Yemen en el centro de la confrontaciÃģn: SanÃĄ endurece su respuesta ante el bloqueo saudÃ
El bloqueo del Aeropuerto Internacional de SanÃĄ, los ataques contra instalaciones civiles y la crisis humanitaria volvieron a colocar a Yemen en una nueva fase de tensiÃģn con Arabia Saudita. El informe mensual sobre la situaciÃģn del paÃs correspondiente a julio de 2026 sostiene que la disputa dejÃģ de estar concentrada exclusivamente en el escenario regional para adquirir una dimensiÃģn de confrontaciÃģn directa entre SanÃĄ y Riad.
El mes de julio marcÃģ, segÚn el informe, un nuevo punto de inflexiÃģn en la guerra de Yemen. DespuÃĐs de mÃĄs de una dÃĐcada de conflicto y de los compromisos alcanzados desde 2022 para avanzar hacia un alto el fuego, el levantamiento del bloqueo y el pago de los salarios pÚblicos, SanÃĄ sostiene que buena parte de esos acuerdos permanecen incumplidos. El Aeropuerto Internacional de SanÃĄ se convirtiÃģ asà en el principal sÃmbolo de una disputa que combina cuestiones humanitarias, econÃģmicas y de soberanÃa. El documento atribuye a Arabia Saudita y a sus aliados la continuidad de las restricciones y sostiene que la reapertura del aeropuerto constituye un derecho soberano y humanitario del paÃs.
La tensiÃģn aumentÃģ el 3 de julio, cuando un aviÃģn de la compaÃąÃa iranà Mahan Air llegÃģ a SanÃĄ con ciudadanos yemenÃes que permanecÃan varados en el extranjero. El informe presenta ese vuelo como una ruptura del bloqueo aÃĐreo que se mantenÃa desde 2016. Diez dÃas despuÃĐs, otro aviÃģn iranà intentÃģ llegar a la capital yemenà con una delegaciÃģn que participarÃa en unas exequias en TeherÃĄn, pero, segÚn el documento, cuatro incursiones aÃĐreas saudÃes contra la pista impidieron su aterrizaje. Las autoridades de SanÃĄ denunciaron entonces ante Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad una violaciÃģn de la soberanÃa yemenà y reclamaron el levantamiento de las restricciones.
La respuesta polÃtica llegÃģ el 16 de julio, cuando el lÃder del movimiento Ansar Allah, Abdulmalik al-Houthi, formulÃģ una nueva ecuaciÃģn de disuasiÃģn: ÂŦAeropuerto de SanÃĄ por aeropuerto de Riad; aeropuertos por aeropuertos, puertos por puertos y bloqueo por bloqueoÂŧ. El mensaje supuso un endurecimiento respecto de las anteriores advertencias y fue acompaÃąado por una movilizaciÃģn popular en SanÃĄ y otras gobernaciones. Cuatro dÃas despuÃĐs, las Fuerzas Armadas yemenÃes anunciaron la prohibiciÃģn de la navegaciÃģn marÃtima hacia Arabia Saudita, extendiendo la confrontaciÃģn desde el espacio aÃĐreo al ÃĄmbito marÃtimo y econÃģmico.
La escalada no significÃģ, segÚn el informe, el abandono de la agenda regional. La causa palestina continuÃģ ocupando un lugar central en el discurso polÃtico de SanÃĄ, junto con el respaldo a IrÃĄn, el LÃbano y las fuerzas de resistencia. Las autoridades yemenÃes tambiÃĐn volvieron a advertir sobre una eventual presencia israelà en el Cuerno de Ãfrica, que consideran una amenaza para el estrecho de Bab el-Mandeb y el mar Rojo. De este modo, la polÃtica de Yemen continÚa vinculando su seguridad nacional con el escenario regional y, particularmente, con el control de las rutas marÃtimas estratÃĐgicas.
En paralelo, el Gobierno de Cambio y ConstrucciÃģn afirma haber mantenido el funcionamiento de las instituciones y los servicios pÚblicos, pese al deterioro econÃģmico. Uno de los principales problemas continÚa siendo el pago de los salarios estatales. El informe sostiene que los ingresos provenientes del petrÃģleo y el gas fueron trasladados hacia estructuras financieras bajo control de las autoridades asentadas en AdÃĐn, mientras miles de empleados pÚblicos permanecen sin cobrar regularmente. La consecuencia, segÚn el documento, es una pÃĐrdida acelerada del poder adquisitivo, mayor pobreza y un debilitamiento de las redes de protecciÃģn social.
La situaciÃģn del Aeropuerto de SanÃĄ constituye ademÃĄs un problema econÃģmico de enormes dimensiones. Las autoridades aeroportuarias calculan en unos 160 millones de dÃģlares las pÃĐrdidas directas provocadas por su cierre y en mÃĄs de 3.500 millones las pÃĐrdidas indirectas. El informe sostiene que durante los Últimos dos aÃąos se mantuvieron contactos con compaÃąÃas aÃĐreas de paÃses como Egipto, Jordania, Argelia, LÃbano, Irak, Siria, Qatar, Kuwait, India, IrÃĄn y OmÃĄn con el objetivo de restablecer las conexiones internacionales. SanÃĄ asegura que el aeropuerto se encuentra actualmente en condiciones operativas y reclama el levantamiento de las restricciones que impiden la recuperaciÃģn plena de la aviaciÃģn civil.
