalecer la Asamblea General y terminar con la aplicaciÃģn selectiva del derecho internacional.

Nueva arquitectura econÃģmica, financiera y comercial

Aquí se juega una parte sustantiva de la capacidad transformadora de los BRICS.

Los pÃĄrrafos 17 al 19 plantean reformar el FMI y el Banco Mundial aumentando la representaciÃģn de las economías emergentes y países en desarrollo, mientras los pÃĄrrafos 20 y 21 defienden una reforma de la OMC y un sistema comercial mÃĄs equitativo.

El pÃĄrrafo 90 propone ampliar el uso de monedas locales y desarrollar sistemas de pagos transfronterizos mÃĄs accesibles. A ello se suman el Acuerdo de Reservas de Contingencia (97), los mecanismos multilaterales de garantías (102) y el Nuevo Banco de Desarrollo (115).

No estamos todavía ante una moneda comÚn ni frente a una ruptura con el dÃģlar o con las instituciones de Bretton Woods, pero sí ante esfuerzos que pueden ampliar progresivamente los mÃĄrgenes de autonomía financiera del Sur.

Desde AmÃĐrica Latina y el Caribe sabemos, sin embargo, que no basta aumentar el comercio si sus reglas reproducen estructuras de dependencia. La experiencia de AmÃĐrica Latina y el Caribe Mejor Sin TLC, Chile Mejor Sin TLC y LATINDADD muestra que un comercio verdaderamente justo debe permitir industrializaciÃģn, soberanía alimentaria, energÃĐtica y tecnolÃģgica y capacidad de los Estados para definir sus propias estrategias de desarrollo.

La discusiÃģn recupera tambiÃĐn la vigencia de la teoría latinoamericana de la dependencia y del enfoque centro-periferia: diversificar socios comerciales no transforma por sí solo las relaciones estructurales de subordinaciÃģn si el Sur continÚa exportando materias primas mientras la tecnología, el financiamiento y el mayor valor agregado permanecen concentrados en otros centros.

En ese sentido, los pÃĄrrafos 67, 84 y 86 son particularmente importantes: reconocen la soberanía sobre minerales críticos y plantean industrializaciÃģn, transferencia tecnolÃģgica y una mayor participaciÃģn de los países en desarrollo en los segmentos de alto valor agregado.

La experiencia chilena es ilustrativa. DÃĐcadas de apertura comercial no modificaron estructuralmente nuestro carÃĄcter de economía fundamentalmente exportadora de materias primas.

La pregunta central sigue siendo, entonces: quÃĐ comercio, bajo quÃĐ reglas, entre quiÃĐnes y al servicio de quÃĐ proyecto de desarrollo.

Una nueva arquitectura econÃģmica internacional sÃģlo serÃĄ verdaderamente transformadora si contribuye a superar la vieja divisiÃģn internacional del trabajo mediante soberanía sobre los recursos naturales, industrializaciÃģn, agregaciÃģn de valor, transferencia tecnolÃģgica, comercio justo y cooperaciÃģn Sur-Sur.

Contradicciones y balance desde el Sur Global

Los BRICS no son un nuevo Movimiento de Países No Alineados ni constituyen un bloque ideolÃģgico.

Su propuesta financiera continÚa siendo principalmente reformista; sus mecanismos propios son todavía embrionarios y persisten vínculos importantes con las instituciones que buscan reformar. Existe, por tanto, una diferencia entre conquistar mayores espacios dentro del sistema existente y transformar sus estructuras.

La otra contradicciÃģn central aparece entre el llamado a erradicar el colonialismo del pÃĄrrafo 11, la reivindicaciÃģn del Espíritu de Bandung del pÃĄrrafo 16 y el silencio sobre el SÃĄhara Occidental. La posiciÃģn de Argelia demuestra que es posible participar de las nuevas herramientas econÃģmicas del Sur y mantener al mismo tiempo una política consecuentemente anticolonial respecto de Palestina y el pueblo saharaui.

