Macri y Larreta forman parte de la coalición que tomó el préstamo de 50 mil millones de dólares que deberán pagar los argentinos.
Mientras el Gobierno nacional de Alberto Fernández cerraba el acuerdo con el FMI, a partir de una deuda dejada por el macrismo, los principales referentes de ese espacio se mostraban en redes sociales jugando o de vacaciones. Una verguenza más…
El ex presidente Macri pareció burlarse de los argentinos y subió fotos de sus vacaciones en la Patagonia. Se lo vio sonriente. Mientras, Argentina busca resolver cómo hará pagar una deuda absolutamente irresponsable que obstaculizará las posibilidades de desarrollo del país.
Por otro lado, Horacio Rodríguez Larreta se mostró haciendo juegos con sus seguidores. La irresponsabilidad de Juntos por el Cambio llevada al extremo. El gobierno de Alberto Fernández debió negociar casi en soledad con el FMI, mientras espacios políticos locales le jugaron en contra y buscaron dinamitar cualquier acuerdo beneficioso para la Argentina. De hecho, algunos dirigentes macristas parecieron mostrarse enojados porque “el ajuste no es tan fuerte”.
El país sumó una gran semana económica, después del descalabro que heredó de Mauricio Macri.
El dólar informal bajó un 4,5% hasta los $212,50, su menor valor en más de una semana. Así, el dólar ilegal acumuló una baja semanal de $6,50. De este modo, la brecha con el tipo de cambio mayorista, que regula el Banco Central, se redujo al 102,7%.
Son todas buenas noticias para la economía argentina que de a poco empieza a sacar la cabeza de abajo del agua. La pandemia de COVID y el desastre económico de Mauricio Macri sumergieron al país en una crisis que lleva 6 años. En ese período, la actividad cayó 15%. Sin embargo, en 2021 empezó una recuperación que seguramente continuará en 2022.
“Teníamos una deuda impagable, que nos dejaba sin presente y futuro y ahora tenemos un acuerdo razonable que nos va a permitir crecer y cumplir con nuestras obligaciones a través de nuestro crecimiento”, señaló Fernández en un mensaje televisivo.
El mandatario explicó que el acuerdo no condicionará las políticas económicas del país y que no implicará un abrupto recorte del gasto público. “Este acuerdo no nos condiciona, podremos actuar ejerciendo nuestra soberanía y llevar adelante nuestras políticas de crecimiento, desarrollo y justicia social”, dijo Fernández.
La reciente incertidumbre por el acuerdo había hecho disparar el dólar en los mercados alternativos (el blue llegó a $223,50 el jueves), y había golpeado a los bonos soberanos de Argentina-
El dólar paralelo viene de registrar su mayor suba semanal en siete meses: $9,50. Así, la cotización exhibe un alza de $7 desde su mínimo mensual ($206), anotado el lunes 3 de enero.
Recordemos que en diciembre, el dólar paralelo avanzó 3,2% ($6,50), contra una inflación mensual del 3,8%, según el INDEC. Asimismo, en el acumulado de 2021 tuvo un alza de 25,3% ($42), la mitad respecto de la inflación del período (50,9%). No obstante, vale recordar que en 2020 había mostrado un brusco salto de 111%.
“Una economía que excluye a parte de la sociedad no es una buena economía y esa es la política sistemática que el Fondo propone”.
El presidente Alberto Fernández habló luego de anunciar el acuerdo de la Argentina con el Fondo Monetario Internacional para renegociar la deuda, y sostuvo que “el Fondo tiene que hacer una crítica mucho más profunda, no solamente a lo que ocurrió específicamente en Argentina, sino a lo que ha sido su política permanente en las últimas décadas”. Argentina está renegociando la deuda irresponsable que tomó Mauricio Macri por 50 mil millones. Ese préstamo no se debatió en el Congreso.
En declaraciones a la cadena rusa RT, agregó: “Ha llevado planes a países que terminaron conmoviendo y conmocionando a sociedades enteras”.
En ese marco, el mandatario afirmó que el FMI “debe revisar doblemente esas lógicas” porque “la pandemia impone cierto deber moral y ético que nos haga entender que la economía tiene que estar al servicio de la gente”.
Y agregó que “una economía que excluye a parte de la sociedad no es una buena economía y esa es la política sistemática que el Fondo propone”.
“Fue una negociación difícil, donde aceptaron nuestras lógicas, pero objetivamente me parece que el Fondo tiene que hacer mucho más”, completó Fernández.
Sobre el FMI, insistió en que “no basta con la crítica que hizo sobre cómo concedió el crédito a la Argentina allá en 2018, porque es un crédito que no tiene ninguna racionalidad técnica, aún pensado desde el Consenso de Washington”.