El puerto de Hodeida aparece como el otro gran punto de presiÃģn econÃģmica. De acuerdo con el informe, por ese puerto ingresa alrededor del 70% de los alimentos y medicamentos destinados a Yemen. Las restricciones, sostiene, ralentizan el ingreso de mercancÃas y obligan a utilizar rutas alternativas mÃĄs costosas, con un impacto directo sobre el transporte, los seguros, el almacenamiento y, finalmente, los precios que pagan los consumidores. A esta situaciÃģn se suma la escasez de gas domÃĐstico y para vehÃculos registrada en ciudades como AdÃĐn y Taiz, donde el precio de una bombona habrÃa alcanzado los 14.000 riales en el mercado negro.
El deterioro econÃģmico tiene su correlato mÃĄs grave en el terreno humanitario. El informe cita datos de Naciones Unidas segÚn los cuales unos 18,3 millones de yemenÃes enfrentan inseguridad alimentaria aguda en niveles de crisis o superiores. En las zonas bajo control de las autoridades de SanÃĄ, alrededor de 5,5 millones de personas podrÃan atravesar una situaciÃģn de emergencia alimentaria, mientras unas 41.000 enfrentarÃan condiciones calificadas como catastrÃģficas. El documento tambiÃĐn seÃąala que mÃĄs de 2,2 millones de niÃąos menores de cinco aÃąos padecen desnutriciÃģn aguda, incluidos unos 516.000 casos de desnutriciÃģn aguda grave.
La crisis sanitaria profundiza el cuadro. Los pacientes con cÃĄncer, insuficiencia renal, enfermedades cardÃacas y otras patologÃas crÃģnicas aparecen entre los principales afectados por la falta de medicamentos, equipamiento y tratamientos especializados. Para muchos de ellos, las restricciones al aeropuerto representan ademÃĄs la imposibilidad de viajar al extranjero para recibir atenciÃģn mÃĐdica. El informe advierte asimismo sobre las dificultades para garantizar agua potable, saneamiento e higiene, especialmente entre los desplazados internos, cuya poblaciÃģn supera los 6,7 millones de personas que dependÃan de la asistencia humanitaria antes de la reducciÃģn de esos programas.
En materia de seguridad, el informe registra ataques contra el Aeropuerto Internacional de SanÃĄ, el puerto de Hodeida y la isla de Kamaran, ademÃĄs de bombardeos en distintas gobernaciones. SegÚn las estadÃsticas incluidas en el documento, durante julio se produjeron 2.518 ataques, bombardeos o acciones militares en distintas provincias yemenÃes. Al Hodeida concentrÃģ 1.056 de esos ataques, seguida por Saada, con 1.014, y Taiz, con 385. Las autoridades de SanÃĄ tambiÃĐn denuncian la persistencia de restos de bombas de racimo, que continÚan provocando vÃctimas, especialmente entre mujeres y niÃąos.
Las estadÃsticas de vÃctimas correspondientes a julio contabilizan 20 muertos y 84 heridos, para un total de 104 vÃctimas. El informe sostiene que entre los afectados hubo mujeres y niÃąos y denuncia ademÃĄs ataques contra viviendas y campamentos de migrantes en la gobernaciÃģn de Saada. Entre las historias incluidas figura la de Dasta, un migrante etÃope que sobreviviÃģ a un ataque contra un refugio y quedÃģ con graves lesiones fÃsicas y psicolÃģgicas despuÃĐs de perder a varios de sus compaÃąeros.
La historia de Dasta resume, en el relato del informe, una dimensiÃģn que las estadÃsticas difÃcilmente pueden expresar: la permanencia de las heridas despuÃĐs del bombardeo. El migrante sobreviviÃģ, pero pasÃģ veinte dÃas sin poder hablar y quedÃģ marcado por la muerte de quienes compartÃan con ÃĐl el refugio. El documento utiliza su experiencia para reclamar investigaciones, reparaciÃģn y rendiciÃģn de cuentas por las vÃctimas civiles.
El panorama que deja julio es, por lo tanto, el de un conflicto que lejos de haber entrado definitivamente en una etapa de desescalada parece haber adquirido una nueva dimensiÃģn. SanÃĄ mantiene abierta la puerta a una salida negociada, pero condiciona cualquier avance a la apertura del aeropuerto, el levantamiento del bloqueo, el pago de los salarios y el cese de los ataques. Al mismo tiempo, la decisiÃģn de responder con restricciones marÃtimas y la amenaza de una polÃtica de ÂŦbloqueo por bloqueoÂŧ elevan el riesgo de una nueva escalada regional.
DespuÃĐs de mÃĄs de doce aÃąos de guerra, Yemen continÚa atrapado entre una negociaciÃģn polÃtica inconclusa, una economÃa devastada y una emergencia humanitaria de enormes proporciones. Julio de 2026 muestra que el aeropuerto de SanÃĄ y los puertos del mar Rojo ya no son solamente infraestructuras civiles: se han convertido en piezas centrales de una disputa de poder que conecta el futuro de Yemen con el equilibrio estratÃĐgico de todo el mar Rojo.