Estas contradicciones deben seÃąalarse sin desconocer el significado general de la DeclaraciÃģn: expresa una correlaciÃģn mundial en transformaciÃģn y la bÚsqueda de mayores mÃĄrgenes de soberanía por parte del Sur Global.

Por eso resulta particularmente importante que los BRICS hayan recuperado el Espíritu de Bandung.

Bandung significÃģ que los pueblos sometidos al colonialismo comenzaron a dejar de ser objetos de la política mundial para convertirse en sujetos de su propia historia. Setenta y un aÃąos despuÃĐs, la tarea consiste en convertir esa memoria en poder político y econÃģmico efectivo.

Los BRICS no constituyen una alternativa acabada, pero pueden contribuir, junto al MNOAL, la UniÃģn Africana, las articulaciones latinoamericanas y caribeÃąas y otras expresiones del Sur Global, a construir un mundo multipolar, soberano, anticolonial y mÃĄs justo.

El desafío histÃģrico continÚa siendo que el Sur deje definitivamente de ser periferia subordinada y se transforme en sujeto político, econÃģmico y civilizatorio de un nuevo orden mundial, construyendo desde sus propias soberanías una cooperaciÃģn entre pueblos y Estados fundada en la complementariedad, la igualdad, el beneficio mutuo y la autodeterminaciÃģn.

Notas y referencias

[1] Esteban Silva Cuadra, “A 65 aÃąos del Movimiento de Países No Alineados: Bandung, Argelia, Allende y la vigencia del Sur Global”, InfoSurGlobal, septiembre de 2026. Sobre Bandung, Belgrado, MNOAL y cooperaciÃģn Sur-Sur.
Leer en InfoSurGlobal

[2] Esteban Silva Cuadra, “Las causas saharaui y palestina son indisociables”, InfoSurGlobal, agosto de 2025. Sobre autodeterminaciÃģn y coherencia anticolonial.
Leer entrevista

[3] Esteban Silva Cuadra, “Soberanía o recolonizaciÃģn: la gran batalla de los pueblos de AmÃĐrica Latina y el Caribe”, AmÃĐrica Latina y el Caribe Mejor Sin TLC, julio de 2026. Sobre neocolonialismo y nuevas formas de dependencia.
Leer artículo

[4] Plataforma AmÃĐrica Latina y el Caribe Mejor Sin TLC, DeclaraciÃģn de la Tercera Asamblea Continental, Santiago, mayo de 2025. Sobre soberanía econÃģmica y alternativas a los TLC.
Leer declaraciÃģn

[5] Lucía SepÚlveda / Chile Mejor Sin TLC, “TLC Chile-EEUU, 23 aÃąos de promesas incumplidas”, 2026. Balance sobre extractivismo y diversificaciÃģn productiva.
Leer documento

[6] Esteban Silva Cuadra, “Chile no puede negociar su soberanía”, AmÃĐrica Latina y el Caribe Mejor Sin TLC, agosto de 2026. Sobre autonomía, política productiva e integraciÃģn regional.
Leer artículo

[7] LATINDADD, “BRICS: el reto de construir una nueva arquitectura financiera global”, mayo de 2025. Sobre BRICS y transformaciÃģn del sistema financiero internacional.
Leer anÃĄlisis

[8] LATINDADD, “BRICS 2026: balance de los avances rumbo a la Cumbre de Nueva Delhi”, agosto de 2026. Sobre gobernanza global, cooperaciÃģn Sur-Sur y agenda financiera.
Leer balance

[9] Presidente Abdelmadjid Tebboune, intervenciÃģn ante la XIX Cumbre del Movimiento de Países No Alineados. Sobre Palestina, SÃĄhara Occidental, autodeterminaciÃģn y anticolonialismo.
Consultar Ministerio de Relaciones Exteriores de Argelia

