Doble discurso: mientras el gobierno se hace el duro con Bolivia, los Ingleses se pasean por el Mar Argentino
El rompehielos britÃĄnico se paseo frente a las costas argentinas con la bandera del gobierno de ocupaciÃģn ilegal de las Islas Malvinas, ante el silencio absoluto del ministerio de Luis Petri y en la CancillerÃa.
Mientras el Gobierno de Javier Milei se muestra intransigente con Bolivia y levanta banderas de soberanÃa en sus discursos, el Reino Unido continÚa vulnerando la soberanÃa argentina en el AtlÃĄntico Sur con la complicidad del silencio oficial.
El Gobierno de Tierra del Fuego, AntÃĄrtida e Islas del AtlÃĄntico Sur denunciÃģ la presencia del rompehielos britÃĄnico RRS Sir David Attenborough en aguas argentinas, enarbolando la bandera ilegal de “Falklands”. La embarcaciÃģn navegÃģ por el estrecho de Le Maire, que separa la Isla Grande de Tierra del Fuego de la Isla de los Estados, tras partir desde el archipiÃĐlago ocupado con destino a la base antÃĄrtica britÃĄnica de Rothera.

Ante este hecho, la provincia reclamÃģ una postura mÃĄs firme del Gobierno nacional en la defensa de la soberanÃa sobre las Islas Malvinas. AndrÃĐs Dachary, secretario de Malvinas, AntÃĄrtida, Islas del AtlÃĄntico Sur y Asuntos Internacionales, manifestÃģ su preocupaciÃģn por lo que calificÃģ como un “nuevo avasallamiento britÃĄnico”. A travÃĐs de sus redes sociales, sostuvo que es urgente adoptar medidas mÃĄs contundentes frente a estas acciones unilaterales que vulneran los derechos argentinos en la regiÃģn.
Dachary explicÃģ que, si bien el buque tiene permitido transitar por el estrecho de Le Maire amparado en la ConvenciÃģn de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, este tipo de episodios afectan los intereses nacionales. âLa pregunta es: ÂŋTenemos forma de remediarlo? SÃ. ÂŋCÃģmo? Mediante la creaciÃģn de normas internas complementarias que restrinjan dichos permisos de paso a buques de entidades no reconocidas por nuestro paÃs. Esto permitirÃa, mÃnimamente, que navÃos que enarbolen la ilegÃtima bandera de nuestras Islas Malvinas no naveguen en aguas territoriales no usurpadasâ, manifestÃģ.
En esta misma lÃnea, anunciÃģ la elaboraciÃģn de un proyecto de ley que serÃĄ presentado en el Congreso, con el objetivo de reforzar la defensa de la soberanÃa argentina.
Atento al nuevo avasallamiento britÃĄnico con la presencia del rompehielos y buque cientÃfico RRS Sir David Attenborough en nuestras costas, con bandera ilegal, es imperativo adoptar
— AndrÃĐs Dachary (@ADachary) January 30, 2025
una polÃtica de estado mÃĄs firme y decidida ante estos sistemÃĄticos actos unilaterales queâĶ pic.twitter.com/aBrP4lnfiw
Incursiones britÃĄnicas y la pasividad del Gobierno
Hace unos dÃas, diputados de UniÃģn por la Patria solicitaron al Poder Ejecutivo que brinde explicaciones sobre un vuelo de la Real Fuerza AÃĐrea britÃĄnica que se habrÃa acercado a rutas comerciales argentinas. La inquietud surgiÃģ a raÃz del trayecto del Airbus 400M matrÃcula ZM42, que partiÃģ desde una base de la OTAN en las Islas Malvinas y generÃģ preocupaciÃģn por su proximidad con aviones de AerolÃneas Argentinas y Flybondi en el AtlÃĄntico Sur.
El proyecto, impulsado por la diputada Ana MarÃa Ianni, seÃąala que el hecho tuvo lugar el 13 de enero a las 14:20. SegÚn el portal Agenda Malvinas, el aviÃģn militar volÃģ a unos 64 kilÃģmetros de la ruta comercial, en una zona cercana a la provincia de Santa Cruz. Uno de los aspectos mÃĄs llamativos del incidente es que, en el momento de mayor aproximaciÃģn a los vuelos argentinos, el aviÃģn apagÃģ su transpondedor. Esto impidiÃģ determinar con exactitud la distancia real con las aeronaves comerciales, lo que hace sospechar que la separaciÃģn pudo haber sido aÚn menor. Los registros del vuelo fueron verificados a travÃĐs de la plataforma Flightradar24 y fuentes periodÃsticas.
En el documento, los legisladores remarcan la importancia de proteger la soberanÃa nacional y solicitan al Gobierno que investigue el hecho. AdemÃĄs, advierten que este tipo de acciones por parte del Reino Unido generan malestar en la regiÃģn patagÃģnica, en particular en Santa Cruz, donde la cuestiÃģn territorial es un tema sensible. Por ello, exigen que se adopten medidas concretas y se informe al Congreso sobre los resultados de la investigaciÃģn.
El caso del James Cook
En diciembre pasado, al buque britÃĄnico de investigaciÃģn cientÃfica RRS James Cook se le habÃa rechazado la solicitud de efectuar investigaciones oceanogrÃĄficas en aguas de jurisdicciÃģn argentina.
El 20 de agosto, la Embajada del Reino Unido en Argentina presentÃģ una solicitud para que el buque “James Cook”, de pabellÃģn britÃĄnico, realizara campaÃąas de investigaciÃģn cientÃfica marina en aguas jurisdiccionales nacionales entre diciembre de 2024 y enero de 2025. Sin embargo, la DirecciÃģn General de ConsejerÃa Legal Internacional (DICOL) de la CancillerÃa argentina advirtiÃģ que la solicitud no cumplÃa con la antelaciÃģn mÃnima requerida y que dificultaba el desarrollo normal del procedimiento de autorizaciÃģn.

