Caso Adorni: la Justicia detectó más viajes, esta vez a Río de Janeiro
El escándalo que sacude al Gobierno sigue sumando capítulos y, lejos de apaciguarse, incorpora nuevos elementos que profundizan las sospechas sobre el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito avanza con foco en detalles cada vez más precisos de su patrimonio y sus movimientos.
En las últimas horas, la causa que instruye el fiscal federal Gerardo Pollicita puso la lupa sobre un viaje a Río de Janeiro realizado en julio de 2024, cuando Adorni aún se desempeñaba como vocero presidencial. Según consta en el expediente, el funcionario habría permanecido en la ciudad brasileña entre el 12 y el 23 de ese mes, en coincidencia con el receso invernal, acompañado por su pareja, Bettina Angeletti, y otros familiares.
La fiscalía confirmó el desplazamiento a través de registros oficiales de Migraciones y ahora busca reconstruir con precisión cada aspecto de la estadía: quién financió los pasajes, dónde se hospedaron, cuánto se gastó en total y bajo qué modalidad se efectuaron los pagos. Este punto aparece como uno de los ejes más sensibles de la investigación.
El objetivo central es determinar si esos gastos —y otras operaciones patrimoniales bajo análisis— guardan coherencia con los ingresos que Adorni declaró ante la Oficina Anticorrupción. En ese marco, surgió otro dato que encendió alertas: un patrón de viajes que, para los investigadores, resulta llamativo.
De acuerdo con documentación de la Dirección Nacional de Migraciones, Adorni y su entorno familiar habrían realizado al menos 17 viajes desde 2022 hasta la actualidad. Este volumen de desplazamientos fue incorporado al expediente como parte de un relevamiento más amplio sobre su nivel de gastos y estilo de vida.
Adorni suma millas en destinos internacionales
El viaje a Brasil, así, deja de ser un hecho aislado y pasa a formar parte de un esquema más amplio que incluye destinos internacionales como Punta Cana, Cancún y Aruba, además de múltiples traslados dentro del país. La fiscalía intenta ahora trazar un mapa completo de estos movimientos para evaluar si existe correspondencia con la evolución patrimonial declarada por el funcionario desde su ingreso a la función pública.
Para avanzar en esa reconstrucción, Pollicita solicitó información detallada a organismos del sector aerocomercial, entre ellos la ANAC, EANA y distintas aerolíneas. Los pedidos apuntan a obtener datos sobre vuelos, rutas, escalas, horarios y, especialmente, las formas de pago utilizadas.
Con cada nueva medida, la causa suma volumen y complejidad, y refuerza la presión política sobre el oficialismo en un escenario donde las revelaciones continúan acumulándose.