[10] Nuevo Banco de Desarrollo, “Algeria officially becomes member country of New Development Bank”, mayo de 2025. Sobre la incorporaciÃģn de Argelia al banco creado por los BRICS.
Consultar Nuevo Banco de Desarrollo

[11] AndrÃĐ Nassif, “El modelo centro-periferia y la economía política de la CEPAL: ayer y hoy”, Revista CEPAL, diciembre de 2024. Sobre la vigencia contemporÃĄnea del enfoque centro-periferia y las restricciones estructurales que enfrentan las economías perifÃĐricas.
Consultar publicaciÃģn de CEPAL

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Adorni pasÃģ de no tener “nada que ocultar” a estirar todos los plazos para justificar 500 millones de pesos

Manuel Adorni transita los Últimos días del plazo que le otorgÃģ la Justicia para presentar su descargo en la causa que investiga su patrimonio. El exjefe de Gabinete de Javier Milei tiene tiempo hasta este miÃĐrcoles para responder el requerimiento de justificaciÃģn patrimonial formulado por el fiscal federal Gerardo Pollicita, luego de que un informe tÃĐcnico detectara una serie de inconsistencias en la evoluciÃģn de sus bienes y gastos.

El plazo original había sido prorrogado por 15 días hÃĄbiles a pedido de la defensa de Adorni. El juez federal Ariel Lijo aceptÃģ el planteo y extendiÃģ el tiempo disponible para que el exfuncionario pudiera acceder a la documentaciÃģn incorporada al expediente y preparar su respuesta. La nueva fecha límite vence esta semana. Se acabaron los días en que Adorni y Milei aseguraban que el ex candidato libertario “no tiene nada que ocultar porque es honesto”.

Ante la justicia, Adorni deberÃĄ justiciar gastos por mÃĄs de 500 millones de pesos que la justicia no entiende cÃģmo hizo teniendo en cuenta sus declaraciones juradas. ÂŋCÃģmo pasÃģ de tener una vida austera a la compra de propiedades y viajes por el mundo a hoteles de lujos? Nadie lo sabe. Y por ahora, Adorni tampoco lo puede explicar.

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The Economist volviÃģ a fustigar a Javier Milei: “Argentina necesita menos gritos y mÃĄs crecimiento”

Se trata de la tercera publicaciÃģn crítica del semanario britÃĄnico haca la gestiÃģn libertaria en una semana.

The Economist volviÃģ a arremeter con un duro editorial contra la gestiÃģn de Javier Milei y sostuvo que Argentina necesita combinar la baja de la inflaciÃģn con un mayor crecimiento econÃģmico y atender las consecuencias sociales de las reformas.

Bajo el antetítulo “Pan y manteca, no fanfarronadas”, una expresiÃģn en inglÃĐs que alude a concentrarse en lo esencial y dejar de lado las grandilocuencias, el editorial seÃąala que el Presidente atraviesa uno de los niveles de aprobaciÃģn mÃĄs bajos desde que asumiÃģ, con salarios reales todavía inferiores a los del inicio de la gestiÃģn y una caída del empleo formal. “Argentina necesita menos gritos y mÃĄs crecimiento”, afirmÃģ la publicaciÃģn.

The Economist recordÃģ que Milei asumiÃģ hace tres aÃąos con la promesa de recortar el gasto pÚblico, controlar la inflaciÃģn y liberar la economía, un programa que muchos analistas consideraban difícil de implementar: “Milei demostrÃģ que estaban equivocados”, reconoce.

En ese sentido, destacÃģ que la inflaciÃģn anual pasÃģ del 161% registrado el mes previo a la asunciÃģn al 34% en julio y que la economía avanza hacia un segundo aÃąo consecutivo de crecimiento, algo poco frecuente desde 2008. Sin embargo, remarcÃģ que los salarios reales permanecen por debajo del inicio de la gestiÃģn y que el empleo formal disminuye.

