Una denuncia judicial acusa al gerente del organismo de multiplicar su patrimonio casi 30 veces y no justificar gastos por 60 millones. El caso se suma a advertencias de los trabajadores sobre vaciamiento, parÃĄlisis en la atenciÃģn y deterioro del sistema.
Un nuevo caso de corrupciÃģn sacude a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Una denuncia judicial contra el gerente Mario GutiÃĐrrez por enriquecimiento ilÃcito âtras multiplicar casi 30 veces su patrimonio y no justificar gastos por $60 millonesâ se suma a denuncias previas por vaciamiento y parÃĄlisis en la atenciÃģn.
Como publicÃģ Primereando a mediados de marzo, el conflicto en la SSS ya venÃa en ascenso. Los empleados nucleados en la AsociaciÃģn Trabajadores del Estado (ATE) denunciaron un proceso de vaciamiento, irregularidades administrativas, persecuciÃģn laboral y posibles despidos, ademÃĄs de advertir por la paralizaciÃģn de expedientes vinculados a reclamos de usuarios. En ese contexto, impulsaron medidas de fuerza (con huelgas y los denominados âparos a la japonesaâ) para visibilizar el deterioro en el funcionamiento de la Superintendencia y su impacto en el acceso a la salud.
La presentaciÃģn judicial, radicada en el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 11, tambiÃĐn fue elevada a la Oficina AnticorrupciÃģn y apunta a presuntas maniobras de lavado de activos vinculadas al incremento patrimonial del funcionario.
En paralelo, el sindicato convocÃģ a una protesta para este viernes 27 de marzo a las 12 frente a la sede del organismo, en BartolomÃĐ Mitre 434, en la Ciudad de Buenos Aires, donde ademÃĄs brindarÃĄ una conferencia de prensa.
âTodos los dÃas aumenta la corrupciÃģn en el Gobierno. La conducta desplegada por las autoridades de la Superintendencia es inaceptableâ, afirmÃģ el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, quien exigiÃģ explicaciones ante lo que calificÃģ como âgraves irregularidadesâ que comprometen la transparencia institucional.
El dirigente tambiÃĐn denunciÃģ un intento de âvaciamientoâ del organismo y advirtiÃģ que las decisiones de la actual gestiÃģn afectan la capacidad del Estado de garantizar servicios esenciales. âEs notoria la incapacidad de gestiÃģn y esto impacta directamente en el acceso a la salud de los sectores mÃĄs vulnerablesâ, seÃąalÃģ.
Una de las principales preocupaciones de los trabajadores es la paralizaciÃģn de expedientes vinculados a prestaciones mÃĐdicas. Muchos de estos trÃĄmites dependen de la rapidez con la que interviene el organismo, por lo que las demoras podrÃan impactar directamente en tratamientos y servicios considerados vitales.
Asimismo, denunciaron la implementaciÃģn de un sistema de mediaciÃģn prejudicial no obligatoria denominado PROMESA, que trasladarÃa los costos a los beneficiarios y fomentarÃa la judicializaciÃģn de los conflictos, en contraste con la funciÃģn histÃģrica del organismo de ofrecer soluciones administrativas gratuitas.
Los trabajadores tambiÃĐn apuntaron contra una supuesta discrecionalidad en el control sobre obras sociales. SegÚn indicaron, la Superintendencia evitarÃa sancionar a grandes empresas de medicina prepaga mientras actÚa con mayor dureza sobre entidades mÃĄs pequeÃąas.
En particular, denunciaron que la Obra Social UniÃģn Personal aplicarÃa coseguros diferenciados a empleados estatales no afiliados al sindicato UPCN, una prÃĄctica que calificaron como âdiscriminatoria e ilegalâ. TambiÃĐn alertaron que otras entidades comenzaron a cobrar aranceles para intervenciones quirÚrgicas, en contradicciÃģn con el Programa MÃĐdico Obligatorio.
Frente a este escenario, el conflicto gremial continÚa en ascenso y no se limita a las condiciones laborales. Desde ATE advirtieron que la situaciÃģn impacta directamente en la poblaciÃģn y convocaron al acompaÃąamiento de los beneficiarios del sistema y de distintos sectores sociales.
âLos funcionarios actÚan de manera dolosa porque buscan favorecer negocios multimillonarios de la medicina privada. No vamos a permitir que destruyan el sistema de obras socialesâ, concluyÃģ Aguiar.