Cristina Fernandez de Kirchner: “No voy a ser mascota del poder por ninguna candidatura”
Lo hizo a travÃĐs de una carta dirigida para “compaÃąeros y compaÃąeras”.
La vicepresidenta Cristina Kirchner ratificÃģ que no serÃĄ candidata en las prÃģximas elecciones, a travÃĐs de una carta en la que justificÃģ su decisiÃģn en la posibilidad de que la Corte Suprema de Justicia confirme la condena en su contra a 6 aÃąos de prisiÃģn e inhabilitaciÃģn perpetua a ejercer cargos pÚblicos.
La dos veces presidenta se basÃģ, ademÃĄs, en los recientes fallos de la Corte en relaciÃģn a la suspensiÃģn de las elecciones en las provincias de San Juan y TucumÃĄn, “a tan sÃģlo 72hs del comienzo de la veda electoral y con un claro objetivo polÃtico: perjudicar al peronismo y tapar sus propios delitos“, expresÃģ.
“Cuando hablÃĐ de proscripciÃģn en diciembre de 2022, no era en ejercicio de artes adivinatorias, sino con la comprensiÃģn de la etapa histÃģrica que estamos atravesando. Asà como tres personas lo hicieron con las provincias de TucumÃĄn y San Juan, no tengan dudas de que lo harÃĄn contra mi persona con el fin de evitar que el Peronismo pueda participar del proceso democrÃĄtico, o bien debilitarlo, conduciÃĐndonos a un callejÃģn sin salida“, interpretÃģ Cristina Kirchner.
En esa direcciÃģn, la mandataria sostuvo su condiciÃģn de proscripta, y seÃąalÃģ: “No voy a ser mascota del poder por ninguna candidatura. He dado muestras, como nadie, de privilegiar el proyecto colectivo sobre la ubicaciÃģn personal. No voy a entrar en el juego perverso que nos imponen con fachada democrÃĄtica para que esos mismos jueces, encaramados hoy en la Corte, dicten un fallo inhabilitÃĄndome o directamente sacÃĄndome cualquier candidatura que pueda ostentar, para dejar al Peronismo en absoluta fragilidad y debilidad frente a la contienda electoral. Los hechos recientes me han dado la razÃģn.”
La carta completa de Cristina Kirchner
En este aÃąo 2023, se cumplen 40 aÃąos de Democracia ininterrumpida en nuestro paÃs. Sin embargo, una parte importante de la ciudadanÃa no se siente representada ni contenidas sus aspiraciones, en una Democracia que se perdiÃģ en lo econÃģmico, degradÃģ en lo social y ha comenzado a romperse en lo polÃtico e institucional. Con bronca y desilusiÃģn aparece lo que hace tiempo atrÃĄs denominÃĐ como la âinsatisfacciÃģn democrÃĄticaâ.
La pÃĐrdida de la Democracia econÃģmica comienza a partir del aÃąo 2016 cuando el gobierno de Cambiemos, reciÃĐn asumido, daba inicio a un brutal nuevo ciclo de endeudamiento externo que culminarÃa con el retorno del Fondo Monetario Internacional a travÃĐs de un prÃĐstamo insÃģlito, inÃĐdito y polÃtico, cuyo objetivo no sÃģlo era ayudar a ganar las elecciones a ese âgobierno amigoâ, sino tambiÃĐn permitir la retirada en dÃģlares de los fondos de inversiÃģn especulativos.
La historia que siguiÃģ es la misma de siempre con el Fondo en nuestro paÃs: interviene, toma el timÃģn de la economÃa argentina, impone su programa econÃģmico y se dispara otra vez el proceso inflacionario sin control en la Argentina. La casualidad no es una categorÃa polÃtica y, por eso, no es casual que ninguno de los dos Presidentes que aceptaron el programa del FMI conserve aptitud electoral. Sin embargo, en polÃtica sà hay causalidad y la determinante es la economÃa.
En este marco de brutal endeudamiento en dÃģlares, el carÃĄcter bimonetario de la economÃa argentina, que se suma a la ya histÃģrica restricciÃģn externa y a la compulsiÃģn por la formaciÃģn de activos en dÃģlares en el exterior, inevitablemente coloca en rojo la cuenta corriente de nuestro paÃs que, ante la escasez de dÃģlares, siempre termina con la inflaciÃģn descontrolada, corridas cambiarias contra la moneda nacional, devaluaciÃģn y mÃĄs inflaciÃģn. Asà resulta imposible para cualquier gobierno administrar razonablemente la natural puja distributiva por el ingreso y convierte a la inflaciÃģn en el mÃĄs fenomenal instrumento de transferencia de recursos de toda la sociedad a los sectores mÃĄs ricos y concentrados de la economÃa que se apoderan de esa renta extraordinaria en un marco de laxitud tributaria. A la luz de la historia de nuestro paÃs y salvo perÃodos de gobierno muy precisos, nada nuevo bajo el sol.