SegÚn el editorial, el Gobierno atraviesa una etapa diferente a la del comienzo de su gestiÃģn y ahora debería adoptar medidas que favorezcan la actividad, el crÃĐdito y la inversiÃģn.

The Economist no cuestiona el superÃĄvit fiscal ni el rechazo a la emisiÃģn monetaria, de hecho, los considera pilares necesarios de la política econÃģmica, pero plantea que Milei debería aprovechar los avances logrados para impulsar una expansiÃģn mÃĄs rÃĄpida de la economía, incluso si eso implica que la baja de precios sea menos acelerada: “Es el momento de construir sobre los cimientos que estableciÃģ y concentrarse mÃĄs en el crecimiento”, afirma.

Entre las medidas seÃąaladas, propone eliminar los controles de capital vigentes y que el Banco Central deje de intervenir en los mercados para sostener al peso: “La forma mÃĄs evidente de resolver esto consiste en ser mÃĄs libertario, no menos”, sostiene.

Las críticas por Malvinas y las denuncias de corrupciÃģn

El anÃĄlisis tambiÃĐn indica que Milei utiliza la causa Malvinas para movilizar votantes y desviar la atenciÃģn de los problemas econÃģmicos. En ese marco, cuestionÃģ el estilo confrontativo del Presidente y advirtiÃģ sobre la vulnerabilidad del Gobierno frente a denuncias de corrupciÃģn.

“Es difícil denunciar a la ‘casta’ corrupta cuando tus aliados enfrentan acusaciones de corrupciÃģn propias”, seÃąala.

AdemÃĄs, consideran que Milei debería mostrar “algo de empatía” frente a las dificultades que atraviesan los hogares como consecuencia de la reducciÃģn de subsidios, la caída de los salarios y la pÃĐrdida de empleo.

“El destino de su proyecto puede depender de encontrar ese equilibrio”, concluye The Economist.

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Desde la Auditoría General de la NaciÃģn cruzaron a Bausilli: “no ha sido claro respecto al oro argentino en el exterior”

Juan Manuel Olmos denunciÃģ que Santiago Bausili no fue claro sobre el destino de los lingotes enviados fuera del país. La AGN asegurÃģ que el Banco Central restringiÃģ el acceso a documentaciÃģn clave y cuestionÃģ que todavía no pueda determinarse con precisiÃģn quÃĐ ocurriÃģ con el oro entre junio de 2025 y mayo de 2026.

El destino de las reservas de oro que el Gobierno trasladÃģ al exterior vuelve a quedar bajo la lupa. Las explicaciones del Banco Central no lograron despejar las dudas y ahora el titular de la Auditoría General de la NaciÃģn (AGN), Juan Manuel Olmos, cuestionÃģ duramente las condiciones impuestas por la autoridad monetaria para acceder a la informaciÃģn sobre los movimientos de los lingotes.

“El presidente del BCRA no ha sido claro respecto al oro argentino en el exterior”, sostuvo Olmos en declaraciones al canal C5N. Y apuntÃģ directamente contra Santiago Bausili: “Debería poner transparencia en el BCRA y no hacer una ensalada para no informar quÃĐ pasÃģ con el oro entre junio de 2025 y mayo de 2026”.

El titular de la AGN relatÃģ que el organismo encargado de controlar las cuentas pÚblicas se encontrÃģ con sucesivas restricciones para acceder a la informaciÃģn. “Primero pidieron que no retiremos materiales de la entidad, luego no nos dejaron acceder a los datos concretos y finalmente no pudimos llevarnos siquiera capturas de la documentaciÃģn”, explicÃģ.

Para Olmos, la situaciÃģn resulta particularmente grave porque la AGN tiene precisamente entre sus funciones controlar y auditar el manejo de los recursos del Estado. “Podríamos habernos negado desde la AGN a hacer un procedimiento en estas condiciones, pero preferimos hacerlo de todas maneras porque queremos saber por quÃĐ se llevaron el metal precioso de la Argentina”, afirmÃģ.

