El derecho como trinchera: la valentÃa de un nuevo abogado ante el poder
Por Lois PÃĐrez Leiva
En la historia de las democracias, los momentos de mayor tensiÃģn no solo se resuelven en las urnas o en las plazas, sino en los pasillos de los tribunales, allà donde la letra de la ley debe actuar como el Último dique de contenciÃģn frente a los desbordes del poder. La reciente denuncia presentada por Facundo PÃĐrez Ernst contra el Presidente Javier Milei y el funcionario Pablo Quirno no es un trÃĄmite judicial mÃĄs; es un sÃntoma de ÃĐpoca y un acto de profundo compromiso patriÃģtico.
âLa juventud y el deber cÃvico
âLo que hace este hecho verdaderamente histÃģrico es el contexto personal del denunciante. A solo dÃas de recibir su tÃtulo de abogado, PÃĐrez Ernst ha decidido que su primer gran acto profesional no sea la bÚsqueda de un rÃĐdito econÃģmico, sino la defensa de la ConstituciÃģn Nacional.
Mientras muchos profesionales optan por la comodidad del silencio o el resguardo de la carrera privada, este joven jurista ha decidido estrenar su vocaciÃģn en el escenario mÃĄs complejo posible: denunciando a la mÃĄxima autoridad del Ejecutivo por delitos que tocan las fibras mÃĄs sensibles de la soberanÃa nacional, como lo es el riesgo de hostilidades y la apologÃa del crimen.
âLos cargos: un llamado a la reflexiÃģn
âLa denuncia no es superficial. Al invocar figuras como el Abuso de Autoridad (Art. 248) y las Hostilidades con peligro de declaraciÃģn de guerra, se pone sobre la mesa una discusiÃģn necesaria sobre los lÃmites de la diplomacia y la retÃģrica presidencial. ÂŋHasta dÃģnde puede llegar la verborragia de un lÃder sin comprometer la seguridad y el destino de su pueblo?
â
âUn acto de patriotismo moderno
âA menudo se confunde el patriotismo con la obediencia o el nacionalismo de cartÃģn. Sin embargo, el verdadero patriotismo es el que ejerce Facundo: aquel que entiende que nadie estÃĄ por encima de la ley. Al utilizar las herramientas del sistema democrÃĄtico para cuestionar el ejercicio del poder, se fortalece la institucionalidad del paÃs.
Este paso dado por PÃĐrez Ernst marca un precedente para las nuevas generaciones de abogados. Es un recordatorio de que el Derecho no es solo una profesiÃģn para ganar litigios, sino una herramienta para proteger a la NaciÃģn de sus propias crisis. La justicia ahora tiene la palabra, pero el gesto de valentÃa ya ha quedado grabado en la historia reciente de la RepÚblica.