AdemÃĄs, resulta insoslayable seÃąalar las consecuencias catastrÃģficas de la pandemia no sÃģlo en lo sanitario y social sino tambiÃĐn en lo econÃģmico, con la profundizaciÃģn de la concentraciÃģn del ingreso y el crecimiento de la pobreza. De la pandemia no salimos mejores.
Para los que siguen repitiendo que lo monetario es la Única causal de la inflaciÃģn, y aÚn conserven algÚn espÃritu crÃtico de investigaciÃģn, los invito a ver los grÃĄficos sobre evoluciÃģn de la Base Monetaria a precios constantes y como porcentaje del PBI, que publica el Banco Central todos los meses.
Acabada la Democracia econÃģmica se degrada la Democracia social y el paradigma peronista de la movilidad social ascendente. Por primera vez en la Argentina observamos como convive un bajo Ãndice de desocupaciÃģn (6,3%) con un alto nivel pobreza (40%). De esta manera, encontramos trabajadores en relaciÃģn de dependencia que son pobres y el surgimiento de una sociedad dual, donde una parte accede a todos los bienes y servicios y la otra, mayoritaria, ve notablemente reducidas sus posibilidades de progreso o, directamente, carece de ellas.
En estos 40 aÃąos de democracia ininterrumpidos tambiÃĐn atravesamos dos crisis econÃģmicas y sociales de extrema gravedad: en 1989 con la hiperinflaciÃģn y en el 2001 con la caÃda de la convertibilidad. Esta Última, ademÃĄs, incluyÃģ una crisis institucional en la que se sucedieron 5 Presidentes en una semana, que fue resuelta en el marco de la ConstituciÃģn Nacional. Sin embargo, en ninguno de estos momentos se puso en duda el Pacto DemocrÃĄtico plebiscitado en octubre de 1983, por el cual ni la violencia polÃtica sobre el adversario ni la proscripciÃģn electoral serÃan elementos del accionar polÃtico.
Hoy, los fantasmas del pasado han vuelto a la realidad polÃtica argentina. Durante el aÃąo 2022 vimos como la violencia verbal y simbÃģlica que, desde hace aÃąos venÃa siendo implantada en la sociedad por los medios de comunicaciÃģn hegemÃģnicos, se materializÃģ en la calle a travÃĐs del accionar de grupos violentos que agredÃan, insultaban y amenazaban de muerte con bolsones mortuorios, guillotinas, antorchas, piedras y escraches. El objetivo de estos grupos estaba absolutamente direccionado. No era contra todos los partidos polÃticos o todos los dirigentes, como en la crisis del 2001. Era contra el peronismo o el kirchnerismo, como mÃĄs te guste.
La culminaciÃģn de este accionar tuvo lugar aquel 1 de septiembre de 2022, frente a mi casa particular cuando, acompaÃąada por Dios y la Virgen y rodeada de compaÃąeros y compaÃąeras, atentaron contra mi vida. Llamativamente, luego del magnicidio frustrado, esos grupos que organizada y semanalmente fustigaban, escrachaban y amenazaban, desaparecieron como por arte de magia. Esto confirma sin lugar a dudas, el carÃĄcter premeditado y carente de cualquier viso de espontaneidad de la violencia polÃtica de estos grupos. Eran fogoneados y financiados por la oposiciÃģn y los medios de comunicaciÃģn hegemÃģnicos le garantizaban amplia cobertura mediÃĄtica.
âLa bala que no saliÃģ y el fallo que sà saldrÃĄâ fue el titular del diario ClarÃn, de HÃĐctor Magnetto, principal usina de difusiÃģn del odio hacia mi persona y mi familia; en una suerte de lamento por el fracaso del asesinato, pero anticipando el fallo que pocos dÃas despuÃĐs exponentes del Partido Judicial dictarÃan en mi contra y cuyo resultado condenatorio preanunciÃĐ pÚblicamente tres aÃąos antes cuando se iniciÃģ el juicio conocido como la obra pÚblica de Vialidad Nacional. La condena e inhabilitaciÃģn en dicha causa tiene una Única traducciÃģn polÃtica y electoral: la proscripciÃģn.
Como vengo sosteniendo desde hace mucho tiempo, no se trata sÃģlo de la proscripciÃģn de una persona, sino del peronismo. Aunque algunos, por mezquindad o mediocridad, lo negaron recurriendo a tecnicismos legales, la realidad una vez mÃĄs lo confirmÃģ.
