Denuncian bajada de línea del Gobierno tras la quita de la leyenda sobre Malvinas en el transporte público
Choferes de colectivos y delegados gremiales denunciaron que empresas de transporte, en base a directivas atribuidas al Gobierno Nacional, comenzaron a retirar de las unidades la leyenda “Las Islas Malvinas son argentinas”, una medida que consideran parte de una bajada de línea desmalvinizadora.
Trabajadores de distintas líneas, entre ellas las del Grupo DOTA, aseguraron haber recibido órdenes para despegar mapas, banderas y calcomanías alusivas a Malvinas de los laterales de los colectivos. Según los testimonios, la remoción de las insignias también comenzó a realizarse en formaciones ferroviarias, lo que amplió la preocupación entre los gremios del transporte.
La norma vigente establece que la leyenda debe exhibirse en un lugar visible en colectivos urbanos, servicios de media y larga distancia, trenes, barcos y aeronaves que operen dentro o fuera del país, por lo que los denunciantes sostienen que su eliminación no solo implica un fuerte gesto simbólico, sino también un eventual incumplimiento de la legislación.
Los choferes vinculan esta decisión con la incomodidad que mostró el gobierno de Javier Milei luego de que la Selección Argentina exhibiera una bandera con la inscripción “Las Malvinas son argentinas” durante el Mundial 2026, en el partido frente a Inglaterra. Afirman que la presunta orden para retirar las insignias comenzó a circular después de aquel encuentro, reforzando la percepción de que existe una intención de reducir la presencia de la causa Malvinas en los espacios públicos.
Lejos de apagarse, el gesto de la Selección fue replicado por otros equipos del fútbol argentino. Argentinos Juniors salió al campo de juego con la bandera antes de su partido frente a Sarmiento por el Torneo Clausura, mientras que Tigre hizo lo propio en su encuentro por la Copa Sudamericana frente a Nacional de Uruguay. Para quienes impulsan la denuncia, la decisión de retirar la leyenda de colectivos y trenes contrasta con el respaldo que la causa Malvinas sigue encontrando en distintos ámbitos de la sociedad y reabre el debate sobre el lugar que ocupa el reclamo de soberanía en la agenda del Gobierno nacional.


