Denuncian despidos en la refinería Dock Sud perteneciente a la empresa Raízen
Trabajadores de la empresa Raízen, que comercializa combustibles bajo la marca Shell, denunciaron diez despidos durante el mes de enero.
La crisis económica que atraviesa Argentina comienza a afectar incluso a sectores estratégicos y de mayor solidez como el energético, poniendo en riesgo fuentes de empleo y exponiendo la fragilidad del mercado laboral. En los últimos días, trabajadores de la refinería Dock Sud, operada por Raízen Argentina, denunciaron el despido de al menos diez empleados sin causa justificada, generando protestas y medidas de fuerza.
El 13 de enero, la empresa que comercializa combustibles bajo la marca Shell impidió el ingreso de los trabajadores a la planta, desatando un conflicto laboral que expone la tensión creciente en la industria. Según denunciaron los afectados, los despidos no solo fueron arbitrarios, sino que además alcanzaron a empleados con licencias médicas vigentes y a brigadistas encargados de tareas de rescate en situaciones de emergencia.
“La empresa no puede explicar por qué nos despide. No hay crisis en Raízen, al contrario, tienen ganancias multimillonarias. Esto es un ataque contra quienes defienden los derechos laborales”, expresaron los trabajadores en un comunicado. También denunciaron que la intención de la empresa es precarizar las condiciones laborales y debilitar la organización sindical dentro de la refinería.
El conflicto se inscribe en un contexto de ajuste económico generalizado. Mientras el gobierno de Javier Milei promueve una desregulación del mercado y reformas laborales, diversas empresas han aprovechado el escenario para avanzar con despidos y recortes. En este caso, la situación resulta especialmente alarmante por tratarse de un sector clave en la exportación de combustibles y en el abastecimiento interno de energía.
Los trabajadores despedidos y sus compañeros han llevado adelante protestas y movilizaciones en las calles cercanas a la refinería, con el respaldo de distintos sindicatos y organizaciones sociales. Exigen la reincorporación inmediata de los afectados y advierten sobre el impacto que esta situación podría tener en futuras negociaciones laborales dentro del sector.
Desde 2018, Raízen opera las actividades de refinación y comercialización de Shell en Argentina, Brasil y Paraguay. La firma, un joint venture entre Shell y la brasileña Cosan, ha sido señalada por los trabajadores como una de las tantas compañías que, amparadas en la coyuntura económica actual, han decidido avanzar con despidos masivos sin justificación real.
Mientras el conflicto sigue escalando, los despidos en Dock Sud reflejan cómo la crisis económica impacta en sectores estratégicos, incluso en aquellos relacionados con la demanda energética y la exportación de combustibles, afectando no solo a los trabajadores, sino también a la estabilidad productiva del país.












