Prueba exitosa en el canal Magdalena: guardacostas de Prefectura llegÃģ a Buenos Aires desde el sur sin pasar por Montevideo
Su derrotero resultÃģ mucho mÃĄs racional si se lo compara con el que empleÃģ, dÃas atrÃĄs, el rompehielos ARA IrÃzar.
Con sus 4,5 metros de calado, el guardacostas GC 24, de la Prefectura Naval Argentina, pudo navegar el canal Magdalena.
El buque acaba de llegar al puerto de Buenos Aires tras haber partido de Mar del Plata, luego de emplear 24 horas en realizar dicho trayecto, a velocidad reducida.
El guardacostas, que entrÃģ en servicio en diciembre de 1982, desplaza 910 t a plena carga y tiene 67 metros de eslora, siendo propulsado por dos motores diÃĐsel que transmiten a dos hÃĐlices. Puede alcanzar una velocidad de 21 nudos. EstÃĄ armado de un caÃąÃģn de calibre 40 mm y cuenta con un radar de navegaciÃģn Decca 1226.
Si se compara el grÃĄfico de navegaciÃģn del GC 24 Mantilla con el del rompehielos ARA IrÃzar, que navegÃģ el Punta Indio en su alternativa Alfa ,queda reflejado a simple vista la conveniencia del desarrollo del Magdalena como canal de navegaciÃģn.
AllÃ, segÚn seÃąalan sus impulsores, se advierte claramente que el cepo impuesto en la navegaciÃģn de los canales impide el desarrollo de una logÃstica por agua a todo el sur argentino y genera un enorme encarecimiento en el comercio exterior del paÃs.
 En tal sentido, al ser consultado por Argenports.com, el ingeniero naval Horacio Tettamanti seÃąalÃģ:
âSe ve con claridad la diferencia de los costos de la navegaciÃģn. El guardacostas llegÃģ a Buenos Aires sin salir del paÃs, sin gastar plata en ningÚn lado, absolutamente soberano, sin pedir permiso a nadieâ, dijo.
 âEn cambio âagregÃģ–, el rompehielos IrÃzar debiÃģ esperar frente a Montevideo, solicitar autorizaciÃģn al gobierno uruguayo para proceder el embarque de  los prÃĄcticos, abonar costos en dÃģlares en el Uruguay, y despuÃĐs reciÃĐn de ahÃ, luego de hacer una espera, volver a la Argentinaâ.
Tettamanti seÃąalÃģ que mientras el Mantilla regresÃģ de sus patrullajes en el sur navegando sin salir de Argentina, el Irizar volviÃģ de la campaÃąa en AntÃĄrtida Argentina tuvo que salir del paÃs pedir permiso, abonar tarifas en dÃģlares y regresar a la argentina .
Fuente: Argenports