A pesar de esto, la Armada y el Servicio de HidrografÃa Naval elevaron una opiniÃģn en la que aseguraban que las tareas cientÃfico-tÃĐcnicas previstas por el buque no vulneraban los intereses nacionales ni la capacidad de control y vigilancia del Estado argentino. AdemÃĄs, se permitiÃģ el embarque de un oficial naval argentino en calidad de observador. Llamativamente el informe agregÃģ: “Los datos oceanogrÃĄficos a colectar durante el trÃĄnsito del buque (conductividad, temperatura y profundidad, asà como los anÃĄlisis de corrientes) tienen aplicaciÃģn militar y pueden ser usados en los ÃĄmbitos de defensa”.
El buque de investigaciÃģn RRS James Cook pertenece al Consejo de InvestigaciÃģn del Medio Ambiente Natural (NERC), un organismo pÚblico dependiente del Departamento de Ciencia, InnovaciÃģn y TecnologÃa del gobierno britÃĄnico.
El Radar de la empresa Leo Labs
La observaciÃģn realizada por la Armada sobre las capacidades duales del RSS James Cook, recuerda tambiÃĐn al caso de la antena radar de la empresa britÃĄnica Leo Labs en Tierra del Fuego, la cual fue suspendida por el gobierno anterior por su potencial de uso dual (civil-militar) tal como quedÃģ demostrado en un informe tÃĐcnico del ministerio de defensa entonces encabezado por Jorge Taiana y tambiÃĐn segÚn los datos publicados por la misma empresa que son de acceso publico.
El informe del ministerio destacaba entre otros aspectos:  âpueden brindar alerta temprana y Conciencia Situacional Espacial (SSA por sus siglas en inglÃĐs) en la Ãģrbita baja en la Argentina. Esto significa que, desde nuestro propio territorio nacional, podrÃĄ monitorear la actividad satelital argentina tanto civil como militar (actividad que utiliza proyectos de satÃĐlites de Ãģrbita baja). Interceptar datos, comunicaciones y observar objetivos terrestres, marÃtimos o detectar aeronavesâ âĶâLa banda de operaciÃģn declarada por la empresa coincide con la banda de operaciÃģn de las estaciones terrenas de emisiÃģn y recepciÃģn de datos en banda S, recepciÃģn en banda X y K de los satÃĐlites argentinosâ.

El âÃrea Marina Protegidaâ (AMP) de Georgias decretada unilateralmente por el Reino Unido en 2024.
A inicios del pasado aÃąo, el Reino Unido de Gran BretaÃąa ampliÃģ de manera arbitraria la posesiÃģn de inmensos espacios marÃtimos en el AtlÃĄntico Sudoccidental bajo el pretexto ambiental de conformar un Ãrea Marina Protegida (AMP) estableciendo de esta manea restricciones totales a la navegaciÃģn y pesca sobre casi 170.000km2 adicionales del Mar Austral.  Estas acciones del gobierno de ocupaciÃģn britÃĄnico se enmarcan en una agresiva polÃtica de fortalecimiento y expansiÃģn de su presencia en el AtlÃĄntico Sur, la que incluye la construcciÃģn de una renovada infraestructura portuaria y logÃstica que busca rivalizar con el proyecto del polo logÃstico antÃĄrtico que Argentina decidiÃģ llevar adelante en Tierra del Fuego (obra que hoy esta ralentizada y sin mayores novedades sobre su continuidad) que tiene como finalidad ser una puerta de entrada al continente antÃĄrtico para el paÃs y para terceros, y que se combinarÃĄ con la recuperaciÃģn y modernizaciÃģn integral de la base antÃĄrtica Petrel cuyas caracterÃsticas la tornan una pieza estratÃĐgica en la polÃtica AntÃĄrtica Argentina.