La auditoría sobre el oro sigue abierta

Olmos aclarÃģ que la aprobaciÃģn de los balances contables generales del Banco Central correspondientes a 2023 y 2024 no implica que haya quedado auditado el destino de los lingotes depositados fuera del país.

La diferencia es central: mientras las cuentas generales de la autoridad monetaria fueron convalidadas, la revisiÃģn específica sobre las operaciones vinculadas al oro continÚa abierta.

SegÚn explicÃģ el titular de la AGN, uno de los principales obstÃĄculos estÃĄ dado por los extensos plazos que se tomÃģ el Banco Central para entregar los expedientes solicitados por los auditores. La falta de documentaciÃģn disponible y las restricciones para conservar evidencia dificultan, de esta manera, reconstruir con precisiÃģn la ruta seguida por las reservas.

ÂŋCuÃĄnto oro saliÃģ de la Argentina?

Entre junio y agosto de 2024, el Banco Central realizÃģ cuatro operaciones de envío que, segÚn la informaciÃģn consignada, involucraron un total de 1.000 lingotes de oro con destino al exterior.

Cuando los tÃĐcnicos de la AGN solicitaron los dictÃĄmenes y las actas correspondientes para verificar las operaciones, el BCRA invocÃģ el secreto financiero. El argumento utilizado por la entidad fue que la difusiÃģn de esa informaciÃģn podía favorecer maniobras especulativas en los mercados contra los activos del Estado.

Pero la respuesta del Banco Central generÃģ nuevas controversias.

La alternativa ofrecida a los auditores consistiÃģ en permitirles leer la documentaciÃģn de manera presencial en las pantallas de la entidad, pero sin posibilidad de retirar copias, sacar fotocopias o tomar imÃĄgenes de los documentos.

Para el equipo tÃĐcnico de la AGN, esas condiciones no resultaban suficientes para reunir la evidencia necesaria y respaldar adecuadamente su trabajo de auditoría.

El problema, entonces, ya no pasa solamente por cuÃĄnto oro fue trasladado al exterior, sino tambiÃĐn por una pregunta todavía mÃĄs sensible: ÂŋdÃģnde estÃĄn exactamente esos activos y quÃĐ ocurriÃģ con ellos una vez que salieron del país?

Las dudas sobre Suiza y el Reino Unido

A las críticas de Olmos se sumaron cuestionamientos desde el Congreso. La senadora nacional justicialista Juliana Di Tullio llegÃģ a acusar a la conducciÃģn del Banco Central de brindar informaciÃģn falsa sobre la ubicaciÃģn final de los activos.

SegÚn la legisladora, la falta de documentaciÃģn entregada por el organismo que conduce Bausili impide comprobar si los lingotes continÚan depositados en Suiza o fueron trasladados al Reino Unido.

Así, el misterio sobre el oro argentino permanece abierto mientras crecen los reclamos para que el Banco Central explique de manera documentada quÃĐ cantidad de reservas saliÃģ del país, bajo quÃĐ condiciones, dÃģnde fue depositada, quiÃĐn tomÃģ las decisiones y cuÃĄl es actualmente su situaciÃģn.

La discusiÃģn adquiere una dimensiÃģn adicional por tratarse de reservas pertenecientes al patrimonio del Banco Central, en un contexto en el que la autoridad monetaria sostiene que sus decisiones sobre los activos buscan preservar la estabilidad financiera.

Por ahora, sin embargo, la falta de acceso pleno a la documentaciÃģn mantiene abiertas las preguntas y alimenta un creciente cuestionamiento político e institucional: si el oro argentino fue trasladado al exterior, el Gobierno deberÃĄ explicar con precisiÃģn dÃģnde estÃĄ y quÃĐ se hizo con ÃĐl.

