El INDEC detectó diferencias superiores al 70% en el valor de los alimentos esenciales entre provincias.
Los precios de los alimentos registran disparidades significativas según la zona geográfica, con diferencias que llegan al 73% entre las distintas regiones del país, de acuerdo con un reciente informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
El relevamiento, que mide el costo de la canasta básica alimentaria, reveló que una misma familia puede llegar a pagar hasta $8.000 más por los mismos productos dependiendo de la provincia en la que resida. Las mayores subas se observaron en la región patagónica y en el noroeste, mientras que el Gran Buenos Aires mostró valores más bajos en la comparación.
La disparidad responde a factores como los costos logísticos, la estructura impositiva local y las diferencias en la cadena de comercialización. Economistas advierten que estas brechas complican los esfuerzos por contener la inflación y agravan las desigualdades entre distritos.
Los datos del Indec vuelven a poner en agenda el impacto territorial de la suba de precios, en momentos en que el Gobierno busca acuerdos con cadenas de supermercados y productores para moderar el ritmo inflacionario.
El PRO que conduce Mauricio Macri vive una crisis institucional de grandísimas dimensiones, marcado por la fuga de dirigentes y votos. En las elecciones de ayer en Salta, Jujuy, San Luis y Chaco los amarillos ni figuraron. Retroceso histórico.
Mientras Macri visitaba a Mirta Legrand para criticar a Juan Riquelme en Boca, su partido naufragaba en 4 provincias. ¿Macri sabe que lo que le queda es CABA y volver a Boca?
La semana que viene el PRO tendrá una batalla clave de cara a su futuro inmediato. Habrá elecciones en CABA y hay varios candidatos que lo desafían por derecha, como La Libertad Avanza, con Adorni, y Horacio Rodríguez Larreta, que fue hombre clave del PRO durante una década. El PRO podría salir tercero en su distrito, lo sería una catástrofe. ¿El triste y solitario final de Macri?
Ayer hubo elecciones en 4 provincias, Salta, Jujuy, Chaco y San Luis. Los libertarios solo hicieron una buena elección Salta Capital, donde lograron un gran triunfo y en Chaco donde se aliaron al radicalismo gobernante. Después, hicieron agua en todos lados.
En Salta, el oficialismo del gobernador peronista Sáenz arrasó en toda la provincia, dejando muy lejos a libertarios y al partido Justicialista, que hizo una pésima elección. En San Luis, por su parte, los libertarios ni siquiera pudieron presentar un candidato propio.
En Jujuy, el radicalismo le sacó 20 puntos al gobierno nacional, que tampoco pudo hacer pie ahí. La campaña del oficialismo se centró en las críticas a la motosierra de Javier Milei.
Por último, en unión con el radicalismo gobernante, los libertarios se quedaron con la elección de medio término en Chaco, donde sacaron 44%. El peronismo fue en dos listas separadas, que juntas sacaron el mismo porcentaje. Nada para festejar para Karina Milei, que es la armadora nacional del parido de La Libertad Avanza.
El Gobierno de Javier Milei oficializó un nuevo aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) que no solo resulta insuficiente, sino insultante: apenas $12.000, el equivalente al precio de una pizza en cualquier pizzería de barrio
Con total indiferencia ante la grave crisis social y económica, el Gobierno de Javier Milei oficializó un nuevo aumento del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) que no solo resulta insuficiente, sino insultante: apenas $12.000, el equivalente al precio de una pizza en cualquier pizzería de barrio. Así, el ingreso básico de millones de trabajadoras y trabajadores vuelve a perder frente a una inflación que no da tregua.
Mediante la Resolución 5/2025 publicada en el Boletín Oficial,el Ejecutivo fijó el salario mínimo en $302.600 para abril, con aumentos escalonados que lo llevarán recién en agosto a $322.000. Es decir, una suba promedio mensual de menos del 2%, completamente desfasada respecto del alza de precios, que supera holgadamente el 12% en lo que va del año.
El escandaloso ajuste fue impuesto de manera unilateral, tras el fracaso de la última reunión del Consejo del Salario el 29 de abril, donde los gremios propusieron un piso de $650.000, mientras que las cámaras empresariales ofrecían sumas ínfimas. La propuesta final del Gobierno terminó alineándose con la patronal, dejando a la clase trabajadora una vez más en el abandono.
