En un largo texto, la joven pidiÃģ “respeto” a los medios de comunicaciÃģn en el tratamiento de su identidad.
Con una carta abierta, la joven violada por un grupo de hombres en Palermo pidiÃģ “respeto” a los medios por su privacidad. RecordÃģ que ella es la vÃctima y reclamÃģ que se termine con una cobertura que muchas veces es morbosa. El texto completo.
âMe dirijo a ustedes con el motivo de invitarlos a reflexionar sobre los hechos ocurridos en las Últimas semanas y su estrecha relaciÃģn con los medios masivos de comunicaciÃģn y la opiniÃģn pÚblica. Para ello, los invito a mirar este vÃnculo desde mi perspectiva, la damnificada.
Desde el comienzo del hecho, la mediatizaciÃģn del caso y la opiniÃģn pÚblica sobre el mismo fue constante debido a la gravedad de los daÃąos causados sobre mi persona y el factor clave de que fue un hecho ocurrido en plena calle porteÃąa, a luz del dÃa, todo lo que ya sabemos.
Por un lado, me siento muy agradecida por la visibilizaciÃģn que se le dio a mi caso en sentido de la presiÃģn que se genera para que se haga justicia, gracias a ello varias personas se contactaron conmigo para solidarizarse y ofrecerme su ayuda en la medida de lo posible, sin embargo, por otra parte, casi desde el momento inicial de lo ocurrido, me sentà totalmente hostigada por parte de los medios.
Que se ponga en duda una vÃctima de agresiÃģn de gÃĐnero y abuso sexual no es una novedad, he crecido escuchando los cuestionamientos constantes hacia las mismas, y desde el momento en el que pude recobrar un poco de fuerzas no sÃģlo estuve preparÃĄndome para el dolor y la angustia que me genera la situaciÃģn ni todo lo que conlleva pasar por un momento asà e iniciar una instancia penal teniendo veinte aÃąos, sino tambiÃĐn preparÃĄndome mentalmente para lo que se venÃa: la exposiciÃģn de un caso y de una vÃctima como un circo mediÃĄtico.
Sinceramente, tanto de afuera (como televidente y ciudadana) como de adentro (vÃctima) jamÃĄs pensÃĐ que la presiÃģn serÃa tanta, estos dÃas me he cuestionado muchas cosas que me gustarÃa compartirles.
Gran parte gracias a la exposiciÃģn del caso y las cÃĄmaras de seguridad de la Ciudad, se ha podido visibilizar el caso y generarle celeridad ante la justicia, con la cual en este caso me toca resaltar que estoy muy agradecida por la seriedad y la velocidad con la que se estÃĄ llevando a cabo la causa. Sin embargo, cuando las pruebas fÃlmicas ya estÃĄn siendo investigadas, Âŋpor quÃĐ seguir televisando las imÃĄgenes una y otra vez?
Siento que con la sed de justicia social que hay (y bastante morbo en cierta otra parte), se deshumaniza a la vÃctima de cierta manera.
He visto mucha indignaciÃģn en las redes y medios a favor de mi persona, que pobre chica, que sufriÃģ un infierno, que la apoyamos, que repudiamos lo que le pasÃģ, que ojalÃĄ estÃĐ bien… Sin embargo, a pesar de ello, no he visto que ninguno de los medios que trasmitieron ese mensaje de âapoyoâ hayan blureado mi imagen al 100%, creo que ni siquiera se cuestionan (o no quieren hacerlo) que el hecho sea trasmitido todos los dÃas en todo momento es revictimizante y me genera mucho dolor ya que claramente lejos de ayudar mÃĄs que nada hace que me remita al hecho constantemente, cosa se imaginarÃĄn, no es para nada saludable luego de una experiencia asÃ. (De hecho he tenido que tomar medidas como desconectar el telÃĐfono de mi casa porque me llamaban constantemente para que dÃĐ una nota o incluso se presentaban periodistas en mi domicilio).
De todas formas, no me sorprendÃa tanto que se repitan constantemente las imÃĄgenes de mi persona en una situaciÃģn vulnerable y realmente difÃcil, como dije anteriormente he visto este mismo mecanismo perpetuado a lo largo del tiempo cuando la agredida era otra mujer.
Lo que realmente me sorprendiÃģ y me duele muchÃsimo al punto de generarme terror y una angustia indescriptible (ademÃĄs claro, de la situaciÃģn vivida) es la poca responsabilidad que han tenido los medios con la protecciÃģn de mi identidad.
Estos Últimos dÃas no sÃģlo han trasmitido en directo un video en el cual se ve mi rostro al descubierto sin ningÚn tipo de autorizaciÃģn, sino tambiÃĐn que hoy en un canal han dejado ver mi nombre en un panel, sin ningÚn tipo de blureo ni nada por el estilo.