En este sentido la estrategia britÃĄnica en el AtlÃĄntico Sur busca por un lado apuntalar la proyecciÃģn de Londres sobre el continente antÃĄrtico, donde los reclamos territoriales si bien estÃĄn contenidos por el marco del tratado antÃĄrtico, vale resaltar que los de Gran BretaÃąa se superponen casi en su totalidad con los de nuestro paÃs y con buena parte del ÃĄrea ambicionada por Chile. El tratado antÃĄrtico y sus protocolos si bien no caducan, podrÃĄn ser revisados a partir del 2048, quedando la puerta abierta a posibles reformas en cuanto al tipo de actividades que podrÃan permitirse, entre ellas posibilidades de exploraciÃģn y explotaciÃģn de recursos, con el trasfondo de la disputa geopolÃtica entre China y EEUU donde los recursos naturales tienen un papel central. Llegar a esta instancia desde una posiciÃģn de fortaleza serÃĄ fundamental para los actores con intereses en dicho continente y el Reino Unido tomo ya nota de ello.
Por otro lado, la construcciÃģn de un puerto de aguas profundas en las islas permitirÃĄ al gobierno de ocupaciÃģn avanzar con sus proyectos extractivistas en los espacios marÃtimos usurpados, tanto en materia pesquera (la principal fuente de ingresos de las islas) pero en especial los relacionados a los hidrocarburos, ademÃĄs del potencial uso militar de dicha infraestructura.

ÂŋSoberanÃa o doble discurso?

La polÃtica en torno a Malvinas o exacerbado tambiÃĐn las diferencias al interior del gobierno libertario, vaste recordar el acuerdo que tuvo como protagonista a la ex canciller Diana Mondino y a su par del Reino Unido, David Lammy. La declaraciÃģn firmada por ambos establece medidas humanitarias vinculadas a los reclamos de las familias de las vÃctimas de la guerra de 1982 y una serie de prerrogativas para el Reino Unido como âconservaciÃģn de pesquerÃasâ y la âreanudaciÃģn del vuelo semanal de San Pablo a las Islas, que realizaba una escala mensual en CÃģrdobaâ.
El acuerdo Mondino-Lammy, se enmarca en el conocido como âParaguas de soberanÃaâ que se estableciÃģ entre Argentina y el Reino Unido en la declaraciÃģn conjunta del 19 de octubre de 1989 en Madrid y que significÃģ que ambas partes podÃan discutir asuntos sobre el AtlÃĄntico Sur sin que esto significara una renuncia al reclamo soberano. Sin embargo, en la prÃĄctica esta formula permitiÃģ que el Reino Unido de Gran BretaÃąa avanzara de manera unilateral en actividades de pesca y exploraciÃģn de hidrocarburos, sin que Argentina pudiera evitarlo. La formula aplicada durante el gobierno de Carlos Saul Menem fue nuevamente reflotada durante el gobierno de Mauricio Macri y que se materializo con el comunicado conjunto Foradori-Duncan cuyo contenido no fue tratado en el Congreso Nacional pero que en la practica implicÃģ importantes concesiones a los ocupantes britÃĄnicos sin ningÚn beneficio para la Argentina. Este acuerdo firmado por la ex canciller Mondino generÃģ una fuerte reacciÃģn de la vicepresidenta Victoria Villarruel quien manifestÃģ su inconformidad a travÃĐs de un tuit en su cuenta oficial de la red social X.
Todos saben lo que representa Malvinas para mi y que ese es mi lÃmite y me obliga a expedirme.
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) September 27, 2024
La propuesta de acuerdo anunciada con el Reino Unido es contraria a los intereses de nuestra NaciÃģn. Esta propone entregar apoyo logÃstico continental a la ocupaciÃģn y permitir deâĶ pic.twitter.com/XvHauR7ftV
Mientras el Gobierno se rasga las vestiduras con discursos de soberanÃa y endurece su postura con paÃses de la regiÃģn como Venezuela, Colombia o Bolivia, permite que los britÃĄnicos sigan avanzando sobre los intereses argentinos en el AtlÃĄntico Sur sin mayores consecuencias. La pasividad frente a estas incursiones y la falta de medidas concretas exponen un doble discurso que deja en evidencia quiÃĐnes son los verdaderos titiriteros detrÃĄs de la polÃtica exterior del gobierno libertario.