Desde las centrales sindicales, el repudio fue inmediato. Hugo Yasky (CTA de los Trabajadores) y Hugo Godoy (CTA Autónoma) calificaron la medida como “una burla” y denunciaron que el salario mínimo ya perdió más de un tercio de su poder adquisitivo desde que Milei asumió. “Hoy no alcanza ni para una canasta de indigencia. El aumento de $12.000 equivale a una pizza. Así de crudo es el desprecio del Gobierno por el pueblo trabajador”, afirmaron.
Según datos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el SMVM se desplomó un 31% en términos reales durante esta gestión. Lejos de buscar una recomposición salarial genuina, el Gobierno consolida la precarización como política de Estado, profundizando la brecha entre el ingreso mínimo y el costo real de vida.
El salario mínimo, que además impacta en beneficios sociales como el Potenciar Trabajo y otras escalas laborales, se ha convertido en el reflejo más claro de un modelo económico que margina a quienes viven de su trabajo y favorece a una minoría privilegiada.
“Vamos a seguir luchando por un salario digno, que garantice condiciones de vida mínimas. No vamos a aceptar que nos condenen a la miseria”, concluyeron las CTA.
Con este aumento que apenas cubre el valor de una pizza, el Gobierno ratifica su distancia brutal con la realidad de millones de argentinos y argentinas.
Tras el fracaso de “ficha limpia” la candidata a legisladora porteña por el PRO aseguró que el histórico hospital Ramos Mejía del barrio de Balvanera, no estaba en la Ciudad “es de la provincia” afirmó.
La diputada nacional y principal candidata legislativa del PRO en la Ciudad de Buenos Aires, Silvia Lospennato, protagonizó un verdadero papelón en televisión al ubicar erróneamente al Hospital Ramos Mejía… ¡fuera de la Ciudad! Sí, como si no supiera siquiera dónde quedan los hospitales públicos que debería representar.
El insólito episodio ocurrió en el programa Cortá por Lozano (Telefe), cuando la panelista Costa le preguntó por el estado del sistema de salud porteño. Lospennato aseguró que los hospitales de la Ciudad no estaban en emergencia. Pero cuando Costa mencionó su reciente visita al Hospital Ramos Mejía, Lospennato retrucó, segura: “No, de Provincia”.
Fue el periodista Augusto Telias quien tuvo que intervenir y corregirla en vivo: “El Ramos Mejía es de la Ciudad”, dejando expuesta la falta de conocimiento básico de la candidata sobre el territorio que busca legislar.
Lejos de reconocer el error, Lospennato intentó justificarse y arreglar la situación diciendo que pensó que hablaban de la localidad de Ramos Mejía, en La Matanza. Sin embargo, el contexto era claro: Costa hablaba del hospital ubicado en Balvanera, pleno centro porteño.
Este blooper llega en un momento complicado para Lospennato: su proyecto de Ficha Limpia fue rechazado recientemente en el Senado, y además enfrenta cuestionamientos por contratos de su marido como proveedor del Gobierno de la Ciudad, justo el mismo distrito en el que ahora busca una banca.
En medio de internas y tensiones en el PRO, este episodio no pasó desapercibido en redes, donde muchos cuestionaron cómo alguien que aspira a legislar en CABA puede desconocer algo tan elemental como la ubicación de uno de sus hospitales más emblemáticos.
El presidente dijo que buscaría realizar una obra de teatro en el muro de Berlín junto a “rubias voluptuosas a beneficio del hospital Garrahan”. Sus trabajadores indignados le respondieron pidiendo que pare el vaciamiento: “menos limosna” y mas presupuesto”
Trabajadores y trabajadoras del Hospital Garrahan manifestaron un fuerte y generalizado repudio a las recientes declaraciones del presidente Javier Milei, quien anunció que protagonizará una obra de teatro en el Muro de Berlín para recaudar fondos para el hospital pediátrico. La propuesta, envuelta en excentricidad y desdén, fue calificada por los empleados como una burla a la crítica situación que atraviesa el centro de salud debido al brutal ajuste presupuestario impulsado por el propio gobierno nacional.