En el momento que sucediÃģ, mi abogado, Hugo Figueroa, quien me estÃĄ prestando sus servicios desinteresadamente, estaba por dar una nota en el canal, les indicÃģ a los panelistas que no tenÃan bajo ninguna circunstancia el derecho de develar informaciÃģn sobre mi identidad y sin embargo, los mismos comenzaron a discutir, incluso tapaban mi nombre con la mano, mostrando un nulo grado de respeto, hasta que sacaron la imagen del expediente y comenzaron a decir que âimposible reconocer a alguien con sÃģlo un nombre de pilaâ cuestionÃĄndolo tanto a ÃĐl como a mà en consecuencia, sin demostrar ningÚn tipo de remordimiento, diciendo que la causa es de carÃĄcter pÚblico y âcontraactacandoâ con que ÃĐl mismo en otra nota, habÃa expuesto mi orientaciÃģn sexual. Esto Último, fue totalmente consensuado y autorizado de mi parte y, por si no quedÃģ claro, no tengo ningÚn problema en manifestar que mi inclinaciÃģn sexual implica que no tengo interÃĐs sexoafectivo con hombres, lo tomo como hecho de conocimiento pÚblico y estoy totalmente orgullosa de ello, y de hecho, el comentario expuesto por mi patrocinante resultaba importante para reafirmar la posiciÃģn de que no prestÃĐ consentimiento alguno en la situaciÃģn (sin contar el examen toxicolÃģgico en el cual se advirtieron drogas que tampoco fueron consumidas bajo mi consentimiento).
Sinceramente, jamÃĄs pensÃĐ que habrÃa una falta de respeto de tal magnitud, tanto hacia mÃ, como a mi patrocinante que reitero, desde el primer momento me brindÃģ sus servicios desinteresadamente.
Si me preguntan cÃģmo estoy a partir de esta situaciÃģn, si antes me daba miedo salir a la calle, ahora me da pÃĄnico, tengo episodios de hipervigilancia y angustia desmesurada, tengo un diagnÃģstico de estrÃĐs post-traumÃĄtico y lo Único que quiero es poder recuperarme para continuar con todos los proyectos que tenÃa planificados y en la medida de lo posible retomar la vida normal que tenÃa antes de ser violentada.
Me gustarÃa que se dejen de trasmitir las imÃĄgenes que respectan al caso en las que aparezco, ya que muy a pesar de lo que puedan opinar los demÃĄs, mÃĄs de uno y mÃĄs de dos me han reconocido con el simple hecho de mirar las imÃĄgenes con mi rostro difuminado (ni hablar ahora con mi rostro y mi nombre al descubierto), sin embargo, si eso no les mueve un pelo, les pido que difuminen la imagen de mi persona en un 100%, y si en ese caso, tampoco les parece relevante el dolor, la angustia y todas las emociones negativas que conlleva ver un hecho traumÃĄtico en mi vida como tal trasmitido una y otra vez perpetuando mi revictimizaciÃģn y remitiÃĐndome constantemente a aquel momento, y deciden continuar alimentando el morbo, los invito a hacerse algunas preguntas que me hice durante estos dÃas tanto como vÃctima como consumidora.
Si la causa claramente avanza, los registros fÃlmicos de las pruebas ya estÃĄn en los expedientes y la justicia de la que tanto se remarca la ausencia en algunos casos, aquà estÃĄ accionando: Âŋpor quÃĐ seguimos consumiendo los mismos videos una y otra vez dando opiniones personales e incluso hablando de inconsistencias donde las fuentes son dudosas o no hay fundamentos? ÂŋCÃģmo se sentirÃĄ la vÃctima y su familia al ver un episodio traumÃĄtico y doloroso de su vida expuesto una y otra vez como un trailer de un policial? Si estamos del lado de la damnificada, Âŋpor quÃĐ permitimos que se filtren su identidad? (nombre, rostro, fisiologÃa). Si lo que queremos es la recuperaciÃģn de la vÃctima, Âŋpor quÃĐ se le pone en un rol de mÃĄrtir en el que parece que la vÃctima no es una persona sino mÃĄs bien la situaciÃģn de abuso que sufriÃģ? Si lo que se busca es justicia, Âŋpor quÃĐ los medios no se ciÃąen a lo tÃĐcnico y se convierte en un espectÃĄculo del horror y dolor ajeno basado en opiniones y conjeturas sin argumentos? Si la situaciÃģn es aberrante y todos coincidimos con que debe haber justicia y estas cosas no deberÃan pasar jamÃĄs, Âŋpor quÃĐ sigue trasmitiÃĐndose constantemente el hecho y cuestionando el mismo en vez de dedicar ese tiempo para concientizar y hablar de la cultura de la violaciÃģn? La vÃctima, Âŋes sÃģlo vÃctima del hecho y debe lidiar con las consecuencias y el dolor que conlleva el mismo?ÂŋO tambiÃĐn ahora es vÃctima de la perpetuaciÃģn del dolor que se trasmite constantemente?
Esta vez fui yo, pero no me gustarÃa que el dÃa de maÃąana la daÃąada sea otra y luego de una situaciÃģn tan dolorosa deba sufrir tambiÃĐn la exposiciÃģn a que la gente diga lo que le dÃĐ la gana y haga de una vivencia horrible, traumÃĄtica y todos los adjetivos que creo hasta ustedes saben utilizar mÃĄs que yo, un espectÃĄculo pochoclero que sÃģlo alimenta morbo y genera mÃĄs dolor. El respeto a la protecciÃģn de la identidad de la vÃctima no es un favor, es un derechoâ.