“Estar endeudado con el Fondo Monetario Internacional no es bueno y, por lo tanto, lo que uno tiene que hacer frente a esa situación es buscar cómo pagar sin que eso se convierta en sacrificio desmedido de la gente o de un pueblo y yo creo que eso lo hemos conseguido”, enfatizó.
Por último, manifestó su esperanza de que la Argentina “tenga un proceso de crecimiento” que le permita sobrellevar esta deuda “con más tranquilidad”.
“Esto terminará en otra estafa al FMI”, aseguró. ¿A quién le importa?
El economista y diputado nacional por Avanza Libertad, José Luis Espert, está preocupado por el FMI, no por la Argentina. Ahora salió a repudiar el acuerdo logrado por el gobierno de Alberto Fernández, porque terminará en una “estafa” al organismo. ¿A quién le importa la suerte del FMI?
El acuerdo “es una burla”, porque no sirve para “poner en orden las cuentas fiscales ni a los problemas argentinos”. Para Espert el problema está en que Argentina no hará un ajuste brutal este año, como pretende la derecha más radicalizada del país.
“El acuerdo con el FMI es una burla. No pone en orden a las cuentas fiscales ni a los problemas argentinos. Un programa sin cambios en la legislación laboral, sin reducción de impuestos, sin baja drástica del gasto público populista, terminará en otra estafa de Argentina al FMI”, fue el mensaje completo de Espert.
En 2018, y sin consultar al Congreso, Macri sometió al país a una deuda que ahora empieza a resolverse
En 2018, el entonces presidente Mauricio Macri tomó una decisión unilateral y absolutamente irresponsable. Tomar el mayor préstamo en la historia del FMI. Lo hizo Argentina y fue por 50 mil millones de dólares. El acuerdo lo tomó el poder ejectutivo sin consultar al Congreso.
El ex presidente, por ese entonces, recorría el mundo, pidiéndole a los argentinos “enamorarse de Cristine”, en relación a Lagarde, la entonces titular del organismo.
“Es una relación que hemos empezado hace unos meses, tenemos muchas expectativas”, insistió. Unos meses después de firmar el acuerdo, Argentina entraría en una crisis fenomenal, con devaluación e incremento de la pobreza y el desempleo. Macri se quedó sin reelección – ese fue el objetivo del préstamo – y la Argentina terminó en “emergencia alimentaria”, según estableció el Congreso por unanimidad (con votos del propio macrismo que reconoció el aumento del hambre en el país).
Esta semana, en su mensaje a la sociedad, el presidente Alberto Fernández aseguró: “La historia juzgará quién tomó la deuda y quién la pagó”.
Así lo aseguró el diputado nacional de la Unión Cívica Radical.
El diputado nacional y referente de la Unión Cívica Radical (UCR), Facundo Manes, aseguró que “es una buena noticia” que el Gobierno Nacional llegue a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tal como anunciaron esta mañana Alberto Fernández y Martín Guzmán; y pidió que “sea parte de un plan de crecimiento”.
“Es una buena noticia que después de dos largos años estemos llegando a la recta final de las negociaciones con el FMI. El siglo XXI exige cooperación, multilateralidad y visión de futuro a los Estados”, dijo el diputado por la provincia de Buenos Aires, quien remarcó que “es esencial para que la Argentina vuelva a acceder al mercado de capitales y comience un proceso de ordenamiento de las cuentas públicas del Estado”.
El elogio de Facundo Manes a la conclusión de las negociaciones tuvo un pero: “además del acuerdo con el FMI y el apoyo de las potencias, necesitamos una visión integral, voluntad política y sentido común en el frente interno. No tener un plan económico claro pone en riesgo una discusión seria sobre el futuro del país“.
“No podemos seguir viviendo en eterna incertidumbre. Necesitamos conocer el esquema económico que se está planteando para los próximos años”, agregó el líder radical y manifestó que “hace falta un esquema racional que no puede ser solo el de un gobierno ni el de un partido”.
La Justicia avanza sobre el rol de Vidal en la persecución a opositores.
El juez Federal de La Plata Ernesto Kreplak -quién lleva adelante la investigación sobre la reunión en el Banco Provincia y la mesa judicial generada por el gobierno de Cambiemos para armar causas contra sindicalistas y opositores- le solicitó a la Agencia Federal de Inteligencia que le informe si la exgobernadora María Eugenia Vidal contaba con un teléfono encriptado o satelital, y en caso de que así fuese, que le comunique sí lo devolvió al organismo o no.
En su requerimiento, el magistrado le pidió a la AFI que “informe -previo levantamiento de la clasificación de seguridad conforme título V de la ley 25.520- si de los registros de ese organismo obran constancias que den cuenta que se le haya asignado a María Eugenia Vidal algún aparato de telefonía encriptada o satelital y, en su caso, solicítese que indique el número de abonado del mismo y si fue devuelto a la AFI”.