La semana pasada, despuÃĐs de un fin de semana electoralmente adverso para Juntos por el Cambio y objetivamente favorable para el peronismo, la Corte suspendiÃģ las elecciones a gobernador de las provincias de TucumÃĄn y San Juan, a tan sÃģlo 72hs del comienzo de la veda electoral y con un claro objetivo polÃtico: perjudicar al peronismo y tapar sus propios delitos. El mismo dÃa y a la misma hora en que dictaban este fallo, en la ComisiÃģn de Juicio PolÃtico de la CÃĄmara de Diputados de la NaciÃģn se estaban denunciando tanto el escÃĄndalo de la obra social del Poder Judicial que involucra a uno de los miembros de esta Corte, como el del enriquecimiento ilÃcito de su Presidente. Todos y cada uno de estos hechos los mencionÃĐ el 18 de julio del 2022 en el documento âDe la corte ejemplar a la corte de los cuatro: breve crÃģnica de la decadenciaâ.
Es que cuando hablÃĐ de proscripciÃģn en diciembre de 2022, no era en ejercicio de artes adivinatorias, sino con la comprensiÃģn de la etapa histÃģrica que estamos atravesando. Asà como tres personas lo hicieron con las provincias de TucumÃĄn y San Juan, no tengan dudas de que lo harÃĄn contra mi persona con el fin de evitar que el Peronismo pueda participar del proceso democrÃĄtico, o bien debilitarlo, conduciÃĐndonos a un callejÃģn sin salida.
Ya lo dije el 6 de diciembre del 2022. No voy a ser mascota del poder por ninguna candidatura. He dado muestras, como nadie, de privilegiar el proyecto colectivo sobre la ubicaciÃģn personal. No voy a entrar en el juego perverso que nos imponen con fachada democrÃĄtica para que esos mismos jueces, encaramados hoy en la Corte, dicten un fallo inhabilitÃĄndome o directamente sacÃĄndome cualquier candidatura que pueda ostentar, para dejar al Peronismo en absoluta fragilidad y debilidad frente a la contienda electoral. Los hechos recientes me han dado la razÃģn.
No se tratÃģ de una decisiÃģn apresurada ni producto del momento, sino de una decisiÃģn razonada y pensada. Los conozco, sÃĐ como piensan, como actÚan y como van a actuar. Los he visto a lo largo de la historia y experimentÃĐ su juego en carne propia y de mi familia, con una persecuciÃģn atada con precisiÃģn quirÚrgica al calendario electoral.
Desde el 2016 el Partido Judicial funciona como una Task Force de Juntos por el Cambio y los grupos econÃģmicos concentrados para producir la eliminaciÃģn de sus adversarios polÃticos. Nos provocan desde esta fachada de justicia y democracia mutilada y pretenden que caigamos en el terreno que ellos quieren: la violencia y la intolerancia. Nos tratan como enemigos y utilizan frases como ÂŦeliminarnosÂŧ o ÂŦterminar con el KirchnerismoÂŧ. Nosotros no somos eso y creemos firmemente que en la Democracia hay adversarios, no enemigos.
Debemos ser inteligentes para salir de este laberinto y romper la trampa a la cual nos quieren llevar: que tengamos una candidatura prohibida por el Partido Judicial. Porque, frente a una derecha cuya Única propuesta es arrebatar derechos, el peronismo sigue siendo el espacio polÃtico que garantiza la defensa de los intereses del pueblo y de la NaciÃģn.
Ante esta situaciÃģn resulta imprescindible -mÃĄs que nunca- la construcciÃģn de un programa de gobierno que vuelva a enamorar a los argentinos y las argentinas, y convencerlos de que un paÃs mejor no sÃģlo es posible sino que, ademÃĄs, es deseable. Un programa de gobierno que es necesario no sÃģlo para el peronismo, sino para sistema democrÃĄtico en su conjunto.
Y en cuanto a los que exigen la desapariciÃģn del peronismo o del kirchnerismo -cual caricatura de la âsoluciÃģn finalâ para la Argentina-, a 40 aÃąos de Democracia les recomiendo presten atenciÃģn a la historia y a la larga lista de âexterminadores vernÃĄculosâ que nunca pudieron convencer a los argentinos que comer bien y cuatro veces al dÃa es una cuestiÃģn ideolÃģgica; que tener un lugar digno para vivir y ver crecer a sus hijos, estudiar y progresar es de populistas; o que trabajo y salarios dignos es una creencia antigua. A ellos les digo: no pudieron ni podrÃĄn acabar con la memoria ni los sueÃąos de millones de argentinos y argentinas a vivir en una naciÃģn libre, cuyo pueblo progresa en orden y es feliz.
Los abrazo a todos y a todas desde el corazÃģn, como siempre.
Noticia en desarrollo












