La pobreza bajÃģ al 28,2%, pero aÚn golpea a 13 millones y crecen las dudas sobre el modelo de Milei
Aunque el Ãndice perforÃģ el 30%, especialistas advierten que la mejora responde a factores coyunturales y alertan por el impacto del ajuste, la suba de tarifas y la pÃĐrdida de poder adquisitivo.
La pobreza en la Argentina se ubicÃģ en el 28,2% durante el segundo semestre de 2025, segÚn datos del INDEC, lo que implica que 13,1 millones de personas no logran cubrir sus necesidades bÃĄsicas. Si bien el nÚmero marca una baja de 3,4 puntos porcentuales respecto al semestre anterior, el dato abre un escenario de fuertes cuestionamientos sobre la sostenibilidad de esa mejora en el contexto del ajuste econÃģmico impulsado por el gobierno de Javier Milei.
El descenso del Ãndice estÃĄ directamente vinculado a una mejora relativa de los ingresos frente al costo de las canastas bÃĄsicas: mientras los ingresos familiares crecieron un 18,3%, la Canasta BÃĄsica Alimentaria (CBA) aumentÃģ un 11,9% y la Canasta BÃĄsica Total (CBT) un 11,3%. Sin embargo, esta dinÃĄmica comenzÃģ a revertirse en los Últimos meses, donde los alimentos y servicios volvieron a presionar por encima de la inflaciÃģn, encendiendo seÃąales de alerta hacia adelante.
En paralelo, la indigencia se ubicÃģ en el 6,3%, prÃĄcticamente sin cambios respecto al perÃodo anterior, lo que refleja que el nÚcleo mÃĄs vulnerable de la poblaciÃģn no logrÃģ mejoras significativas pese a la desaceleraciÃģn inflacionaria. En tÃĐrminos absolutos, casi 3 millones de personas siguen sin poder acceder siquiera a una alimentaciÃģn bÃĄsica.
El Gobierno celebrÃģ la baja del indicador y la vinculÃģ a su programa econÃģmico, pero distintos especialistas ponen en duda esa lectura. SeÃąalan que la caÃda responde en parte a una distorsiÃģn estadÃstica derivada del pico inflacionario de 2023, que habÃa elevado artificialmente los niveles de pobreza. En ese sentido, advierten que la mejora actual no necesariamente refleja una recuperaciÃģn estructural de las condiciones de vida.
AdemÃĄs, el contexto econÃģmico refuerza esas dudas. Desde la asunciÃģn de Milei, el ajuste sobre el gasto pÚblico, la quita de subsidios y la fuerte suba de tarifas impactaron de lleno en los ingresos reales de la poblaciÃģn. De hecho, el costo de los servicios pÚblicos ya representa mÃĄs del 12% del salario promedio, mientras que los salarios continÚan corriendo por detrÃĄs de la inflaciÃģn en varios sectores.
A esto se suma la caÃda de la actividad econÃģmica y del empleo en distintos rubros, especialmente en la industria, el comercio y la construcciÃģn, que en los Últimos dos aÃąos registraron retrocesos significativos. En ese marco, la baja de la pobreza convive con un deterioro general de las condiciones econÃģmicas y sociales.
Otro punto de discusiÃģn gira en torno a las declaraciones del propio Presidente, quien asegurÃģ haber sacado a millones de argentinos de la pobreza. Si bien los datos muestran una reducciÃģn respecto al cierre de 2023 âcuando el Ãndice alcanzaba al 41,7% de la poblaciÃģnâ, la magnitud de la mejora es menor a la que el mandatario suele mencionar en sus intervenciones pÚblicas.
Con este escenario, el dato del 28,2% aparece mÃĄs como una foto momentÃĄnea que como una tendencia consolidada. La evoluciÃģn de los precios, el impacto de las tarifas y la capacidad de recuperaciÃģn de los ingresos serÃĄn factores clave para determinar si la pobreza continÚa bajando o vuelve a crecer en los prÃģximos meses, en un contexto donde el ajuste econÃģmico sigue siendo el eje central de la polÃtica oficial.