Para tal fin dispuso que se autorice “al Escuadrón de Inteligencia criminal Buenos Aires SUR de la Gendarmería Nacional a diligenciar el mismo”. La justicia quiere saber cuál fue el rol de Vidal en la persecución a opositores que tuvo lugar durante el macrismo. Nunca antes había pasado algo similar en la democracia argentina.
En su resolución, el juez resaltó qué “en atención a lo informado por el Ministerio de Trabajo (bonaerense) (…) se advierte que los números de teléfonos aportados como fijos tendrían menos dígitos que los habituales” y en ese sentido le indicó a la cartera si ratifica o rectifica esa data. Por otro lado el juez Kreplak sito a declarar como testigos a exfuncionarios del Banco Provincia, donde en 2017 se realizó la reunión que quedó grabada en un video -que salió a la luz hace un mes- en el cual se habla del armado de causas contra sindicalistas.
El magistrado citó a Guillermo Alberto Squillari (31 de enero a las 10), Patricia Bencivengo (31 de enero a las 11), Mariano Albito (1° de febrero a las 10) y Emilia Jaime (1° de febrero a las 12) para que presten declaración testimonial. Esta última fue la secretaría del presidente del Banco durante la gestión vidalista -Juan Curuchet- y se presentó ante la Bicameral de Inteligencia el miércoles donde dio por verosímil los mails a partir de los cuales se reservó el salón del séptimo piso. Mientras que Squillari formaba parte de su equipo, Albito era el jefe de seguridad de la entidad y Bencivengo del área de relaciones públicas.
Faltan los detalles técnicos de las negociaciones con el organismo internacional.
El presidente Alberto Fernández dio un mensaje a la sociedad argentina en el que aseguró que se llegó a un acuerdo con el FMI. No dio detalles técnicos del acuerdo pero dijo que no afectará el crecimiento de la economía ni incluirá saltos devaluatorios ni reformas estructurales.
El discurso completo del mandatario:
Buenos días. Quiero anunciarles que el Gobierno de la Argentina ha llegado a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. Gobernar es un ejercicio de responsabilidad. Sufríamos un problema, y ahora tenemos una solución. Teníamos una soga al cuello, una espada de Damocles, y ahora tenemos un camino que podemos recorrer. Sin acuerdo, no teníamos un horizonte de futuro. Con este acuerdo, podemos ordenar el presente y construir un futuro. En comparación con otros anteriores que la Argentina firmó -y es bueno recordarlo- este acuerdo no contempla restricciones que posterguen nuestro desarrollo.
No restringe, no limita ni condiciona, los derechos de nuestros jubilados que recuperamos en el año 2020. No nos obliga a una reforma laboral. Promueve nuestra inversión en obra pública. No nos impone llegar a un déficit cero.
No impacta en los servicios públicos, no relega nuestro gasto social y respeta nuestros planes de inversión en ciencia y tecnología. Además, vamos a poder acceder a nuevos financiamientos, precisamente, porque este acuerdo existe. Este entendimiento prevé sostener la recuperación económica ya iniciada. Prevé que no habrá caída del gasto real y sí un aumento en la inversión de obra pública del Gobierno Nacional. Tampoco dispone saltos devaluatorios. Sin el acuerdo, las posibilidades comerciales económicas y de financiación que nuestra Nación necesita estarían seriamente limitadas. Este acuerdo no nos condiciona. Podremos actuar ejerciendo nuestra soberanía y llevar adelante nuestras políticas de crecimiento, desarrollo y justicia social. Es un acuerdo basado en la confianza del mundo en nuestras capacidades. Tenemos que crecer para poder pagar. De otro modo no era posible, y tampoco lo será. Teníamos una deuda impagable que nos dejaba sin presente ni futuro y ahora tenemos un acuerdo razonable que nos va a permitir crecer y cumplir con nuestras obligaciones a través de nuestro crecimiento.
Tengo fe en la Argentina.
Se que somos capaces de levantarnos y salir adelante. Confío en el dinamismo de nuestras empresas, la fortaleza de nuestra industria, el compromiso de quienes trabajan, la valía de nuestras científicas y científicos, el talento de nuestros emprendedores, la enorme capacidad de nuestras pymes y en los sueños de nuestros jóvenes.
Creo en la Argentina. Debemos crecer y debemos honrar nuestras obligaciones al mismo tiempo que hacemos una Argentina más justa, con más desarrollo, con mejor infraestructura. Seguiremos, también, la senda de ordenar las cuentas públicas sin condicionar nuestras políticas de justicia social.