“Lo que el Garrahan necesita no es una obra de teatro ni una limosna, sino presupuesto público”, expresó Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE del hospital. Denunció además que la institución vive una crisis profunda producto del congelamiento salarial, la falta de actualización presupuestaria desde 2023 y un vaciamiento progresivo que pone en jaque la atención médica.
Lejos de resolver los problemas, la iniciativa de Milei fue interpretada como una provocación. “Nos dio una bronca bárbara que diga que de esa cosa absurda que va a hacer nos va a dedicar una limosna”, afirmó Lipcovich. La situación en el hospital es alarmante: escasez de personal por renuncias forzadas, salarios que no alcanzan la canasta básica y servicios al borde del colapso.
El Gobierno, en lugar de asumir su responsabilidad constitucional de garantizar salud pública de calidad, recurre a estrategias mediáticas y espectáculos personales para disimular un recorte feroz que golpea directamente a niñas, niños y familias vulnerables. Esta política, según denuncian los trabajadores, también se replica en otros hospitales públicos, como el Hospital Bonaparte, bajo una lógica de vaciamiento sistemático del sistema de salud.
Desde el Garrahan, la exigencia es clara: financiamiento estatal urgente, recomposición salarial y el cese inmediato del ajuste. No se trata de caridad ni de circo barato, se trata de derechos.
Mientras la inflación golpea los bolsillos y los sueldos pierden contra la canasta básica, el Gobierno de Milei frenó la homologación del último acuerdo salarial del gremio más numeroso del país.
La Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las principales cámaras empresariales del sector habían firmado el pasado 29 de abril un acuerdo salarial que establecía un incremento del 5,4% en tres tramos para los meses de abril, mayo y junio. Ese ajuste iba a llevar el salario básico a $1.123.000. Sin embargo, el Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Trabajo, se negó a homologar el acuerdo y exigió su readecuación, generando incertidumbre entre más de dos millones de trabajadores del sector.
Tras conocer los términos del acuerdo, el Gobierno convocó a las partes a una reunión y pidió modificar los porcentajes pactados. Desde FAECYS rechazaron el pedido y emitieron un comunicado ratificando la vigencia del convenio firmado. El sindicato recordó que, según una cláusula del acuerdo, no era necesario esperar la homologación para que los empresarios comenzaran a pagar el aumento.
Pese al acuerdo firmado, no todas las patronales cumplieron con el pago del aumento correspondiente. Supermercadistas y mayoristas, en particular, no lo abonaron durante el mes de abril, lo que encendió la alarma entre los delegados sindicales. La falta de cumplimiento por parte de los empleadores, sumada a la negativa del Gobierno a homologar el acuerdo, profundizó la incertidumbre y el malestar en el sector.
Una vez más, la actitud del Gobierno de Milei dejó en evidencia una política que priorizó el ajuste fiscal por sobre el bienestar de los trabajadores. Al bloquear la homologación de un acuerdo paritario legítimamente firmado, obstaculizó la mejora del poder adquisitivo de millones de empleados de comercio, en un contexto de alta inflación y creciente precarización laboral.
La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner lidera con comodidad las encuestas en la provincia de Buenos Aires, donde aventaja por siete puntos al diputado José Luis Espert, según un relevamiento de la consultora Circuitos que también registra un fuerte rechazo a la gestión de Javier Milei.
El sondeo, realizado entre el 1 y el 5 de mayo sobre 1.200 casos, muestra a Cristina con más de 35% de respaldo, especialmente en el conurbano, consolidándose como la figura opositora con mayor peso en el principal distrito electoral del país. Detrás se ubica Espert, a considerable distancia, mientras que otros dirigentes como Axel Kicillof y Sergio Massa mantienen apoyos menores pero estables.
La encuesta también revela que más del 60% de los bonaerenses desaprueba la administración libertaria, con críticas marcadas en materia económica y de seguridad, dos áreas sensibles para el electorado provincial.
Con un margen de error de +/- 2,8%, el relevamiento anticipa un escenario en el que la ex mandataria podría jugar un rol decisivo en las próximas elecciones, dado el peso estratégico de Buenos Aires en el mapa político nacional.
Tras el fracaso de la reunión del Consejo del Salario, el Gobierno nacional estableció por decreto el nuevo Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), con valores que se alinean con la propuesta presentada por el sector privado y se ubican lejos del monto reclamado por las centrales sindicales.
