RevÃĐs para las presiones del Lawfare: ratifican la prisiÃģn domiciliaria de Cristina Kirchner en San JosÃĐ 1111
La Justicia confirmÃģ que la expresidenta continuarÃĄ cumpliendo su condena domiciliaria en su residencia del barrio porteÃąo de ConstituciÃģn, tras certificar el estricto cumplimiento de todas las condiciones impuestas. La decisiÃģn frena los intentos de los sectores mÃĄs duros por endurecer su rÃĐgimen de reclusiÃģn.
En el marco de la persecuciÃģn judicial y polÃtica que se consolidÃģ con la condena en la causa Vialidad, la Justicia Penal ratificÃģ que Cristina FernÃĄndez de Kirchner continuarÃĄ cumpliendo su rÃĐgimen de prisiÃģn domiciliaria en su piso de la calle San JosÃĐ 1111. La resoluciÃģn se dio a conocer luego de constatar que la exmandataria viene cumpliendo con rigor cada una de las pautas de conducta e inspecciones fijadas por los tribunales, desestimando de momento los planteos que buscaban forzar un traslado o imponer restricciones aÚn mÃĄs gravosas.
La definiciÃģn judicial cobra una relevancia estratÃĐgica en el clima de constante ebulliciÃģn polÃtica que atraviesa el paÃs. Durante los Últimos meses, el domicilio de San JosÃĐ 1111 se transformÃģ en un punto neurÃĄlgico de referencia para el campo popular y las organizaciones sociales, convirtiÃĐndose en el epicentro de masivas muestras de respaldo, marchas estudiantiles y actos en denuncia de la proscripciÃģn que pesa sobre la principal referente de la oposiciÃģn.
Desde los sectores mÃĄs alineados con la agenda punitiva del Gobierno y las espadas judiciales de Cambiemos se habÃan multiplicado los reclamos para alterar las condiciones del arresto domiciliario, bajo la excusa de la alteraciÃģn del orden pÚblico. Sin embargo, los informes judiciales confirmaron que no existen motivos objetivos ni incumplimientos formales que justifiquen modificar el lugar de detenciÃģn, echando por tierra las pretensiones de aislamiento total que impulsaba la cÚpula oficialista.
El intento por endurecer el rÃĐgimen de reclusiÃģn de FernÃĄndez de Kirchner no constituye un hecho aislado, sino que se enmarca en la constante sobreactuaciÃģn del Poder Judicial para congraciarse con el clima de ÃĐpoca que impone la Casa Rosada. En momentos en que la gestiÃģn libertaria enfrenta un severo desgaste social e intenta acallar la protesta en las calles, la figura de la expresidenta encarcelada sigue funcionando como un factor de cohesiÃģn y resistencia frente a la polÃtica de ajuste.
La ratificaciÃģn de la prisiÃģn domiciliaria en ConstituciÃģn frena, al menos en forma provisoria, la embestida judicial para profundizar el confinamiento de la exjefa de Estado. Mientras la defensa avanza con las denuncias internacionales ante la OrganizaciÃģn de las Naciones Unidas por la sistemÃĄtica violaciÃģn de sus derechos garantÃas, San JosÃĐ 1111 se consolida como el sÃmbolo visible del Lawfare y de la vigencia del reclamo por la restituciÃģn democrÃĄtica en el paÃs.