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La crisis se profundiza: en siete meses quedaron al borde del cierre tantas empresas como durante todo 2025

La crisis industrial se profundiza y alcanza un nuevo nivel de alarma: en apenas siete meses de 2026, las empresas que recurrieron a Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC) ya igualaron a todas las que lo hicieron durante 2025. En paralelo, se acelera la desapariciÃģn de compaÃąÃ­as, aumenta la mora y se multiplican los cierres y despidos.

El Gobierno confirmÃģ que hasta el 31 de julio se abrieron 163 expedientes, apenas uno menos que los 164 registrados durante todo 2025 y muy por encima de los 131 de 2024. El dato surge de un pedido de acceso a la informaciÃģn pÚblica realizado por el medio PERFIL y expone la velocidad con la que se deteriora el entramado productivo.

Los nÚmeros oficiales muestran una situaciÃģn cada vez mÃĄs difícil para las empresas. En poco mÃĄs de un semestre se concentrÃģ prÃĄcticamente la misma cantidad de Procedimientos Preventivos de Crisis que durante los doce meses del aÃąo anterior. Se trata de un mecanismo utilizado por compaÃąÃ­as que atraviesan situaciones de emergencia y buscan evitar despidos masivos, suspensiones o incluso un cierre.

El escenario adquiere mayor gravedad al observar quÃĐ ocurre con esos expedientes. De acuerdo con la informaciÃģn proporcionada por la Secretaría de Trabajo, 24 procedimientos ya derivaron en acuerdos homologados, 42 continÚan en trÃĄmite y otros 19 fueron cerrados o enviados a guarda temporal.

Capital Humano, ademÃĄs, advirtiÃģ que se trata de expedientes dinÃĄmicos, cuyos estados pueden modificarse con el paso del tiempo, al igual que la cantidad de trabajadores involucrados y las medidas propuestas.

Una seÃąal de alarma para la industria

En los dos aÃąos y medio de gestiÃģn de La Libertad Avanza, los PPC ya alcanzan los 458 expedientes. El volumen resulta significativo incluso frente a otros períodos de crisis: 2025 y 2026 ya superan los pedidos registrados en 2017, durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando hubo 158, y se encaminan a igualar los 183 de 2018.

La comparaciÃģn resulta particularmente significativa porque aquellos aÃąos estuvieron acompaÃąados por fuertes contracciones de la actividad econÃģmica, mientras que el actual deterioro del entramado empresario se produce incluso despuÃĐs del rebote estadístico de 2025, cuando el PBI creciÃģ 4,4%.

El antecedente mÃĄs extremo sigue siendo 2020, cuando los PPC llegaron a 498 en medio del impacto de la pandemia. Sin embargo, la velocidad que muestran los expedientes durante 2026 vuelve a encender las alarmas sobre la capacidad de las empresas para atravesar el actual escenario.

Menos empresas y una economía cada vez mÃĄs frÃĄgil

El aumento de los PPC no aparece aislado. Desde noviembre de 2023, la Argentina perdiÃģ 30.633 empresas, equivalentes al 6% del total de empleadores formales, segÚn el relevamiento mensual de Fundar.

La magnitud de la destrucciÃģn del tejido productivo convierte al período en uno de los mÃĄs negativos de las Últimas dÃĐcadas: durante los primeros 30 meses de la actual gestiÃģn se registra, segÚn ese relevamiento, la peor caída de la cantidad de empleadores formales para ese tramo de un gobierno.

SÃģlo en mayo de 2026 dejaron de existir 2.371 compaÃąÃ­as. El retroceso acumula ademÃĄs 16 meses consecutivos de caída intermensual y 27 bajas interanuales seguidas.

Mientras tanto, los indicadores de actividad muestran que el crecimiento de la economía es profundamente desigual. El EMAE registrÃģ en junio una expansiÃģn interanual del 2,7%, pero buena parte del impulso provino de sectores como minería, pesca, agricultura y energía. La industria, el comercio y la construcciÃģn, actividades de mayor peso en el empleo y el mercado interno, exhiben un desempeÃąo considerablemente mÃĄs dÃĐbil.