La administración de Javier Milei definió el aumento luego de que no se alcanzara consenso entre empresarios y sindicatos: mientras la CGT y las dos CTA exigieron una suba que elevara el salario mínimo por encima de los 600 mil pesos, los representantes empresarios propusieron cifras cercanas a los 300 mil, monto que finalmente fue adoptado por el Ejecutivo con una diferencia mínima.
Según la Resolución 5/2025, publicada este viernes en el Boletín Oficial, el nuevo salario mínimo será de $302.600 a partir del 1° de abril para trabajadores mensualizados a jornada completa y de $1.513 por hora para jornalizados. El esquema prevé subas escalonadas hasta agosto, cuando alcanzará los $322.000 mensuales.
Además, se mantuvieron sin cambios las condiciones de la prestación por desempleo, que continuará siendo equivalente al 75% de la mejor remuneración neta de los últimos seis meses, con un piso del 50% y un tope del 100% del salario mínimo vigente.
La medida alcanza a trabajadores comprendidos en el Régimen de Contrato de Trabajo, el Régimen de Trabajo Agrario, la Administración Pública Nacional y las entidades estatales empleadoras.
“¿Tenés la libreta con los periodistas que tengo que meter en cana?”, lanzó el mandatario durante una entrevista en el canal de streaming Carajo, conducido por el militante libertario Daniel “Gordo Dan” Parisini.
En una nueva escalada de ataques contra la prensa, el presidente Javier Milei volvió a cargar duramente contra periodistas, a quienes acusó de mentir deliberadamente y amenazó con llevar ante la Justicia. “¿Tenés la libreta con los periodistas que tengo que meter en cana?”, lanzó el mandatario durante una entrevista en el canal de streaming Carajo, conducido por el influencer libertario Daniel “Gordo Dan” Parisini.
La frase fue dicha con tono irónico, pero en un contexto de creciente hostilidad hacia el periodismo, y acompañada por una admisión aún más inquietante: Milei reveló haber firmado tres denuncias judiciales contra periodistas por supuesta “difusión de mentiras”. Entre ellas, una por haber sido tildado de nazi. “El presidente de Israel salió a bancarme. Eso es banalizar el Holocausto”, justificó citando llamativamente el apoyo del mandatario israelí sobre quien pesa una orden de arresto de la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y en especial contra periodistas en Gaza.
"Tenés ahí la lista de los periodistas que tengo que meter en cana?"
Emociona imaginar la editorial de todos los pelotudos de La Nación y TN si esto lo decía Cristinapic.twitter.com/oS4LQ2MeGe
— Arrepentidos de Milei (@ArrepentidosLLA) May 9, 2025
Durante gran parte de la entrevista —grabada en penumbras y con un clima de militancia— el presidente arremetió contra la prensa, a la que calificó de “rudimentaria” y acusó de no entender sus ironías ni metáforas. “Están enfermos de literalidad”, insistió, en referencia a la polémica que generó su cruce con Parisini en redes, donde este último le sugirió “meter presos a periodistas por decreto”.
Milei también calificó a los trabajadores de prensa como “prostitutas de los políticos” y aseguró que “cobran por hacer lo que el político no hace”. Los tildó de “calumniadores e inquisidores”, profundizando así un discurso que alimenta el clima de tensión entre el Gobierno y los medios críticos.
Las declaraciones del mandatario reavivan las preocupaciones de organizaciones defensoras de la libertad de expresión, que vienen advirtiendo sobre el avance de una retórica autoritaria contra la prensa en Argentina. Las amenazas judiciales y los ataques verbales a periodistas constituyen un patrón que, lejos de detenerse, se intensifica.
Las declaraciones del presidente surgen en un contexto de fuerte deterioro de la imagen del país en relación a la labor periodística. Argentina ha sufrido una caída sin precedentes en el ranking mundial de libertad de prensa elaborado por Reporteros Sin Fronteras (RSF), bajando 47 posiciones desde la asunción de Javier Milei como presidente. El país ahora se ubica en el puesto 87 de un total de 180 naciones, marcando una de las caídas más pronunciadas a nivel global, solo superada por Samoa y Kirguistán.