Tengo confianza en la Argentina y en las líneas generales de este acuerdo que elevaré al Congreso de la Nación para su consideración. Necesitamos que apoyen este convenio y apelo así al compromiso nacional de todos y todas. Hay futuro porque estamos afianzando este presente. La historia juzgará quien hizo qué. Quién creo un problema y quién lo resolvió.
Los invito a mirar hacia adelante sin olvidar el pasado. Había un problema gravísimo y urgente y ahora tenemos una solución posible y razonable. Es tiempo de unirnos en las soluciones y no de dividirnos en los problemas. Confío en la Argentina, confío en los argentinos y argentinas. Gracias por su atención, buenos días.
Así lo afirmó el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas.
El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, subrayó este jueves que el país “está en condiciones de llegar a un acuerdo” con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “que le permita seguir creciendo”, y calificó como un “acto de irresponsabilidad” a quienes proponen no acordar con el organismo de crédito. Argentina negocia con el organismo internacional por la deuda irresponsable que tomó Mauricio Macri. Se pidieron prestaron 50 mil millones. En 2019, Argentina declaró el default.
“Me parece que estamos en condiciones de llegar a un acuerdo que nos permita sostener la reactivación”, afirmó Kulfas esta mañana en diálogo con Radio con Vos. Hoy a las 10, el presidente Alberto Fernández hablará por cadena nacional para explicar un posible “entendimiento” con el organismo internacional.
Para Kulfas, el peor escenario es el default. En ese marco, advirtió que “está claro lo que significan los problemas y las dificultades de no tener un acuerdo con el FMI”, y manifestó estar “convencido de que es mucho mejor para la Argentina hacer un acuerdo que nos permita seguir creciendo a, como escucho por ahí, no hacer ningún acuerdo”. “La hipótesis de que el acuerdo con el Fondo sería mucho peor, me parece de mínima un acto de voluntarismo o, en todo caso, es un acto de irresponsabilidad”, agregó.
Kulfas precisó que la Argentina no posee una “situación macroeconómicamente holgada” y la misma, de no mediar un acuerdo, se puede “claramente agudizar”, además de “poner en peligro un montón de recursos de financiación internacional y restringirse el crédito comercial”. “Hay gente que realmente piensa de manera sincera lo que dice y por ahí no está teniendo en cuenta un montón de factores que, sin duda, dificultarían esa recuperación”, recalcó el ministro de Desarrollo Productivo.
“Hay muchas empresas que operan en el exterior que financian importaciones y exportaciones. Eso se pondría en peligro”, advirtió Kulfas, y recordó que países como “Sudán, Somalia, Camboya e Irak” son los que entraron en default con el FMI.
“El acuerdo con el Fondo de ninguna manera resuelve nada. Simplemente permite seguir sosteniendo relaciones económicas y financieras con el mundo”, dijo el ministro, y agregó: “Después obviamente dependemos de nosotros”.
Así lo aseguró Le Figaro: Argentina creció más de 10% en 2021.
El prestigioso diario francés Le Figaro destacó el crecimiento de la economía argentina durante 2021, con cifras que se ubican por encima del registro prepandémico. “La economía argentina se recuperó en noviembre, alcanzando un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) de 10,3 % en los primeros 11 meses de 2021, lo que reforzó las esperanzas del gobierno de un crecimiento del 10 %, o incluso más, para el año pasado”, indicó el diario francés.
La actividad económica, que había experimentado su primera desaceleración del año en octubre, con una caída del 0,8% respecto de septiembre, “repuntó en noviembre, con un +1,7%, según el índice publicado este martes por el Indec”, agregó. Si el FMI lo deja, Argentina puede crecer tres años seguidos (2021, 2022 y 2023), algo que no pasa en el país hace 10 años.
“En comparación con noviembre de 2020, con una economía entonces bajo el impacto de la pandemia de Covid-19, la actividad registró un aumento del 9,3%. El Ministerio de Economía señaló que el resultado de noviembre también supera en más de 5 puntos al de noviembre de 2019, cuando aún no había impactado el Covid”, siguió el artículo.
Por otra parte, y en cuanto a las negociaciones de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el artículo refleja que el Gobierno argentino “lleva dos años intentando renegociarla y si no hay acuerdo, deberá devolver en los próximos tres años, entre capital e intereses, un total de más de 44.000 millones de dólares en préstamos contratados en 2018”.
El dilema argentino pasa por cómo evitar que la deuda con el FMI no se convierta en un obstáculo para su crecimiento. Según todos los pronósticos, el país puede consolidar una senda de crecimiento de por lo menos tres años seguidos. Lo que le permitiría recuperar el terreno perdido por la pandemia y por el macrismo. Pero dependerá de qué acuerde con el FMI.