Las distintas proyecciones tambiÃĐn anticipan una segunda mitad del aÃąo complicada. Estimaciones privadas apuntan a un crecimiento inferior al esperado inicialmente y advierten sobre el deterioro registrado durante el segundo trimestre y, particularmente, durante julio.

La otra alarma: empresas cada vez mÃĄs endeudadas

A la pÃĐrdida de compaÃąÃ­as se suma una creciente tensiÃģn financiera. El 47% de las empresas industriales tuvo dificultades para afrontar alguna de sus obligaciones financieras y un 9,2% no pudo cumplir con la totalidad de sus pagos, de acuerdo con la UIA.

La mora empresarial tambiÃĐn se disparÃģ. SegÚn Equilibra, pasÃģ del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026, multiplicÃĄndose por cinco en menos de dos aÃąos.

En tÃĐrminos absolutos, las personas jurídicas en cesaciÃģn de pagos aumentaron de 16.212 a casi 37.500, mientras que entre las empresas con prÃĐstamos menores a $5 millones —segmento que comprende a una amplia mayoría de las Pymes— la irregularidad llega al 9,3%.

ConstrucciÃģn y comercio aparecen entre los sectores con mayores niveles de mora, precisamente dos actividades que tambiÃĐn sufren el enfriamiento de la economía.

La situaciÃģn revela ademÃĄs un cambio en las estrategias de supervivencia empresarial. Las compaÃąÃ­as no sÃģlo recurren al crÃĐdito bancario: muchas estÃĄn acumulando deuda impositiva y demorando pagos a proveedores para sostenerse. Dentro de la industria manufacturera, textiles y cuero presentan uno de los cuadros mÃĄs delicados, con una morosidad cercana al 14,6%.

De los expedientes a los cierres: la crisis ya tiene consecuencias concretas

Los nÚmeros comienzan a traducirse en decisiones empresariales concretas. En las Últimas semanas se multiplicaron los anuncios de cierres de plantas, reducciÃģn de personal y abandono de la producciÃģn local.

La textil Will Der cerrÃģ su planta productiva en Las Flores y bloqueÃģ el ingreso de 120 trabajadores en Pacheco. Unilever, por su parte, avanzÃģ con el cierre de su fÃĄbrica de vegetales deshidratados en Mendoza y desvinculÃģ a 60 trabajadores.

La cadena supermercadista marplatense Toledo tambiÃĐn atraviesa una fuerte crisis laboral, mientras que Granja Tres Arroyos desvinculÃģ a 250 operarios de una de sus plantas avícolas.

En San Juan, la fabricante de galletitas Tía Maruca cerrÃģ definitivamente despuÃĐs de operar con apenas el 52% de su capacidad instalada. En Catamarca, Indumentaria Catamarca prepara el cierre de su planta tras reducir su plantilla de 150 trabajadores a apenas 20.

A este panorama se suma Peabody, que anunciÃģ su salida de la producciÃģn local despuÃĐs de 16 aÃąos y comenzÃģ a desmantelar maquinaria para trasladar la fabricaciÃģn a Paraguay, en medio de un concurso preventivo y pasivos que rondan los $40.000 millones.

Los 163 Procedimientos Preventivos de Crisis registrados en apenas siete meses son, en este contexto, mucho mÃĄs que una cifra administrativa. Son una seÃąal temprana de empresas que buscan ganar tiempo antes de aplicar suspensiones, reducir personal o abandonar definitivamente la actividad.

La combinaciÃģn de PPC en ascenso, pÃĐrdida sostenida de empresas, aumento de la mora, caída de sectores clave y cierres de plantas configura un cuadro cada vez mÃĄs preocupante para el entramado industrial argentino. Y el dato mÃĄs inquietante es la velocidad: 2026 todavía no llegÃģ a su Último cuatrimestre y ya igualÃģ, en sÃģlo siete meses, todos los pedidos de crisis registrados durante 2025.

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